Más consejos sobre el ejercicio durante el embarzo

Como os comentaba en mi post anterior, hay ciertos ejercicios que si se pueden hacer durante el embarazo y no son un riesgo para la salud del bebé.

Embarazada en chandal

Como la natación, el pilates y el yoga. En cuanto a la natación, es cierto que se comenta muchas veces que no es recomendable por las posibles infecciones que se pudieran coger. Pues bien, no hay que tenerlo en cuenta; es decir, sí se puede practicar la natación durante el embarazo, ya que el útero se encuentra protegido por el tapón mucoso, que es una barrera que se encarga de no dejar pasar a “nadie” hacia el interior del útero durante el embarazo. Obviamente, la higiene es muy importante, pero no por ir a una piscina pública va a ocurrirle nada al bebé. De hecho, cada vez son más las piscinas que ofrecen clases de natación para embarazadas. Y aquí hay que puntualizar un dato importante: no se debe nada al estilo “braza”, porque es un estilo que aumenta la curvatura lumbar, ya de por sí aumentado en el caso de las embarazadas, con lo que hay que optar por estilos de elongación de la columna, esto es, a crol o a espalda.
En cuanto al pilates, como no hay impactos y el ejercicio se fundamenta en la elongación de la columna, la movilización y la tonificación de la musculatura abdominal y de la espalda, pues se convierte en uno de los mejores amigos del embarazo, sin duda alguna, y se puede realizar durante todo el proceso, aunque llegará un momento, alrededor del 8º mes, en el que la tripa impedirá hacer la mayoría de los ejercicios, con los que será el momento de hacer una pausa.
En cuanto al yoga, ocurre algo muy similar, aunque es cierto que las posiciones adoptadas suelen ser más forzadas, y debe prestarse más atención durante el primer trimestre. Esto no significa que se deba dejar de hacer yoga en esa parte del embarazo, pero sí que no se realicen posturas muy forzadas y que compriman el abdomen, por la precaución de la que hablábamos anteriormente. Es decir, que con cuidado se pueden hacer muchas cosas, siempre atendiendo a que no debe producirse dolor realizando ningún ejercicio de ningún tipo. Si es así, hay que consultarlo con el ginecólogo.
Otra opción que tenemos es ir al gimnasio, donde lo mejor que podemos hacer para el ejercicio cardiovascular es correr en las bicicletas elípticas, ya que movilizamos todo el cuerpo pero no hay impacto contra el suelo, nuestros pies están siempre apoyados sobre las plataformas. Además, cuando una mujer está en su 5º o 6º mes, no se sentirá muy cómoda saltando y rebotando al correr, y ella misma se dará cuenta de que prefiere alternativas sin esos impactos del pie contra el suelo

En definitiva, se puede y se debe hacer deporte durante el embarazo, y a lo largo de los días iremos viendo que éste nos va a ayudar a sentirnos mejor, a estar más preparados físicamente para el parto, a facilitar la recuperación posterior, etc. Y hay un apartado que lo desarrollaremos por separado y ampliamente, y es el suelo pélvico, que necesitará de un entrenamiento exclusivo durante muchos meses por muchos y muy importantes motivos.