Cuidar a mi bebé através de mi propio cuidado

Un chico y una chica se conocen, empiezan una relación, deciden formar una pareja estable y luego una familia. Hasta ese momento, cada persona sólo tiene que ocuparse de sí misma y de otra más; luego llega un hijo a la vida de esta pareja, dejan de ser dos, por lo que tienen que repartir su tiempo entre el cuidado del niño, de la pareja y de sí mismo… y en este reparto, quien sale perdiendo es “uno mismo”.

Tener una vida que depende de ti para prácticamente todo, hace que las prioridades de tu vida se vean modificadas, cosas que antes no tenían importancia, pasan a ser ejes de tu día a día y otras que eran primordiales, pasan a un segundo plano. Esta situación es normal, y como hemos dicho antes, hay que repartir el tiempo.familia con bebe

En este reparto de tiempo, la prioridad principal, siempre son los hijos; como padres nos preocupamos de que nos les falte de nada y le ofrecemos sustento físico, alimenticio, cobijo, un lugar donde vivir y por último, pero no menos importante, un sustento emocional.

Todas estas necesidades han de ser cubiertas, pero fijarse sólo en las necesidades del niño, hace que en ocasiones nos olvidemos de nosotros mismos y también necesitamos nuestro rato de relax.

Es importante que tanto la madre como el padre encuentren espacios en los que ellos puedan cubrir sus propias necesidades, ya que su estabilidad emocional es básica, para tener energía y afrontar la nueva situación de crianza con fuerza y entereza.

Podría ser fácil sentirse culpable por expresar la necesidad de tener un espacio pareja y sobretodo un espacio personal; pero esta expresión y la consecución de pequeños momentos que aporten la sensación de autocudiado son básicos para el buen funcionamiento de los primeros meses de crianza.

Fdo: Alejandra Fernández Aladro, Psicologa

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *