San Valentín con hijos

En estos días que vamos a celebrar  San Valentín, me parecía importante dedicar un artículo a la pareja con hijos. ¿Qué pasa en la pareja cuando se tienen hijos?

Hace años en una peluquería escuché a una mujer que acababa de ser madre decir: “ahora lo más importante del mundo es mi hijo, mi marido ha pasado a un segundo plano, ya no es tan importante para mí, a veces pienso que me da igual lo que le pase”.

Aquello me entristeció profundamente y me hice la promesa de intentar  que nunca me sucediera lo mismo, de conseguir que mi hijo y mi pareja sean importantes, aunque a niveles diferentes, para mí.  Después mis años de profesión me han hecho ver que aunque uno no lo desee los hijos suponen un punto de inflexión importante en la pareja, cómo afrontarlo es la clave de que la pareja sobreviva y se fortalezca.

Uno se empareja, entre otras cosas, con la idea de compartir primero la vida con esa persona, después puede ser que decidan tener un hijo, que es una gran prueba de amor. Pues esto que es el comienzo, parece que se olvida en el tiempo.

imagen de mundoconsejos.com
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Tener un niño no tiene que suponer un olvido personal ni una dejadez en las relaciones de pareja. Es cierto que cuando se tiene un hijo no hay tiempo para uno, mucho menos lo puedo poner en la pareja, pero está comprobado que si sacamos un ratito para cuidarnos y dedicarnos tiempo, si nos tratamos con cariño, si nos procuramos el bienestar, la educación es más fácilmente abordable.

Según Joan Garriga, especialista en constelaciones familiares y en sanar las relaciones entre padres e hijos,  “los padres están primero frente a los hijos, y son más importantes que ellos. Además, tiene una gran importancia amar en el hijo al otro progenitor.Lo que más ayuda es que los hijos reciban uno de los mayores regalos posibles en su corazón: ser queridos tal como son y muy especialmente que en ellos se quiera a su otro progenitor, porque así se sienten completamente amados, ya que en fondo el hijo no deja de sentir que de alguna forma también es ´sus padres´.” 

Si queremos unos hijos sanos emocionalmente, que se quieran y se aprecien es necesario que puedan ver el amor en sus padres y entre sus padres. Si nos despreciamos, si no nos queremos ¿Cómo vamos a enseñarles, a nuestros hijos, que se amen y se quieran? ¿Cómo van a aprender que no deben estar con quien no les aprecie y les trate bien? Así que cultivar el amor en la pareja, el respeto y el cariño debe ser una de nuestras prioridades cuando tenemos un hijo.

Que estos días sirvan de reflexión y de abono para que crezca el amor a nosotros mismos y a nuestra pareja….el de nuestros hijos ya está asegurado.

 

FDO: Sonia Rodríguez, Psicologa clinica y social

 

 

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