Suelo pélvico para expertas

Hoy vamos a profundizar un poco más en el interesante mundo del suelo pélvico. Hemos hablado anteriormente de los ejercicios de Kegel, tan importantes para mantener en buen estado nuestra musculatura; pero, tengo que deciros…que no son suficientes.

¿Qué significa esto? Vamos a explicarlo:

Siempre hemos hablado de los buenos resultados que tienen estos ejercicios, y que combinados con el uso de las bolas chinas, tenemos ahí un equipo completo para recuperar nuestro suelo pélvico.

Gracias a los avances en las técnicas de imagen actuales, hemos podido comprobar que no todo funciona como siempre creíamos. De este modo, estamos siendo conscientes de que la musculatura del suelo pélvico no funciona sólo a modo de hamaca para el sostén de los órganos, sino que forma una cúpula activa que se contrae de forma armónica junto con la musculatura abdominal y el diafragma.

Musculos del piso pélvico

Así, estamos cambiando nuestra forma de llamar al suelo pélvico, y ahora nos referimos a CINTURA PÉLVICA, ya que son esos tres elementos: abdomen, diafragma  y zona pélvica, los que trabajan de forma conjunta, siempre que se encuentren en una buena condición, ya que es muy frecuente que nos encontremos con debilidades musculares que modifican esta armonía y, por tanto, hacen que nuestro suelo pélvico no trabaje, y ocurran los problemas que en otras ocasiones hemos comentado (incontinencias, prolapsos y disfunciones sexuales).

 

Hoy vamos a ver cómo es ese trabajo armónico. La secuencia es la siguiente:

 

  1. Cuando inspiramos de forma correcta, el diafragma baja, tirando de la parte inferior de las costillas, para crear un espacio que permita a los pulmones llenarse.

respiracion_abdominal

 

  1. Cuando espiramos, sube para ocupar su posición de reposo. Entonces, en la espiración, la musculatura abdominal debe trabajar, sobre todo el músculo transverso del abdomen, de tal modo que el ombligo, se mete hacia dentro, como si se quisiera pegar a las vértebras lumbares.

 

Esta secuencia es la que permite que la musculatura del suelo pélvico se contraiga, y esto es lo importante, de forma totalmente involuntaria. Es decir, que sin que nosotros hagamos nada, el suelo pélvico debería de estar realizando un trabajo. Pero claro, nos encontramos con debilidad de la musculatura abdominal, con músculos hipotónicos que apenas se contraen, con cicatrices que impiden una buena contracción porque no son elásticas, etc.

 

Es aquí donde entramos los fisioterapeutas que trabajamos esta área, con el objetivo de reestablecer ese equilibrio muscular natural para que nuestro sistema haga su trabajo de forma adecuada.

Sobre cómo hacerlo hablaremos la próxima vez, y también os hablaré de los dos grandes grupos en los que dividimos esta musculatura, y de cómo funciona cada uno de ellos.

 

FDO: Sergio de Magallanes, Fisioterapeuta, especializado en fisioginecología

www.centrophysios.com

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *