Gateo: ¿Sí o no? Trucos para conseguirlo

Muchas veces nos preguntamos si nuestros bebés gatearán o no. No todos lo hacen y existen diferentes razones para ello, pero cuando el niño empieza a reptar, es una buena señal para que después gatee.

 Bebe en pelota

Existen muchas formas de estimular el gateo con diferentes ejercicios, y vamos a comentar dos de los más comunes y fáciles de poner en práctica. Como primer ejercicio, puedes ponerlo sobre una pelota con su tripita, por supuesto, sujetándolo tú mismo; así aprenderá a coger la posición de gateo. Después comienza a balancearlo, para que pueda empujarse con las manos y los pies. No te olvides de colocar enfrente de él un juguete que le atraiga, para que intente alcanzarlo.

También le puedes poner una toalla doblada a modo de cabestrillo, pasándola por el pecho del bebé con ambos extremos. Utilízala para alzar el pecho del niño de 10 a 15 cm por encima del suelo. Esto le ayudará a llevar las piernas bajo el vientre. Se pondrá a 4 patas, empezará a empujar con los brazos y las piernas y gateará hacia el juguete que hayas colocado frente a él.
Bebé gateando
Si tu hijo no gatea de la forma “tradicional”, tampoco debes preocuparte. Muchos avanzan arrastrando el culete, o reptando, o girando como una croqueta… Al final, todos terminan aplicando alguna forma de gateo, que a la larga resulta muy beneficioso para un montón de cosas:

  • Ayuda al desarrollo de la visión estereoscópica o en tres dimensiones.
  • Fortalece los músculos de la espalda y protege las vértebras.
  • Ayuda al bebé a adquirir independencia, al acercarse y alejarse de personas y objetos con la coherente maduración de su personalidad.
  • Favorece su alegría y buen humor en riqueza de movimiento, al descubrir nuevos horizontes.
  • Además, favorece la relación entre los hemisferios cerebrales y prepara la vista y la mano para la fascinante aventura, no muy lejana, de aprender a leer y escribir.

Increíble, ¿no?

Algunos consejos a la hora de jugar con tu bebé.

En el post de hoy queremos daros algunos consejos a tener encuenta cuando jugáis con vuestro bebé.
Recordar que:
1.- Vuestro hijo aprende ante todo através del juego.
2.- El mejor juguete para él eres tú.
3.- Es importante que juegues con él.Mamá jugando con bebé

Como eres el mejor juguete para tu bebé, ya tienes todo casi todo lo que necesitas: tu cara, tus manos y tu cuerpo, sólo te faltan algunas ideas y tiempo para disfrutar.

Cuando jueges con tu bebé ten presente que:

    • Los niños aprenden a través de los sentidos. Estimúlale con cosas que pueda mirar, escuchar, oler, saborear y tocar. No te olvides de que el mejor juguete para estimular todos sus sentidos eres tú.
    • Los niños responden ante un entorno rico en estímulos. Pero no hace falta que le des cientos de juguetes. Dale sólo los más adecuados para su edad, déjale elegir y a disfrutar jugando.
    • Los niños aprenden por imitación. Así que, juega tú primero para que él te pueda imitar y aprender de tí. Si tiene hermanos mayores mucho mejor a los bebés les encanta jugar con otros niños, y su hermano se sentirá importante y le encantará.
    • Los niños aprenden jugando de distintas maneras. Los juegos les ayudan a comprender mejor sus sentimientos, sus miedos y su mundo. A los bebés les gusta jugar:
      • Sólos, para ir a su ritmo, resolver sus problemas y tomar sus propias decisiones.
      • Con otros, para observar cómo juegan, aprender a explorar y relacionarse socialmente.
      • Tranquilamente, con los dedos de los pies y las manos, cuentos, música, juguetes pequeños y el lenguaje.
      • De forma activa, moviendo las piernas y los brazos, bailando y saltando.
      • A imitar, por ejemplo, cuando se convierten en montruos, animalitos, papás, mamás, superhéroes, simulan como si estuvieran el en cole, etc.
    • Los niños aprenden por repetición. A los bebés les encanta jugar una y otra vez a lo mismo y ¡no se cansan!.
    • Los niños aprenden a través de la experiencia. Es muy bueno que tu hijo se relacione con su entorno a través del juego, así aprende. Deja que lo intente y ayúdale sólo cuando sea necesario.
    • Los niños desarrollan su inteligencia resolviendo problemas. Los retos deben ser a la vez fáciles, para que no se sienta frustrado y deje de intentarlo, y estimulantes, para que se entretenga y no pierda el interés. Ayúdale al principio para que vaya aprendiendo.
    • Los niños aprenden a través del lenguaje.  Ya sabes que a los bebés les gustan los juegos de palabras, y conviene hablarles con frecuencia.
    • Cada niño va a su ritmo. No le agobies con demasiadas opciones, y no intentes que haga cosas demasiado complejas si no está preparado. Observa cómo juega para adaptarte a su ritmo y plantéale nuevos retos en el momento oportuno.
    • Los niños son resolutivos cuando tiene confianza en sí mismos. Dale a tu hijo mucho ánimo y prepárale para que pueda tener éxito. Ayúdale a descubrir nuevas maneras de jugar, resolver problemas, aprender y pasárselo bien.

Y sobre todo no te olvides de que tu hijo lo que quiere es jugar contigo. Lo que aprenda jugando es tan sólo un beneficio añadido. ¡A jugar!

La elección del carrito

Una de las cosas que nos planteamos los padres es qué carrito escoger y con qué criterios. Al margen del tema económico, que es importante tenerlo en cuenta y más con la situación de crisis económica que nos encontramos, he seleccionado algunos criterios para que los tengáis presentes. Es muy importante valorar el estilo de vida que lleváis habitualmente.

Antes de comprar el carrito debéis fijaros en las ruedas, ya que cuanto más pequeñas mejor funcionará en entornos urbanos y peor en el campo y la playa. El sistema de plegado es importante, hay dos sistemas el de paraguas, y el de libro. Hay que ver cuánto ocupan en el maletero del coche y si es de fácil y rápido plegado.

 

 

El peso es importante tenerle en cuenta, pues puede que viváis en un piso sin ascensor o que no tengáis coche y siempre tengáis que ir en transporte público. Si es de fácil manejo, si los manillares son ajustables, en función de quien lleve el carrito, o si las ruedas son de giro independiente.

Los materiales de los que se compone el carrito y sus accesorios, deben ser fáciles de limpiar y reponer, si son de calidad y evitan el calor o el frío para el niño.

Los carritos suelen estar compuestos por dos piezas:

1. El cuco o capazo: Donde el bebé puede ir tumbado y donde se recomienda que esté durante los cuatro a cinco primeros meses, aunque a veces los propios fabricantes indican el tiempo que deben permanecer en el cuco. Este debe ser firme, el bebé debe quedar bien protegido dentro de él y los materiales deben ser transpirables y debe ser de fácil manejo para cuando desenganchéis la estructura. Para vestir el cuco, os aconsejo cubrir el pequeño colchón con una sábana bajera, una sábana encimera y una manta si es invierno.

2. La silla de paseo o hamaca: Se recomienda su uso a partir del quinto al sexto mes. Algo que yo valoré fue que pudiera tumbarse completamente para que cuando mi hija se quedara dormida pudiera colocarla completamente horizontal. También me parecía importante que la silla al principio mirara hacia mí, para tenerlo todo controlado.

En el mercado, hoy en día hay muchos modelos diferentes de carrito, que se pueden ajustar a vuestras necesidades y gustos, pero es imprescindible que penséis en vuestros pequeños y creo que estos criterios pueden daros una idea de cómo elegirlo. De todas formas si aún no sois capaces de decidiros, fijaros en la calle o dejaros aconsejar por otros padres. Por cierto, si cuando vayáis a comprar el carrito, la dependienta no es capaz de plegarlo no elijáis ese.

Sueño feliz en los niños

“Todos los descubrimientos de los últimos años sobre apego y neurología, ponen de manifiesto las gravísimas consecuencias de separar a un niño de sus padres y dejarlo llorar hasta que se duerma.Desde John Bowlby hasta Sue Gerhardt, pasando por Alice Miller o Thomas Verny, todos coinciden en lo mismo. No hay absolutamente ningún estudio que diga que el abandono es beneficioso para los bebés.”

Bebé durmiendo

Así comenzaban muchos de los testimonios del 29 de junio, Día Mundial del Sueño Feliz. Es curioso que tengamos que celebrar un día donde reivindicar el sueño feliz, eso nos demuestra que no todos entendemos lo mismo.
¿Y que entendemos por sueño feliz? Todos coincidiremos en que es dormir tranquilo, sin angustias, sin miedos, sin hambre, sin dolor, sin mucho frío o sin excesivo calor…entonces ¿Por qué nos cuesta tanto entender el sueño en los niños? ¿Por qué tanto empeño en que un niño aprenda a toda costa a dormir solo, a tranquilizarse solo? ¿Por qué dejarles llorar hasta que exhaustos se duerman? Porque evidentemente no entendemos el sueño feliz para el niño, sino el sueño feliz para los padres. Desde este artículo reivindicamos el SUEÑO FELIZ PARA EL NIÑO y las pautas importantes a desarrollar desde el comienzo de la vida del niño.

Es básico entender que un niño no llora por la noche para fastidiar a sus padres, llora porque necesita algo de sus padres, desde necesidades básicas, hambre, sed… hasta necesidades emocionales igual de validas o más que las anteriores. Cuanto más pronto atendamos esas necesidades del niño, sin forzarle a ser independiente y a que lo haga solo, más rápidamente le ayudaremos a ser independiente. Esto parece un contrasentido pero se debe a algo muy importante en la relación madre-padre-niño que es el VINCULO DE APEGO. Todos estamos de acuerdo en que un niño no puede sobrevivir sin alguien que le cubra sus necesidades y todos estamos de acuerdo en que un niño no sobrevive si no hay alguien que le proporcione afecto y cariño. Esto es el apego. Pero dentro de él hay varios tipos y el que a nosotros nos interesa es el vinculo de apego seguro, que consiste en que un niño sepa que ante su demanda o reclamo hay otro en frente que le va a atender, calmar, escuchar o enseñar. Está demostrado que el apego seguro crea niños felices y sanos emocionalmente, que se desarrollan con más seguridad y más independencia.

Esto es aplicable al sueño.
Dejar a un niño llorar no sirve realmente para nada, solo alimenta más su inseguridad, sus miedos y sus angustias. Si un niño no sabe si su reclamo va a ser atendido crece con más miedo y más dificultades, además de sentir el mundo como más amenazante y peligroso. Si un niño es atendido, escuchado en su necesidad, su miedo se calma, su angustia desaparece y crecerá creyendo que el mundo es agradable y positivo.
Así que parece importante y necesario que desde los primeros meses de vida y hasta que el niño aprenda por si mismo, atendamos a su llanto, calmemos sus angustias y cubramos sus necesidades.

El mayor miedo de los padres es que si hacen esto el niño “se acostumbrará” y entonces ya no sabrá dormir solo. Esto no es cierto, es más fácil que un niño se acostumbre a necesitar más, cuando no se acude a su llamada porque no tiene el registro aprendido de reclamo-satisfacción con lo que lo pedirá muchas más veces. Sin embargo satisfacer las demandas de los niños, les da más tranquilidad y seguridad con lo que les permite crecer con más estrategias y recursos, facilitándoles el proceso de independencia e individuación.

Como dice Isabelle Filliozat, en su libro “El Mundo emocional del niño”: Imponer a un bebé que duerma sin los ruidos de la respiración de sus padres, sin el olor de su madre, es una violencia que se le inflige en nombre de la tranquilidad del adulto. La separación precoz no conduce a la autonomía, sino al miedo al abandono y a la dependencia relacional. Es indiscutible que la autonomía se elabora en base a un sentimiento de seguridad.

Así que mi consejo es que no dudéis en acudir a la llamada de vuestros bebes, porque no hay nada como las manos de una madre o un padre, la voz suave de un arrullo o unos brazos que acunan para que el sueño feliz de los niños se convierta poco a poco en el sueño feliz de los padres.

Sonia Rodríguez Martín

Ideas para entretener a los bebés en los viajes en coche

El fin de semana pasado nos fuimos de viaje en coche para dejar a mi hija de 6 años (la mayor) en la playa con los abuelos. Con ella no hay problema durante el viaje, porque se pone sus películas o si no, jugamos al “veo veo”, vamos contando coches de algún color, cantamos, planteamos adivinanzas sencillas, jugamos a lBebé en el cocheas palabras encadenadas, a simón dice… Con ella viajar es más entretenido y se nos pasa el tiempo volando, pero con el peque, que sólo tiene 17 meses y aún es un bebé, es algo más complicado, porque se cansa enseguida y no se entretiene mucho tiempo con nada. Y aunque siempre se duerme un rato, el resto del tiempo, se le hace muy pesado. Por eso os comento algunas cosas que me han funcionado en el viaje de vuelta, porque en el de ida no iba tan preparada 😉

 

  • Llevar siempre comida y agua suficiente. Si tienen hambre o sed se ponen más “pesaditos”, y el mío es un tragoncete, así que unas galletas a mano siempre funcionan…
  • Llevar siempre música infantil, que podáis ir cantando todos, y si además se puede ir bailando con ellos, mejor.
  • En las paradas que efectúes, asegúrate que hay un sitio donde tu peque pueda estirar las piernas y correr un poco para que queme las energías acumuladas.
  • Llevar algún juguete pequeño o libros tipo puzzle que le gusten; se entretendrá un rato. Eso sí, procura que no sea un juguete que haga ruidos molestos ni fuertes, para que no desconcentre al conductor. Otra buena opción es una marioneta mientras te inventas un cuento de esos que les encantan.
  • No te digo que te lleves un reproductor de CDs, porque eso seguro que ya lo has probado y además a ciertas edades no les entretiene mucho.

Espero que esto te sirva para que paséis un viaje más ameno, ¿Qué trucos utilizas tú?

¿Qué hacer ante las rabietas de tu peque?

Somos muchos los padres y madres que estamos preocupados por esa capacidad de nuestro hijo de montar en cólera por cualquier cosa, llorar, patalear, darse cabezazos, romper cosas, es como si nuestro hijo o hija, dulce, cariñoso, niña llorando tranquilo, se transformara en un ser terrible tan solo ante una palabra “no”, y otras veces sin ni siquiera la palabra, nadie sabe porque de repente se pone a llorar y claro está, nos desespera, no sabemos que hacer, unas veces nos “pilla más relajados” y lo manejamos, otras no lo soportamos y le chillamos, probamos de todo pero no funciona, el niño sigue transformándose. Y lo que más nos preocupa a los padres es que en ocasiones esa transformación del niño hace que como padre yo también me transforme y monte casi una rabieta, gritos, desesperación……etc. ¡que hacemos!

Límites y autoridad

Entre el año y medio y los dos años, el niño quiere decidirlo todo, se opone fácilmente y se niega a obedecer. No soporta la frustración. Corre por todas partes, lo toca todo, se muestra fácilmente provocador y desencadena así toda clase de situaciones difíciles de manejar para nosotros los padres. Ellos que soñaban con tener relaciones pacificas y razonables con su niño, se encuentran arrastrados a esta relación de fuerza, en la que tratan de evitar los escollos de la permisividad o los excesos de autoridad.

Los meses pasan. El niño continúa chillando cuando se le pide que deje sus juegos, subiéndose a la mesa o negándose a coger la mano para atravesar la calle. ¿Cómo hacer para que el niño obedezca sin pasarse de autoritarios y sin dejar que el niño decida todo?

Padres que saben lo que quieren

Es normal que el niño se oponga y saque de sus casillas al padre, pero es deseable que encuentre frente a el una voluntad superior a la suya que de pruebas de la firmeza necesaria. Aun cuando el niño proteste enérgicamente, el niño que tiene normas y limites se siente mas seguro y querido. La disciplina es completamente necesaria.

Pocas reglas, pero coherentes.

Las reglas son difíciles de aplicar, por tanto más vale atenerse a lo esencial. Exigencias razonables, respetuosas y de acuerdo con la edad del niño es garantía de éxito.
Poner muchas normas y saltárselas con frecuencia es peor que tener unas claras y siempre cumplirlas, salvo excepciones.

Explicar sin justificarse

Una vez definidas las reglas hay que aplicarlas. Primero explicarlas con palabras simples (“no se cruza sin dar la mano a mama, porque te puede pillar un coche. Es peligroso)
Repetirlas cuantas veces sea necesario. (recuerda, no se cruza sin dar la mano a mama) A esta edad la prohibición no admite discusión.
Aplicar las consecuencias. Felicitar y animar si obedece, reprobar si no lo hace (si tiras agua fuera de la bañera, te sales) y cumplirlo.
La calma es importante. Tener claro el limite o norma, la consecuencia y cumplirla sin gritos. A veces descontrolar hace que nos sintamos tan culpables que premiemos al niño por lo que nosotros hemos hecho y olvidemos lo que sucedió. (le gritamos y como nos pasamos y nos sentimos culpables, le comemos a besos y nos olvidamos porque gritamos: porque tiró el puré al suelo)

Sentirse queridos

Cuando nos enfadamos el niño a veces se siente no querido, es importante que el niño sepa que se le quiere pero que no nos gustan sus rabietas. El niño debe ser totalmente aceptado y respetado en sus deseos y emociones. Tiene el derecho de montar en cólera pero no de golpear a su hermana pequeña. Tiene derecho a que le apetezca comer un pastel pero no a chillar en la pastelería. Es esencial hacerle apreciar bien esta diferencia: a él se le quiere, pero no a sus caprichos.

Para saber por qué ocurren las rabietas echa un vistazo a este enlace http://5mimitos.com/por-que-ocurren-las-rabietas/

Si quieres consultarme algo, me puedes encontrar en: Ciparh San Gregorio

 

Bibliografía:

  • Bacus A. Preguntas al psicólogo. Edit. Salvat

  • Bowlby, J. (1993). La separación afectiva. Edit Paidós.

  • Caplan M. (2004) Tocar es vivir. Edit La Llave

  • Cubells, J.M y Ricart, S. (1999). ¿Por qué lloras?. Edit. Martínez Roca

  • Garth M. Luz de estrellas y Rayo de luna. Meditaciones para niños. (visualizaciones para ayudar a los niños a dormir bien, a no tener miedos….). Edit. Oniro

  • González C. (2010) ¡Bésame mucho!. Edit. Temas de Hoy

  • Grose M. Niños felices.. Edit. Oniro

  • Harrison S. (2002). La infancia feliz. Edit. La Llave

  • Revistas de “Ser padres”

  • Siegel J. y Hartzell M. (2005). Ser padres conscientes. Edit. La Llave.

  • White Burton L. No lo mimes, quiérelo. Edit. Aguilar

Niños felices

 

¡Qué emocionante es cuando tu bebé, empieza a sonreir! Y no digamos cuando se ríe.

 La risa es muy beneficiosa y favorece una serie de cuestiones como:

  • la digestión
  • Activa la respiración
  • Favorece el  buen funcionamiento del hígado
  • Estimula la secreción de inmunoglobulina, para mejorar las defensas del cuerpo.
  • Fortalece el sistema cardiovascular
  • Estimula la comunicación
  • Favorece la autoestima

Para favorecer esa risa, mi consejo es jugar con tu hijo a esos juegos que le gustan, le resulten agradables y entretenidos. No hay que forzarle a actividades que notéis que no le gustan.

Es importante darles caricias, masajes, cantarles, contarles cuentos, susurrarles, bailarles, dedicarles miradas de cariño, sonreírles y reírse con ellos y para ellos. Todo esto repercutirá en nuestros hijos en la edad adulta, su desarrollo humano, social, emocional se verá favorecido o empobrecido en función de la dedicación que hagamos sobre ellos.

Es importante que nosotros los padres, estemos contentos, alegres y podamos transmitírselo a ellos. De esta manera se incrementará la producción de endorfinas que alivian los dolores y se encargan de luchas contra los virus.

Osea que después de todo esto, la conclusión es que cuánto más alegres y felices sean nuestros hijos, y nosotros con ellos, más sanos estarán.

 Habrá que eliminar ciertas situaciones que son negativas y que disminuyen todo lo que he comentado anteriormente. Estas situaciones pueden ser las siguientes:

  • Estar de mal humor en presencia del niño.
  • Evitar cogerles cuando estéis nerviosos o estresados, todo eso se transmite.
  • No discutir, gritar en presencia del niño.
  • Hacer ruidos excesivos.
  • Irse de viaje dejándolos a cuidados de otros.
  • Estar ausente durante un largo tiempo.

 Mi recomendación es que desde que nazcan le dediquéis sonrisas, cariños, y muy buen humor, para que crezca con una buena autoestima y haga de ellos niños seguros de sí mismos.

A veces es difícil hacerlo, pero compensa. Todo para tener niños muy felices.

Llega 5 mimitos!!

Como ya sabes, o estás a punto de aprender, en los tiempos que corren ser madre y además trabajadora no es nada fácil. Hasta hace pocos años, las mamás podían dedicar todo el día a sus bebés, y disponían de la ayuda de sus familiares y amigas. Pero ahora casi todas las madres somos trabajadoras y, por distintas razones, no podemos tener tanta ayuda. Por eso, muchas de nosotras hemos encontrado en Internet un aliado donde buscar información para aprender a cuidar a nuestros niños, pero también para ir de compras y así disponer de un poco más de tiempo de calidad para dedicárselo a ellos.

El problema es que realizar estas tareas en Internet también es laborioso, ya que hay que navegar por muchas webs y visitar muchas tiendas online si queremos encontrar lo mejor para nuetros bebés. Por eso, 5mimitos nace con la vocación de servir como sitio de referencia para conseguir la información y los productos más adecuados para el embarazo y los primeros años de nuestros hijos. Y para conseguirlo, 5mimitos nos envía una caja cada 2 meses con al menos 5 productos cuidadosamente seleccionados para en el juego, la estimulación y el cuidado de las mamás y sus bebés. Además, para hacernos la vida más fácil, el valor de los artículos en el mercado es superior al precio de la caja.

¿Por qué cada 2 meses?

Porque aunque los bebés crecen más deprisa de lo que nos gustaría, no es necesario saturarles con demasiados estímulos o actividades. Simplemente debemos facilitarles un desarrollo equilibrado y saludable de sus facultades, y tener en cuenta que cada niño es diferente y crece y madura a su propio ritmo.

¿Cómo se eligen los contenidos de las cajas?

Detrás de 5mimitos hay un equipo de madres y expertos en las diversas etapas del embarazo y crecimiento del bebé, que han probado y seleccionado cada producto pensando en sus propios hijos. Este es un trabajo en constante evolución y siempre estaremos trabajando en incorporar los mejores productos que surjan en el mercado.

Si quieres sacar partido de todas estas ventajas, confía en nosotras y disfruta de más tiempo de calidad con tu bebé.

 

Cuidando sus primeros pasos

Primeros Pasos¿Sabías que el pie de un niño crece rápidamente durante el primer año, alcanzando casi la mitad de su tamaño adulto? Por eso, los especialistas del pie consideran el primer año el más importante en el desarrollo del pie.

Cuando el niño acaba de empezar a andar y da sus primeros pasos, no son necesarios los zapatos en casa. Permitir al bebé que vaya descalzo o lleve sólo calcetines, ayuda al pie a crecer normalmente y desarrollar su musculatura y fuerza, así como la acción de agarre de los dedos. Por supuesto, al caminar fuera de casa o sobre superficies ásperas, los pies del bebé deberían protegerse con calzado ligero y flexible, que vaya bien sujeto al tobillo para dar al niño el equilibrio y la estabilidad que le faltan al principio, y además, que esté hecho de materiales naturales.

El zapato debe favorecer el desarrollo físico de los niños, prevenir y mejorar la salud de sus pies y satisfacer sus necesidades funcionales y ayudar a fortalecer sus estructuras corporales y musculares.

Como algunos expertos señalan el zapato no debe condicionar el crecimiento del pie infantil y debe servirle para sentirse plenamente cómodo. Además, según los expertos en calzado del Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV), en España, hay que prevenir esos cambios, dejando un espacio extra en el calzado para que cuando se produzca un crecimiento no haya presiones excesivas sobre el pie que pueda provocar incluso malformaciones tempranas. Por todo ello, haremos caminar al menor para comprobar el índice de comodidad y adaptación del calzado a su pie, para saber si el zapato tiene el tamaño adecuado. No dudes en cambiarle de zapatos si le queda justo.

El zapato infantil debe pesar poco, ser flexible y poroso, para garantizar una correcta transpiración, tampoco debe llevar tacón, para evitar que el pie se deslice y los dedos se desplacen hacia la punta del zapato y además la suela debe ser algo adhesiva para evitar resbalones y caídas.

Ahora que llega el buen tiempo y les ponemos sandalias a los peques, hay que asegurarse de que estas sean las adecuadas para su piececito.

Por ejemplo, a mi hijo las sandalias de plástico no le van bien porque le suda mucho el pie y enseguida le rozan, sólo se las pongo cuando se va a meter en la piscina para que no se resbale.