De paseo con la familia por el Retiro en Madrid

Cuando te conviertes en madre, algo que empieza a formar parte de tu vida, son los paseos con tus hijos.

Buscas lugares y jardines donde pasear y donde poder dejar que los más peques se diviertan.

Un magnífico lugar para esto y una de mis  favoritos es el parque del Retiro en Madrid. Es un parque con una gran historia detrás, con una superficie de 118 hectáreas, para que os hagáis una idea, 118 campos de fútbol. Un parque lleno de sorpresas, de lugares para jugar, largos caminos para pasear, en fin un espacio con muchas atracciones para ir con los más peques y compartir con la familia.

Folleto de Retiro

Es tan grande, que puedes pasar horas en familia, sin necesidad de escuchar ruidos de coches, ni tener que cruzar calles. Es un parque que cuenta con un montón de lugares para disfrutar.

Por supuesto en el Retiro, hay los juegos infantiles, desde los más fáciles y más complicados para diferentes edades, los juegos están sobre una base de arena, con la que también pueden jugar los más chiquitines.
Las clásicas barcas del estanque, que son muy entretenidas y una actividad muy diferente y que sugiero lo probéis con los niños. Es una experiencia nueva para ellos y divertida.

El estanque es un paseo obligado, cuando no hace mucho calor, porque es un lugar muy expuesto. Durante la primavera, otoño e invierno, cuando no hace mucho calor, es un lugar imprescindible de paseo. Se suelen colocar improvisados músicos, títeres, cantantes, vendedores, etc, por lo que por las tardes y los fines de semana está de lo más animado. 

El paseo de coches, es un paseo de lo más amplio, donde suelen reunirse, los patinadores y los usuarios de las bicicletas y patinetes. Es el típico lugar donde enseñar a los niños a conducir sus bicicletas. Es un auténtico espectáculo los fines de semana.

Otro de los atractivos del Retiro, es la fauna, a los niños les encanta ver los animales y observar su comportamiento. Cerca de la antigua casa de fieras, hay un pequeño estanque con patos.
En los jardines de Cecilio Rodriguez, que se encuentran en el interior del Retiro, hay una cantidad de pavos reales machos y hembras, que además acostumbrados a los curiosos, se pasean por los caminos, sin problema. Por lo que una escena que se repite, y que veo muy a menudo cuando paseo por allí, es la de los niños corriendo tras de ellos. Si tenéis suerte podréis ver cómo abre su plumaje llamativo. Os recuerdo que el macho que es el más pintoresco y el que abre sus plumas.
Si tenéis suerte, también podréis ver corriendo a algunas ardillas.
Os animo a que visitéis este lugar, donde podréis disfrutar de muchas experiencias y de la felicidad de vuestros niños.

¿Por qué ocurren las rabietas?

La rabieta es un desbordamiento emocional y en ocasiones violento que produce el niño. La manifestación según los niños y según la situación puede ser muy diferente, pero generalmente va a acompañada de llantos y gritos, otras veces de pataleo, e incluso de daño físico para el niño, cabezazos, golpes, o daño físico hacia el otro, pegan, muerden, si no consiguen lo que quiere.

Rabieta en el tobogánTIPOS:

  • Ante la negativa. En estos casos el niño expresa la frustración que le produce no conseguir lo que quiere, y su manifestación por un lado es la expresión de esa frustración y por otro es una estrategia para conseguir lo que desean y no quedarse en la frustración.
  • Salida de la tensión: Otras veces el niño ha tenido muchas experiencias negativas durante el día y una pequeña cosa rebosa el vaso y le hace montar en cólera, parece desproporcionado, pero no es más que una necesidad del niño de sacar sus emociones, de expresar su angustia o miedo.
  • Cansancio: Como habréis podido observar, a veces son mayores las rabietas al final del día como consecuencia del cansancio de todo el día. No sabe expresar el cansancio y como a los adultos cualquier cosa le molesta y es motivo de enfado.
  • Miedo al abandono: La rabieta se transforma en un dejarle solo, rechazarle, que el niño percibe y su llanto ya no es por frustración sino por ese miedo y angustia al abandono. El niño puede creer que ya no se le quiere, que no es importante, que es malo y eso le hace llorar.
  • Autonomía y Rebeldía: Hay quien dice que la etapa de los dos años es como la “primera adolescencia”, quieren sentirse mayores, hacer las cosas solos, pero no pueden. Con sus rabietas expresan ese deseo de ser autónomos, grandes, decidir por si mismos.
  • Desarrollo de la tolerancia a la frustración: Los niños hacen cosas y no consiguen lo que quieren, tienen que esperar, les sale mal la “torre”. Los fracasos les enfadan, les enseñan sus limitaciones y entran en contacto con sus sensaciones de pequeñez y desvalimiento. De pequeños estos sentimientos son muy frecuentes. Al fin y al cabo están en el proceso de adquirir las destrezas básicas, como andar, hablar, hacer solos ciertas cosas. Es inevitable que ocurra esto: cuanto mas he de aprender, mas a menudo sucede que no acierto a la primera.
  • Cambios: A veces hay niños que si nos salimos de su rutina, se sientes desbordados y descontrolados y montan una rabieta por cualquier cosa. Enseñarles poco a poco a aceptar los cambios es algo positivo para ellos.

Aunque parezca difícil de entender, a mi juicio, los niños no se enrabietan para incordiar a los adultos. Los llantos y las rabietas son exclusivamente, manifestaciones de desesperación, de una situación de desvalimiento. Es que quisieron hacer algo y no pudieron, o no lograron imponerse frente a otros niños, o no consiguieron persuadir a los padres de que les dieran permiso para hacer alguna cosa. La suma de estas derrotas da pie al desespero y entonces lloran, o también puede ocurrir que reaccionen con una rabieta. Con el tiempo y conforme el niño va adquiriendo más confianza en si mismo, no se cede ante sus rabietas si no es oportuno, aprenden a disminuir la frecuencia de sus llantinas y de los pataleos incontrolables.

Si tienes alguna duda sobre este tema u otros que te pueda ayudar, no dudes en contactar conmigo, en

www.ciparhpsicoterapia.com o mandándome un correo a  Sonia Rodriguez Martín

Bibliografía

  • Bacus A. Preguntas al psicólogo.. Edit. Salvat

  • Bowlby, J. (1993). La separación afectiva. Edit Paidós.

  • Caplan M. (2004) Tocar es vivir. Edit La Llave

  • Cubells, J.M y Ricart, S. (1999). ¿Por qué lloras?. Edit. Martínez Roca

  • Garth M. Luz de estrellas y Rayo de luna. Meditaciones para niños. (visualizaciones para ayudar a los niños a dormir bien, a no tener miedos….). Edit. Oniro

  • González C. (2010) ¡Bésame mucho!. Edit. Temas de Hoy

  • Grose M. Niños felices.. Edit. Oniro

  • Harrison S. (2002). La infancia feliz. Edit. La Llave

  • Revistas de “Ser padres”

  • Siegel J. y Hartzell M. (2005). Ser padres conscientes. Edit. La Llave.

  • White Burton L. No lo mimes, quiérelo.. Edit. Aguilar

Jugando con pompas de jabón

Como estamos en verano y hace calor, un buen juego para entretener a nuestro peque de cualquier edad son las pompas de jabón.

Bebé haciendo burbujasCuando empieces a hacer pompas de jabón, (mejor en el exterior que dentro de casa) verás como tu niño se quedará como hipnotizado, luego pondrá esa carita de asombro que tanto te gusta y por fin se reirá a carcajadas. Las burbujas son mágicas para los peques, porque flotan en el aire, no se sabe hacia donde irán, ni tampoco cuanto tiempo pasará hasta que exploten y desaparezcan.

Con este juego mantendrás a tu bebé entretenido mientras se divierte estimularás su curiosidad. Si además él quiere hacerlo solito, mucho mejor, porque así desarrollará la capacidad de soplar, que le ayudará a perfeccionar el control de la respiración, también la capacidad de percepción, y desarrollará la coordinación entre la vista y los movimientos de las manos, al intentar cogerlas, ya que esto le ayudan a trabajar el sentido de la anticipación y a coordinar mejor sus movimientos.

Como puedes ver con este juego son todo ventajas que ayudan positivamente a tu bebé, además puedes comprar el pompero en un montón de sitios o si lo prefieres fabricártelo tu mismo.Pompero burbujas

Aquí te doy la receta, para que tus pompas sean resistentes:

  • Mezcla 2 partes de agua
  • Con una de detergente líquido (el que usas para fregar los platos, sirve perfectamente)
  • Añade además una cuchara de glicerina o azúcar glace.
  • Coge 3 pajitas de refrescos, córtalas por la mitad y pégalas con celo.

 

Si sigues la receta mágica, cuando soples verás como las pompas salen en todas las direcciones y eso divertirá mucho a tu hijo.

Para unas pompas enormes, también puedes utilizar un colador o embudo, si usas el colador no te olvides de quitar la rejilla, o si prefieres usar una percha de alambre y darle forma de raqueta también funcionará, y con todos conseguirás en mismo resultado, cuando lo mojes en el cubo con la mezcla de jabón y sacudas la mano, tu peque se quedará impresionado con la súper burbuja que conseguirás hacer.

 

La importancia de leerle cuentos.

Niños leyendo

Como ya sabes, leerle cuentos a tus hijos en muy beneficioso para los dos en un montón de sentidos. ¡Qué pena que esto a veces se nos olvide por la falta de tiempo y el cansancio!

Pero, para ayudaros a que el cansancio no os venza y os animéis a leerle un cuento a vuestro niño antes de dormir, os voy a comentar algunas cosas que seguro os van a resultar interesantes.

¿Sabías que al leerle estimulas su lenguaje e imaginación? ¿y que además consigues relajarte y relajarlo creando unos lazos más fuertes entre ambos? Es vuestro momento de relax, porque en ese momento el niño está tranquilo y relajado y tu también, no tienes que andar corriendo detrás de él. 😉

Y éstos son sólo algunos de los beneficios que puedes tener al leerle cuentos a tus niños, porque también es bueno para muchas otras cosas. Por ejemplo, escuchar cuentos hace a los niños más reflexivos, ya que siempre contienen algún mensaje o moraleja que los lleve a comprender la forma en que deben actuar y comportarse, a saber distinguir entre lo bueno y lo malo.

Además, les ayuda a combatir sus propios temores. En muchos de los cuentos infantiles el niño se puede identificar con las emociones de los protagonistas, y conocer lo que le va ocurriendo a lo largo de la historia y el desenlace final, supone tener argumentos para afrontar sus propios miedos, con una sensación de mayor control.

Leyéndole cuentos empiezas a asentar las bases para el desarrollo intelectual de tu hijo. Al contarle una historia podemos lograr que entienda las cosas con más rapidez, que su cerebro trabaje con mayor certeza, pero también se estimula su memoria y sus ganas de expresarse.

De igual manera, se fomenta la lectura y el amor por los libros en nuestros hijos, ya que el interés que les despiertan las historias mágicas y llenas de aventura plasmadas en esas páginas, aumentan sus ganas de conocer más relatos. Con el tiempo, esto hace más fácil que acaben amando la lectura.

Además, el niño amplía su vocabulario, y esto le ayudará muchísimo posteriormente para tener un mejor rendimiento escolar. Eso sí, a veces a los padres esto nos vuelve un poco locos: mi hija tiene un vocabulario muy amplio y no calla nunca….salvo cuando le leemos un cuento y sólo durante un rato, porque no puede evitar dar su opinión… 😉

Afortunadamente, también es una medida muy efectiva para tranquilizar a los niños, sobre todo cuando los vemos muy inquietos y/o ansiosos, también les ayuda a conciliar el sueño y les prepara para que descansen como es debido.

Pero lo más importante de todo, en ese momento el niño se siente feliz porque su padres están con él, dedicándole un tiempo para atenderlo y mimarlo en exclusiva.