La ilusión de un papá el día del padre

Hoy es el día del padre y os quiero transmitir la ilusión con la que espero los regalitos que me traerán mis hijos del colegio y que han hecho con tanto cariño y esfuerzo y que a ellos les hace tanta ilusión entregarme.

¿Qué padre no tiene un regalo del día del padre en su mesa de trabajo o colgando del espejo interior del coche que nos llena de orgullo y satisfacción?
Como padre quiero disfrutar al máximo estos pequeños grandes detalles y recordarlos siempre, porque crecen muy deprisa.

Nosotros en casa tenemos un diario de cada niño que empezamos el día antes de su nacimiento. Es un cuaderno cualquiera donde escribimos nuestros sentimientos, nuestras preocupaciones, nuestras dudas, anécdotas graciosas, …. y guardamos algunos dibujos, manualidades, etc. Ahora nos encanta leer la parte de cuando eran más pequeño y nos divertimos mucho recordando anecdotas anteriores, el objetivo de estos diarios es que algún día ellos puedan disfrutarlo y recordar con cariño su infancia y vivencias familiares.
Papa con sus 2 niños
Navegando por Internet he visto algunas cartas que padres anónimos han escrito a sus hijos y me apetecía mucho compartir ésta con vosotros y animaros a escribir para vuestros hijos:

No prometo, hijo, impedir que tropieces, ni estar pegado a ti para asistirte en la caída. Te estorbaría mi excesiva protección, y te haría extremadamente dependiente. Pero prometo estar ahí, para cuidar tus raspones.
No prometo, hijo, heredarte mi experiencia. No podría ser tuya. Tendrías que adquirirla en carne propia. Pero prometo estar disponible cuando solicites mi consejo.
No prometo, hijo, solucionar tus problemas, aunque lo haría todo por ti. La solución suele estar en tus manos y no en las mías, pero prometo ayudarte en lo posible y escucharte cuando quieras desahogarte.
No prometo, hijo, evitarte sufrimientos, no puedo cegarte a la realidad, porque a veces sufrir es necesario para aprender a ser fuerte, pero prometo ofrecerte mi hombro, cuando necesites consuelo.
No prometo, hijo, darte todo lo que quieras. En todo caso es mejor que aprendas a que los caprichos y las modas no son importantes pues se olvidan en cuanto se consiguen, pero prometo hacer el mayor esfuerzo para darte lo necesario.
No prometo, hijo, que serás tú el centro de mi atención, necesito también atender otros asuntos por tu bienestar y el de toda la familia, pero prometo no descuidarte y dedicar un tiempo especial, solo para ti.
No prometo, hijo, caerte bien en todo momento, a veces no te gustará lo que yo diga o haga, porque tengo la obligación de guiarte por el camino correcto. Pero prometo no maltratarte ni humillarte cuando te corrija.
No prometo, hijo, que serás un niño mimado, a la larga te haría mucho daño. Pero te prometo que serás mi niño querido. .
No prometo, hijo, ser un padre perfecto, pero prometo poner todo mi amor en el intento.

Mi mejor regalo en la vida (seguro que estáis de acuerdo conmigo) es cuando te abrazan y te rodean con esos pequeño brazos y te susurran al oído lo mucho que te quieren. No hay nada parecido a esa sensación, ¿verdad? Me encanta ser Papá.

Feliz día del padre.

Fdo: Juan Carlos. El Papá de 5mimitos

Juego y estimulación para bebés de 9 a 12 meses

ESPEJO MÁGICO

Al principio tu bebe sentirá curiosidad por ese desconocido que aparece frente a el, pero con el tiempo le encantara verse en ese fascinante objeto llamado espejo.

baby-and-mirror

¿Qué necesitamos?

–          Un espejo de cuerpo entero, portátil si es posible.

–          Accesorios: sombreros, telas, muñecos

 

¿Cómo se juega?

1. Coloca un espejo de cuerpo entero contra la pared. Asegúrate de que el espejo está bien sujeto a la pared para que no pueda caer encima del niño. Si es posible utiliza un espejo irrompible.

2. Sienta al niño en tu regazo cerca del espejo.

3. Deja que toque el espejo y lo examine.

4. Enséñale a mover la manos, hacer gestos y girar la cabeza delante del espejo.

5. Juega con los accesorios: ponle un sombrero, cúbrele la cabeza con una tele o dale un muñeco.

6. Termina el juego señalándole en el espejo todas las partes de su cuerpo.

baby dad mirror

También puedes:

  1. Coloca un espejo en el suelo sobre una manta suave y pon encima a tu hijo.
  2. Observa como disfruta viéndose mientras levanta la cabeza, las manos y las piernas.
  3. Asómate un poco para que también pueda verte a ti.

 

¿Qué vamos a conseguir con este juego?

–          Desarrollo de la autoestima.

–          Conocimientos de las partes del cuerpo.

–          Reconocimiento de la propia imagen.

–          Comprensión del entorno.

 

 

FDO: Ana Molleda, la mamá de 5mimitos.com

 

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Mi familia es bilingüe

Cada vez es más común ver familias que hablan a sus hijos en más de un idioma, es decir, la madre utiliza un idioma con sus hijos y el padre otro.

Es muy importante decidir cuanto antes que idioma vas a utilizar con tu hijo y dirigirte siempre en el idioma elegido. Aunque suena fácil, no lo es. Mucha gente te mira mal, otros se sienten ofendidos, ….pero por el bien de los niños, si has tomado la decisión, debes de seguir adelante.

En muchas ciudades hay grupos de expatriados, inmigrantes, etc., que suelen hacer actividades juntos. Es divertido para los niños e interesante para los padres juntarse con otras familias que también son bilingües.

Aunque todos vemos el bilingüismo como una riqueza, los padres que educamos a nuestros hijos en varios idiomas tenemos sobre todo al principio algunas preocupaciones. La más común es la posibilidad de que afecte al nivel escolar y provoque confusión en los niños.

No solo está probado que esto no es así, sino que los niños bilingües desarrollan aptitudes particulares y poseen ventajas cognitivas. Suelen tener más vocabulario y desarrollan una imaginación lingüística más rica.

Crecer en una familia bilingüe, no solo supone aprender otro idioma sino que además se aprende otra cultura.

Los niños pequeños son “etnocéntrico”, consideran que el mundo es idéntico a lo que ellos viven. Aprender un idioma y darse cuenta que una lengua no es el calco de otra, cambia su visión y les hace superar los estereotipos.

papa bilingue

Por mi experiencia personal sé que es complicado pero gratificante según va pasando el tiempo y ves que tus hijos entienden perfectamente otro idioma. Mi mujer les habla en alemán y yo en español. Aunque no entiendo alemán y para mi al principio fue complicado, tomamos está decisión por el bien de ellos y el resultado es muy satisfactorio. Los niños ven la tele en alemán o español indiferentemente y la mitad de sus libros de lectura y juegos  también son en alemán. Para ellos crecer en una familia donde se hablan dos idiomas es completamente normal.

Hay algunas editoriales que publican libros infantiles bilingües, como por ejemplo, Edition bi:libri , que tiene libros en alemán-español pero también en inglés, francés, griego, italiano, ruso y turco.

 

FDO: EL Papa de 5mimitos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Repostería con niños

En estos días de vacaciones he organizado con mi familia una tarde ¡en la cocina! para preparar una merienda divertida con niños:

Los ingredientes necesarios son:

  •  Unos cuantos mini cupcakes = mini magdalenas. Las podéis hacer vosotros mismos o comprarlos.
  • Chocolate negro para fundir
  • Chocolate blanco para fundir
  • Toppings (los que más os gusten)

 

merienda divertida 5mimitos

 

¿Cómo se hace?

1. Fundimos el chocolate. Podemos usar uno sólo, el que más os guste, o hacer ambos (por separado claro).

2. En la mesa ponemos, las magdalenas, los chocolates fundidos y los toppings. ¡Empezamos!!

reposteria 5mimitos

 

3. Cogemos una mini magdalena, la mojamos en el chocolate que hayamos elegido y a continuación la metemos en el bol con toppings a nuestra elección.  Podemos poner varios cuencos con toppings para que cada uno elija según preferencias.

merienda 5mimitos

 

Para coger las madalenas y no untarnos hemos utilizados los pinchos de la fonfue, porque son largos, si no tenéis podéis utilizar un tenedor.

Los niños se han divertido mucho, y más si es compartido con varios amigos, y nosotros los hemos tenido un rato entretenidos. ¡Os animo a probarlo! Y las madalenas divertidas también! 😉

FDO:  Juan Carlos, El papá de 5mimitos

 

 

Voy a ser padre

Se acerca el día del padre y quedemos compartir con vosotros, cómo vivó el papá de 5mimitos la noticia del embarazo y el parto de sus peques.

¿Cómo reaccionste cuando te enteraste de que tu pareja esta embarazada?

Lo cierto es, que llevábamos un tiempo  intentando quedarnos embarazados y aunque fueron sólo unos meses se nos hizo muy largo, así que cuando me enteré que mi mujer estaba embarazada me lleve una gran alegría.
Una gran alegría acompañada de muchas dudas y preocupaciones, que irían aumentando durante los 9 meses siguientes y que aunque han cambiado aún hoy siguen estando ahí.

Test Embarazo
Fuente: pinterest Jessica Clay via Ashley Friedrich

En el caso de mi mujer, además, empezaron las nauseas, los olores, manías, etc, que yo sufría sin entender, pero dando mi máximo apoyo, claro está.

En cambio, con mi segundo hijo fue totalmente distinto.  Nada más decidirnos ir a por el segundo, nos quedamos embarazados.  Lo descubrimos al ir a la farmacia a por un medicamento, que le habían recetado a mi mujer debido a una afonía y la farmacéutica acabó vendiéndonos un “predictor”, jajajaja, menuda sorpresa, cuando además dió positivo.

¿Cómo viviste el momento de ir al hospital?

Los nacimientos de mis dos hijos fueron programados así que no vivimos ese momento de nervios por ir urgentemente al hospital, con contracciones, porque llegaba el momento.

La noche antes del primer parto, apenas pudimos dormir debido a los nervios  y la inseguridad por no saber qué iba a pasar al día siguiente. Mi suegra, nos llamó por teléfono antes de que sonara el despertador, para comprobar que no nos quedábamos dormidos, creo que estaba incluso más nerviosa que nosotros.

Papá con bebé
Fuente Pinterest: Bethany McCartney via Valerie Mazika

Después de muchas horas, por fin pude ver a mi hija.  No se parecía en nada de cómo me la había imaginado. Estaba hinchada y amoratada, pero aún así, el instito que me despertó fue increible, era mi bebé.

Con el segundo, ya éramos unos papas expertos. Dormimos hasta el último minuto, y nos  deleitamos con un gran desayuno porque ya sabíamos, por la vez anterior, que el parto podría ser largo y pasarían varias horas hasta la próxima comida.
Nada más subir a la habitación, tuve que salir a comprar un buen bocadillo de jamón y una coca cola ya que mi mujer me lo había estado pidiendo cada día de los 9 meses de embarazo, para el día en que diera a luz.
Los nacimientos de mis hijos han sido unos momentos únicos en mi vida que recordaré siempre. En el momento en que tienes en brazos a tu primer hijo eres consciente de que tu vida ha cambiado para siempre.

 

Fdo: El Papa de 5mimitos.

 

 

A mi me merece la pena ser madre y ¿a tí?

Ya ha pasado un año del nacimiento de mi hija, de su aparición en nuestras vidas y de este nuevo miembro de la familia.

Reconozco que los tres primeros meses fueron duros con el establecimiento de la lactancia, el cambio horario y el conocimiento de esta nueva persona. Todo era nuevo, todo era extraño y todo eran preocupaciones extremas.

Una vez pasado este período, las cosas mejoraron. Es el período de conocer a la niña y de saber cómo empieza a funcionar un bebé y la maternidad.

Pero a pesar de esas cosas, merece la pena ser madre. En mi caso sí, aunque también hay veces, que por ciertas situaciones sobretodo el cansancio, me siguen entrando dudas. A veces echo de menos tener más independencia, poder desconectar e irme a dar una vuelta. Pero cuando pongo en la balanza las cosas buenas, éstas son más positivas y más fuertes, frente a las negativas.

Porque merece la pena ser madre
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Así hoy me he puesto a pensar en esos detalles que hacen que me sienta feliz por ser madre:

  • Cuando se despierta por la mañana y sonríe y te echa los brazos, porque necesita el contacto. Se me cae la baba, literalmente. Esa sonrisa mañanera es contagiosa y tanto el padre como yo, no nos la queremos perder, a pesar de que sean las tempranas horas de las 7 de la mañana.
  • Cuando al recogerla de la escuela, viene gateando a toda velocidad desde donde esté, para que la coja y la abrace. Además me enseña su juguete o su cuento preferido.
  • Cuando la cantamos, se pone a bailar, con una sonrisa.
  • Cuando por las noches, necesita de un abrazo para volver a quedarse dormida. Ese abrazo, su calorcito, me emociona.
  • Cuando en la hora del baño, juega muy feliz con sus cacharritos y se pone como loca a salpicarnos.
  • Cuando se ríe a carcajada limpia, cuando la hago cosquillas en los muslillos.
  • Cuando trata de darnos un beso (para ella dar un beso es apoyar su boca abierta sobra nuestra cara).
  • Cuando juega y quiere que juguemos con ella.
  • Cuando por la calle, señala las cosas.
  • Cuando me toca el ombligo o trata de guardar el chupete en él.

Y así puedo enumerar mil y una.

¿Y a vosotros por qué os merece la pena la maternidad o la paternidad?

Aprendiendo a compartir

A todos los peques eso de compartir no les gusta nada y además les cuesta bastante.

Cuando tienes sólo un peque esto se nota menos, pero cuando hay más hermanos, la cosa se va complicando y los pobres lo pasan un poco mal cuando llega el hermano mayor y le quita el juguete, o, por el contrario, es el pequeño el que quiere el juguete del mayor y tienen que compartir.

Por eso hoy, os proponemos un juego que podéis empezar a hacer a partir de los 6 meses de vuestro bebé, para ayudarlos  a  que aprendan a compartir.

 

Niñas jugando con pelotas

 

Es un juego muy sencillo. Necesitamos:  una pelota y a papá, mamá o a alguien más con quien jugar.

Para poder realizarlo, con lo más peques, lo mejor es sentarnos en  el suelo uno en frente al otro, con las piernas abiertas, y hacer rodar la pelota hacia él  diciéndole por ejemplo, “Ahora dámela a mi (señalándote tú mismo con el dedo)”. Ya sabes, ten paciencia… tardará un poco hasta que comprenda el juego. Con cada niño el tiempo es diferente.

También puedes hacer rodar o lanzar la pelota, ó abrazarla con tus brazos, pasarla de una mano a la otra y extender tus brazos hacia él para que pueda atraparla casi directamente de tu mano.

Luego volvéis al principio del juego. Y cuando ya lo tenga dominado, puedes incorporar una tercera persona y, así, hacer rodar la pelota entre los tres. No te olvides de ir siempre diciendo, por ejemplo: “Para mí, para ti, para mamá….” Siempre señalando con el dedo. ¡Ah! y, por supuesto, las risas y aplausos no pueden faltar en ningún momento.

Otra opcióm para variar el juego es ir escondiendo la pelota detrás de ti y dejar que el peque vaya a buscarla. Cuando ya se sepa el truco, escóndela detrás del resto de personas que participen en el juego.

Objetivos del juego:

– Ayudar al bebé a mejorar  la coordinación entre el ojo y las manos,

– Conocimiento espacial,

– Descubrir objetos escondidos,

– Fomentar la vida social del peque y la comunicación,

– Y, por supuesto, ayudamos a que aprenda el concepto de dar y recibir.

 

¿Qué juego utilizáis vosotros con los peques para que aprendan a compartir?

 

Pasar un buen rato jugando

Como continuación de mi post anterior, hoy voy a contar la importancia de pasar un buen rato jugando con vuestros hijos.Mama jugando con niño

Jugando aprendemos a tomar las cosas de una forma diferente, alimentando nuestro espíritu lúdico, ese resorte por el que somos capaces de estar horas inmersos en los avatares del juego y abstraídos de casi todo lo que nos rodea, y por supuesto, de las circunstancias que definen la vida rutinaria. En una partida a de ajedrez o en un juego de preguntas y respuestas, nuestros compañeros nos valorarán por nuestra pericia y quizá nos sentiremos juzgados por los demás, pero cuando acabe la partida todo quedará ahí, y cada uno vuelve a ser quien era. Habrá quien quiera siempre ganar, demostrar a los demás que es el que más sabe. Pero también quien adopte una actitud desinteresada, sin inmiscuirse demasiado en el juego.

En cualquier caso, se trata de pasar un buen rato, lo que no es poco. Un elemento presente, y muy positivo, en estas sesiones lúdicas, es la risa. Los roles que cada uno interpreta jugando tienen mucho que ver, lógicamente, con los rasgos de su carácter. Jugando se conoce a la gente de otra manera, y las sorpresas son frecuentes.

La edad de jugar no se acaba nunca, y según los psicólogos, jugar nos retrotrae a nuestra infancia, extrayendo de nosotros ese espíritu lúdico y algo frívolo que la vida adulta se empeña en borrar. Además de los propios elementos del juego, las habilidades y capacidades que se favorecen jugando son muy interesantes. Se ejercita la memoria, la intuición, el estudio de los demás, la experimentación, …. El juego traslada muchas aspectos de nuestra vida a un marco más permisivo, menos rígido y agobiante.

 El juego para padres y madres.

A lo largo de todo lo expuesto hasta aquí se aprecia con facilidad cuán importante es en cualquier actividad del niño/a la relación con el adulto.

Con todas estas consideraciones podemos decir que una primera premisa  consiste en que los adultos sepamos jugar.

No sólo hay que analizar el juego de los niños y las niñas, comprenderlo, saber observarlo y sacar conclusiones, sino que también es necesario que como adultos con otros adultos lo experimentemos, lo vivamos, lo analicemos y saquemos las conclusiones pertinentes que nos servirán, no ya como educadores sino como personas.

Pero ¿en qué consiste el juego del adulto? Un adulto cada vez más absorbido por el trabajo o por la necesidad de encontrarlo, por las obligaciones de la vida cotidiana, por las imposiciones familiares y sociales es una persona que difícilmente encuentra resquicio para jugar. Para él permitirse el juego, como dice Wallon, «¿no es acaso reconocerse merecedor de una tregua durante la cual quedan suspendidas las sujeciones, las obligaciones, las necesidades y las disciplinas habituales?» Se hace necesario, en la sociedad que vivimos, concederse esa tregua, esa porción de tiempo, dedicada a sí mismo, en la que el adulto «no tiene deberes»: en ese momento es cuando se puede decir que juega.

La semana que viene os explicaré que para cada edad hay un juguete y cómo deben ser.

 

Fdo: Sonia Rodriguez. Psicologa Gestalt en www.ciparhpsicoterapia.com
   

BIBLIOGRAFÍA.-

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Cuándo acudir al médico con tu bebé

Source: parents.com via American on Pinterest

 

Cuando estaba embarazada una duda que tenía, era si iba a ser capaz de reconocer cuando mi hija se fuera a poner malita. Pues bien, al mes de nacer, una tarde, la noté rara. Durmió una siesta más larga de lo normal. Al despertarse y tomarle la temperatura, efectivamente tenía fiebre. Así que comprobé que había ciertas señales que me habían indicado que ocurría algo.

Muchas veces he pensado que soy una exagerada en el tema de ir al médico con mi hija. Pero lo primero es si notáis que su estado es diferente, está apagado, más tristón, pues posiblemente esté incubando algo. Es verdad que hasta que no tiene síntomas,  incluso los pediatras no van a poder determinar si está pachucho.

Mi recomendación siempre es: ante la duda, al médico.

A continuación os enuncio algunos casos en los que es necesario que vayáis al pediatra:

  • Si le notáis decaído, aletargado y os cueste despertarlo.
  • Si os parece que tiene un dolor intenso.
  • Si el llanto es inusualmente estridente o extraño.
  • Si tiene problemas a la hora de respirar.
  • Con fiebre alta, o con poca fiebre pero durante varios días
  • Con convulsiones o espasmos.
  • Si al intentar darle el pecho, no lo hace correctamente durante un día.
  • Si tiene diarrea o vómitos abundantes.
  • Con signos de deshidratación, y eso se percibe si tiene los ojos hundidos, se le desprende la piel seca y las extremidades laxas.
  • Si tiene una pérdida de peso.
  • Tiene alguna pérdida de sangre o hemorragia.

En estos tiempos que corren con el tema de la crisis económica, y sobretodo con los recortes en sanidad, podríamos pensar de no ir al pediatra. Pero soy de la opinión que los niños son los primeros y deben ser atendidos, así que si sospecháis que les pasa algo, al médico.

Si tenéis seguro privado, muchos de ellos tienen un teléfono de consulta y de urgencias, por lo que el médico puede ir a ver a vuestro hijo a casa o podéis consultarle por teléfono vuestra duda y el especialista os dará algunos consejos y si considera que los síntomas que le contáis son graves, os derivará al hospital de urgencias.

Papá también cuenta

Como ya sabeis y muchas investigaciones han demostrado, si los hombres participan en el proceso desde el momento de confirmarse el embarazo, se convierten en papás activos y entusiastas, como nos contaba la semana pasada MultiPapáEZ. Esto significa que tanto papá como mamá deben tomar parte en todos los preparativos como asistir como los cursos de preparación al parto juntos,  participar en las decisiones  acerca del sitio y la forma en que nacerá el bebé, y el cuidado que deberá recibir desde el primer día. Porque ser padre es cosa de 2 y, aunque no os estoy contando nada nuevo, hay veces que las mamás sentimos que es nuestro bebé y que papá no puede opinar sobre algunas cosas y esto es un error, papá tiene derecho a opinar y participar por igual en la crianza de vuestro hijo.

Para nosotras no existe mayor ayuda cuando estamos embarazadas y después de dar a luz, que el interés y el cariño de nuestra pareja. Además, no hay mejor ayuda para tranquilizar a mamá en la sala de partos que un padre comprensivos y protector. Tampoco hay mejor cuidado para el recién  nacido que un papá activo y amoroso.

Por eso, es maravilloso que hoy en día los papás se quieran implicar desde un principio, porque el bebé es hijo de los dos y papá tiene muchos mimos que dar a la mamá y al bebé.

Yo, la verdad no tengo queja, mi marido siempre me ha cuidado mucho durante en embarazo y posteriormente en la crianza y educación de nuestros hijos es una pieza clave.

¿Vosotros ayudáis a vuestras parejas?