¿Qué es la dislalia?

[author] [author_image timthumb=’on’]http://5mimitos.com/wp-content/uploads/2013/01/samuel.jpg[/author_image] [author_info]Samuel Arroyo. Diplomado en Logopedia y Psicólogo clínico. Nos ayudará a entender la evolución del aprendizaje del habla de los peques y a entender algunos trastornos del habla.[/author_info] [/author]

 

Hoy os voy a introducir un poco en ¿qué es la dislalia? “El pego”, “Una tota tola”, “Un sapato”, “El libo”……

En el proceso de adquisición del lenguaje, un niño, a menudo comete errores articulatorios como los de los ejemplos mencionados anteriormente. Pero hay veces, que esos errores persisten con el tiempo, y a pesar de poseer un buen lenguaje exprefamiliasivo y comprensivo, sigue cometiendo este tipo de fallos en la articulación. Por tanto, ¿Cuándo nos encontramos con errores evolutivos sin más y cuándo ante un trastorno del lenguaje?

dislalia infantil

En primer lugar, definamos lo que es la dislalia.

Se refiere a un trastorno en la articulación, caracterizado por la incapacidad de pronunciar adecuadamente algunos fonemas o grupos de fonemas, sin que haya lesiones o malformaciones en los órganos del lenguaje (las disglosias) o vengan determinados por alteraciones neurológicas en los mecanismos motores del habla (las disartrias).

Es el trastorno del lenguaje más común en niños en edad escolar, siendo más común en niños que en niñas.

Se caracteriza por la omisión, sustitución, adición, inversión o distorsión de fonemas, tanto aisladamente como cuando forman parte de sílabas simples o trabadas. Se puede dar en fonemas vocálicos (muy rara vez) o consonánticos, siendo los más difíciles de producir /s/, /z/, /d/, /r/ simple /r/ doble, /l/ y los sinfones sobre todo con /r/.

Algunas manifestaciones de la misma son que normalmente se produce en edades superiores a los 4 años, la audición del niño es normal, no hay problemas anatómicos ni fisiológicos en los órganos bucofonatorios ni disfunciones neurológicas, la capacidad intelectual es normal y suficiente para poder desarrollar el lenguaje, la comprensión lingüística es la adecuada a su edad al igual que la expresión verbal en cuanto a amplitud de vocabulario y longitud de las frases.

Es importante tener en cuenta el tema de la edad, ya que hasta cerca de los 3 años, dependiendo de cada niño, se dan muchos errores articulatorios debidos a los procesos de la simplificación del habla. E igualmente, que no todos los errores articulatorios que pueda cometer un niño con respecto al “lenguaje normativo” sean un trastorno, ya que dependiendo de la zona en la que viva, habrá determinadas características del lenguaje que habitualmente usan los hablantes de la misma, que no se pueden considerar como tales (p.ej. las características del habla en Sudamérica u otras zonas de España), y que lo que en una región sería una dislalia, no tiene por qué serlo en otra diferente.

 

También es importante tener en cuenta que la dislalia, suele presentar un pronóstico muy favorable, siempre y cuando se realice una intervención temprana y adecuada para evitar las consecuencias negativas que puede suponer el que no se tengan en cuenta estos problemas en el desarrollo psicológico y afectivo del niño y su rendimiento en la escuela.

En cuanto a la clasificación de las mismas, puede variar mucho dependiendo de los diferentes autores, con muchos tipos de dislalia o muy pocos.

Reduciendo al máximo la clasificación, tendríamos los siguientes tipos:

–       Dislalia fonológica.

En este tipo de dislalia, se encuentra alterado el sistema fonológico, que es el conjunto de fonemas y sonidos de un lenguaje, vocálicos y consonánticos, y la capacidad de distinguirlos en función de sus rasgos comunes y diferenciales.

A grandes rasgos, sería cuando un niño, tiene errores articulatorios, básicamente porque su sistema fonológico no funciona adecuadamente, a pesar de que por su edad debería hacerlo, y es incapaz de diferenciar entre fonemas, a pesar de no tener problemas auditivos. Es como si los fonemas no estuvieran correctamente almacenados en el cerebro del niño con sus rasgos que les hacen diferentes del resto, y eso provoca que cuando tiene que usarlos, no los produzca adecuadamente cuando recurre a ellos.

Por ejemplo puede suceder que el niño no sea capaz de diferenciar entre fonemas muy parecidos en su punto y modo de articulación como /b/-/m/-/p/ o por distorsiones de sonidos al cambiar algún rasgo del fonema, como nasalizarlo o hacer sonoro un fonema sordo.

 

–       Dislalia fonética.

Se produce cuando el niño comete errores articulatorios, debidos a un mal funcionamiento de los órganos articulatorios, o por una falta de madurez de los mismos, aunque no haya ningún tipo de lesión en los mismos ni problemas a nivel neurológico. Y por tanto, el sistema fonológico del niño está bien adquirido y funciona adecuadamente.

Un ejemplo muy común es cuando el niño no posee la suficiente movilidad lingual para producir el sonido /r/ doble, sustituyéndolo por otros con parecido punto de articulación como “r” simple, “d” o “l”. O cuando sustituye el fonema /t/ por /k/ ante la incapacidad de encontrar el correcto punto de articulación.

A veces se dan casos de niños con síntomas de ambos tipos de dislalia. Aunque de todos modos, lo más común son las dislalias fonéticas. Del mismo modo, nos podremos encontrar con niños que solamente tienen problemas con un fonema y otros que los tienen con varios de ellos.

Dependiendo del fonema problemático, tendrá una u otra nomenclatura. Algunos de los más comunes son:

–       /r/. Rotacismo.

–       /s/. Sigmatismo.

–       /d/. Deltacismo.

–       /s/ por /z/ ceceo.

–       /z/ por /s/ seseo.

–       /k/. Kappacismo.

En mi próximo post os comentaré ¿Qué se puede hacer si mi hijo presenta estas dificultades?

Fdo: Samuel Arroyo. Logopeda y psicólogo Clínico

Jugando a explorar texturas de papel

En esta época que hay muchos papeles de diferentes texturas en casa, vamos a aprovechar para proponeros un juego para hacer con vuestro bebé a partir de 12 meses de edad.

En casa hay un montón de cosas  interesantes para explorar y a veces pasamos por alto las mas sencillas, como los papeles, ya verás lo bien que se lo pasa tu bebé jugando con unas hojas de papel haciendo sus experimentos.

Para realizar esta actividad necesitaremos: papeles de distinto tipo, como folios, etiquetas de cartón, papel pinocho, papel de aluminio, papel de arroz, papel de colores, papel de envolver, papel de periódico, en definitiva todos los tipos de papel que tengáis por casa y una zona despejada para ¡jugar!.

Baby playing Paper
Fuente:disneybaby.com

Este juego es muy bueno para ayudar a los más pequeños a desarrollar su capacidad cognitiva, la exploración sensorial, al tocar las diferentes texturas de los papeles y, por supuesto, la motricidad fina.

Para jugar preparamos los diferentes papeles con sus diferentes texturas, sentamos al peque en el suelo, le damos una hoja de papel cada vez y le dejamos que examine sus características y su textura, cuando haya examinado todos los papeles enséñale a rasgarlos, a lanzarlos al aire, a doblarlos o a hacer bolas con ellos. También puedes recortar siluetas en el papel y utilízalas para hacer cuadros y collages.

Ten cuidado y no dejes al peque solo mientras juega con el papel por si acaso intenta comérselo.

Como sabrás existen libros que te también tiene diferentes texturas para jugar con los peques a descubrir cosas nuevas, como por ejemplo: Toca, lee y juega de Elmer el elefante, ¿Quien es el que…?, etc…

¿Te animas a probar este juego?

Fdo: Ana Molleda. La mamá de 5mimitos

Enseña a pensar a tu hijo

No hay nada más gratificante para unos padres que enseñar a sus hijos a manejarse en un mundo donde el contraste de ideas en sus diferentes formas de expresión, y siempre desde el respeto, les haga sentirse parte de una sociedad avanzada en busca de un futuro ilusionante. Os comento esto porque os quiero exponer el proyecto de un investigador norteamericano empeñado en fomentar el pensamiento crítico y creativo de los niños que ha recogido un medio digital nacional. Me refiero a David Perkins quien considera que “en la actualidad no hay ningún compromiso más importante que educar a la próxima generación para este mundo tan complejo”. Y razón no le falta.Baby with microscope, isolated on a white background.

Perkins, doctor en Matemáticas e Inteligencia Artificial por el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), estudia cómo funciona la mente humana y busca estrategias con el objeto de “desarrollar el pensamiento crítico y creativo de los alumnos y lograr un aprendizaje más rápido con una comprensión completa”. Por este motivo, Perkins fundó junto a su compañero Howard Garner “el Proyecto Cero” que integraron en la Escuela de Educación de la Universidad de Harvard. “Los niños tienen que enfrentarse a lo desconocido y a lo inesperado para acostumbrarse a manejarse en un mundo que cambia constantemente”, señala Perkins muy comprometido con su proyecto, a pesar de haberse jubilado recientemente.

Este investigador considera que en la escuela se cometen muchos errores ya que a menudo, “se aprenden hechos o procedimientos aislados sin comprender el contexto general. Y sin pensar”. Perkins señala que un error típico en las escuelas es “enseñar a los niños cosas que no importan mucho en la vida pero que probablemente van a vivir”. En su opinión, se dedica “muy poco tiempo” a la comprensión de la probabilidad y la estadística, que se utilizan habitualmente en los periódicos, para entender las políticas de los Gobiernos, etc. “En lugar de restar tiempo a los temas que menos se van a utilizar, se suele añadir más currículo, de modo que el programa se vuelve demasiado amplio. Y este es otro error”. Perkins no apunta que sólo importe el conocimiento práctico, las habilidades, también “hay mucho conocimiento abstracto que es muy importante para entender el mundo”.

Para el investigador, la mayor influencia en la educación global de un niño, es la sociedad. Y así sostiene que “la mayor influencia no creo que sea ni la de los padres, ni la escuela, sino una cultura mayor. Cuando ves cómo pasan los niños su jornada, te das cuenta de que con los padres están algo de tiempo, pasan más en el colegio y el resto en Facebook o con sus amigos. Creo que los padres tienen la posición más débil”. Sobre el uso de las nuevas tecnologías en el aula, el profesor considera que es “una herramienta poderosa pero hay que usarla con una gran visión del aprendizaje. No es una varita mágica, como la gente cree”. Y así añade que en lugar de innovar, “la tecnología se usa de una forma muy tradicional y por eso no cambia la forma de aprendizaje”.

 

Aquí van unas recomendaciones importantes de Perkins para aplicar en casa:

–        “La interacción entre padres e hijos es importante. Converse sobre cualquier cosa. Hay que tocar todos los aspectos de la vida de los niños y del mundo en general”. Política, deportes, y todo tipo de arte, aunque sea “callejero”.

–        Hay muchas formas de usar la tecnología. Si quieres construir experiencias en las que los niños participen, la tecnología te permite hacer cosas que antes no eran posibles: composiciones en power point, componer música en el ordenador, simulaciones de fenómenos físicos que te permiten mostrar lo que ocurre y manipularlo, de manera que “puedan explorar y desarrollar hipótesis”, dice Perkins.

Conferencia de Perkins: “Qué cosas vale la pena enseñar y aprender hoy”

Conferencia Perkings

 

Tres rutinas de pensamiento

–        Cuando los niños estén mirando un cuadro, leyendo una historia o visualizando un fenómeno científico, pregúntele: ¿Qué está ocurriendo aquí? ¿Qué te hace decir eso? ¿En qué te basas?

–        Solía pensar. Y ahora pienso. Al final de cada lección ya sea de historia o de ciencia, pregúnteles: ¿Qué pensabas antes y qué piensas ahora? Perkins apunta que “esto refleja su reflexión sobre lo que han aprendido y cómo sus mentes han cambiado”.

–        Círculo de perspectivas. Elegir un tema controvertido en función de la edad de los niños. Por ejemplo, Perkins sugiere el colonialismo. Divida el grupo en diferentes protagonistas. Un niño podría ser el colono, otro el comerciante y otro, un nativo de un país. “Es una forma maravillosa de ofrecer a los niños diferentes perspectivas en situaciones complejas y de estructurar conversaciones que incitan a los niños a pensar. Les ayuda a cultivar sus mentes y a una comprensión profunda de los contenidos”, afirma Perkins.

 

Fdo: Olga Quintanilla Marful. Periodista y madre.

 

20 de Noviembre: Día universal del niño

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El Día Universal del Niño, por la supervivencia de la infancia

El Día Universal del Niño se celebra el 20 de noviembre y conmemora la fecha en la que la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó la Declaración de los Derechos del Niño en 1959 y la Convención de los Derechos del Niño en 1989. Los primeros pasos en el largo camino de la protección a nuestro bien más preciado, los niños y niñas que a partir de ese momento pasaron a ser titulares activos de sus propios derechos.

Los 10 artículos de la Declaración de los Derechos del Niño hablan de:


  1. Igualdad.
  2. Protección especial para el desarrollo físico, mental y social.
  3. Tener nombre y nacionalidad desde el nacimiento.
  4. Disponer de alimentos, vivienda y atención médica.
  5. Educación y tratamiento para los que sufren discapacidad mental o física.
  6. Contar con la comprensión y el amor de los padres y de la sociedad.
  7. Educación gratuita y actividades recreativas para todos.
  8. Prioridad para recibir ayuda en cualquier circunstancia.
  9. Protección contra el abandono, la crueldad y la explotación.
  10. Educación en un entorno comprensivo y tolerante.

Por su parte, la Convención de los Derechos del Niño, con 191 países ratificantes, es el tratado más ratificado de la historia. Esto demuestra que el bienestar de nuestros niños siempre ha sido y será el anhelo más universal de la humanidad. Los millones de niños afectados por el tifón Haiyan en Filipinas, por el conflicto en Siria, las guerras en África y la pobreza en el mundo, nos recuerdan a diario lo vulnerable que es la infancia ante los desastres naturales y las atrocidades provocadas por los adultos.

UNICEF pide ayuda para los niños filipinos

 

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UNICEF, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia, centra la celebración de esta efeméride en 2013 en los niños afectados por el tifón en Filipinas. Así Consuelo Crespo, presidenta de UNICEF Comité Español, asegura que «más de cinco millones de niños están sufriendo las consecuencias del tifón, estamos ante un trabajo intenso a medio y largo plazo, y vamos a seguir necesitando ayuda para poder hacerlo». UNICEF tiene una campaña de donación Ayuda a Filipinas, en la que todos podemos poner nuestro pequeño granito de arena y participar echando una mano con una aportación. Todos hemos sido niños alguna vez y si recordamos nuestra propia infancia con sus virtudes y sus defectos, convendremos que todos los niños deben tener la oportunidad y el derecho de ser niños y poder disfrutar de su niñez. La infancia, en su sentido más amplio y con todo lo propio de la misma, debe sobrevivir. Dejemos a los niños ser niños.

 

Fdo: Martina Calzada Zapater, escritora del blog www.nosinmishijos.com y colaboradora del blog de 5mimitos.

Mi niño de dos años no habla nada ¿Qué le pasa?

“Tiene dos años y no dice ni una palabra”, “A este niño le pasa algo, tan mayor y no habla todavía”, “!Habla ya, que a tu edad tus primos ya lo hacen!”.

Sobre los dos años, muchos niños aún no son capaces de producir ningún tipo de lenguaje hablado o es muy limitado y pobre. ¿Es motivo de alarma o simplemente hay que dar tiempo al niño para que vaya evolucionando?

Dependiendo de varios factores, tendremos que empezar a estar más pendientes y llevar al niño a que sea evaluado por un especialista, o simplemente aumentar la estimulación para que su evolución sea más rápida y mejor.

¿Qué signos pueden indicarnos que puede haber un problema?

En primer lugar, hay que tener claro que aunque haya ciertos signos que indiquen que puede estar ocurriendo algo que se sale del desarrollo normativo de un niño, no indica que haya un problema o trastorno del lenguaje. Serán los diferentes especialistas, tras una completa evaluación, los que deberán determinar si existe o no una dificultad, por lo que alarmarse y reaccionar negativamente no es la mejor conducta, ya que podemos perjudicar a nuestro hijo con nuestra actitud. Siempre hay que tratar de mantener la calma, hasta que se haya realizado la evaluación por parte de los especialistas del lenguaje. Siempre hay que tener muy en cuenta que la rapidez de adquisición del lenguaje no indica que ese niño, cuando crezca vaya a tener un mejor rendimiento académico ni que sus habilidades lingüísticas sean superiores al resto, pero si hay un retraso hay que estar pendiente y no dejarlo pasar, sobre todo por si es algo más que un simple desarrollo más lento.

El desarrollo normativo, nos dice que a los 24 meses, un niño debería ser capaz de producir y comprender bastantes palabras, conceptos y órdenes simples, usar el plural, algunos pronombres personales, oraciones sencillas de dos o tres elementos, y los primeros usos de oraciones negativas e interrogativas.

Pero nos podemos encontrar con un niño que solamente dice unas pocas palabras significativas, aparte de papá y mamá, pero que parece comprenderlo todo y por supuesto no tiene problemas auditivos, que tiene interacciones sociales con los demás (busca a otras personas, les llama su atención para mostrarles algo, etc. es decir “se comunica” aunque sea sin lenguaje verbal y a su manera)

Por otro lado, tendríamos a niños que prácticamente no dicen ni una sola palabra, que no comprenden nada de lo que se les dice e incluso a veces parece que ni oyen bien, con nula interacción social con otras personas, que no buscan comunicarse con nadie de ningún modo y que parecen vivir en una burbuja.

¿Qué debería hacer?

Está claro que no es lo mismo el primer ejemplo que el segundo de los mencionados en el párrafo anterior. Si nuestro hijo presenta algunas características del primero de ellos, aunque esté por debajo del desarrollo normativo, probablemente estemos ante una evolución más lenta por parte del niño, a veces por causas bastante definidas (falta de estimulación, algún problema madurativo, etc.) y otras veces sin saber por qué sucede.

En este caso, lo aconsejable sería consultar en primer lugar al pediatra, pero si queremos una respuesta más específica y completa (muchas veces la consulta del pediatra no es más que unos pocos minutos y no puede evaluar exhaustivamente a un niño en tan poco tiempo, aparte de ser una evaluación diferente), lo mejor es acudir a un logopeda, que podrá evaluar al niño, su desarrollo actual, el posible origen del problema, y sobre todo, podrá daros pautas para estimular correctamente a vuestro hijo, y comenzar un tratamiento logopédico si el caso lo requiere. Podríamos por tanto encontrarnos ante un trastorne leve de la adquisición del lenguaje o quizás ante un enlentecimiento del desarrollo, sin una causa concreta.

Si vuestro hijo presenta síntomas parecidos al segundo de los ejemplos antes mencionados, hay que acudir lo antes posible a la consulta del pediatra, ya que puede que nos encontremos ante un problema mucho más grave, y con unas repercusiones diferentes a las de un simple retraso evolutivo. Se necesitará una evaluación muy completa, para encontrar la causa de la falta de desarrollo del lenguaje (que casi siempre irá también unida a un escaso desarrollo motor y de otros aspectos). Una vez detectada la causa del problema, será cuando los diferentes especialistas empiecen a actuar en aquellos aspectos en los que el niño presente las dificultades.

 ¿Podemos hacer los padres algo?

Si se acude a los especialistas para que el niño sea evaluado e incluso aunque posteriormente sea necesario realizar un tratamiento logopédico, los padres siempre pueden hacer algo y van a ser los actores clave para la positiva evolución de su hijo, en caso de que haya un problema del lenguaje o madurativo.

En estos casos, lo ideal es empezar a estimular al niño tanto cuantitativa como cualitativamente, es decir, más y mejor. Algunos ejercicios que podemos ir realizando son por ejemplo:

–       Para trabajar el desarrollo de los órganos fonoarticulatorios: Hacer juegos con la lengua, boca, labios, etc. delante de un espejo (sacar la lengua, abrir la boca, lanzar besos, poner morritos, relamerse, explorar la boca con la lengua, etc.). Todo siempre en un contexto de juego y con cosas que vosotros como padres, sabéis mejor que nadie cómo funcionan. También podemos hacer juegos de soplo, como apagar una vela, hacer pompas de jabón, hacer burbujas con una pajita, soplar matasuegras, pitos o mover un molinillo, etc.).

–       Jugar a hacer diferentes sonidos de objetos. De animales, de objetos cotidianos (un coche, el teléfono, el timbre, un avión, el tren….).

–       Leer cuentos, ver libros de imágenes, revistas infantiles, catálogos de supermercados, etc. junto con el niño, con un lenguaje apropiado a su edad, respondiendo a sus preguntas, etc. Como os comentaba en mi artículo anterior. Niños Leyendo

–       Cantar canciones, recitar poemas y rimas, etc.

–       Buscar situaciones comunicativas en cada acto cotidiano que se realice. Al vestirle, al desayunar, durante un paseo, etc. Hacerle preguntas sencillas, aclararle y expandir la información de cada pregunta que nos pueda hacer, explicarle lo que se hace en cada momento, lo que vemos, para qué se utilizan los diferentes objetos que usa, etc.

Espero que este artículo os sea de utilidad, y sirva para aclarar alguna duda a aquellos que las tenéis respecto a la evolución del lenguaje de vuestros hijos.

Fdo:  Samuel Arroyo. Diplomado en logopedia y psicólogo clínico

Habilidades que desarrollan los niños a través de los juegos

Jugar a los diferentes juegos que te proponemos todas las semanas ayuda a motivar a los peques a hablar, escuchar y a pensar, entre otras cosas, ya que cada vez que tu hijo juega desarrolla diferentes habilidades.

Jugando con tu bebé le ayudarás a estimular muchas habilidades como por ejemplo:

  • Concentración: prestar atención, observar y pensar cuidadosamente.
  • Pensamiento lógico: para tomar decisiones basadas en el razonamiento y en la lógica.
  • Pensamiento creativo: para usar la imaginación y plantear nuevas ideas.
  • Pensamiento estratégico: pensar con antelación y valorar las consecuencias de las decisiones.
  • Resolver problemas: para abordar los problemas y superar obstaculos.
  • Aptitudes lingüísticas: para el desarrollo del vocabulario, lectura, escritura y otras aptitudes.
  • Aptitudes matemáticas: para el desarrollo de la comprensión de formas matemáticas y geométricas.
  • Pensamiento visual:para el desarrollo de la comprensión de formas visuales, imágenes y dibujos.
  • Aptitudes sociales: para cooperación con otras personas, seguir las normas del juego, ganar y perder con elegancia.Bebés Jugando

Como ya sabes e irás descubriendo según crezca tu peque, la concentración es necesaria para que tu hijo pueda seguir las normas, solucionar problemas y aprender cosas nuevas, sobre todo en su etapa escolar. Es una habilidad que no suele a estar presente de forma natural y por eso es necesario practicarla. Para ello, puedes ayúdarle a prestar atención para que saque el mayor partido de los juegos a los que juguéis. Llama su atención sobre las cosas que le interesen y entusiasmen. Y por su puesto, felicítale por sus esfuerzos por solucionar las cosas.

Por ejemplo, los juegos que requieren que los jugadores hablen entre sí, son muy buenos para fomentar el habla y la comprensión de tu hijo, que además le ayudarán a la hora de aprender a leer y escribir. Lo mismo ocurre con las aptitudes matemáticas. Cuanto más juegue con números, lleve las puntuaciones, por ejemplo, a través de juego de dados, o cartas y aprenda a reconocer las formas jugando con ellas, más le estarás ayudando a preparase para los desafíos matemáticos del cole.

También es importante fomentar los juegos de dibujo, que ayudarán a tu hijo a desarrollar sus aptitudes artísticas y visuales. Además, es muy útil llevar en el bolso papel y lápices de colores en bolso cuando sales con tu peque, ya que si tienes que esperar o necesites que esté quito un rato dibujar siempre es un buen entretenimiento y les encanta a todos los peques.

Estas son maneras de estimular a tu hijo, si estás interesada en encontrar información más amplia puedes encontrar más en libros como por ejemplo, el de Robert Fisher, “Estimula el cerebro de tu hijo”.

Fdo:Ana Molleda, La mamá de 5mimitos

 

 

Guía breve del juego y la estimulación

Como ya sabéis, 5mimitos tiene como objetivo ayudar en el día a día a los padres a jugar y estimular a sus bebés, y hacerles así más fácil la maternidad.

Y ¿por qué mediante el juego y la estimulación?

Porque estimulando a nuestros niños les ayudamos en el  desarrollo creativo y, con ello, en su autoestima, su personalidad y en la capacidad para solucionar situaciones relevantes. Para poder favorecer la estimulación, conviene además que trabajemos aspectos tan importantes como la cognición, la motricidad, el lenguaje, la creatividad y lo socioemocional. Y todo esto se puede desarrollar facilmente mediante el juego.

Jugar es una actividad fundamental en el desarrollo del bebé, ya que le ayudará a adquirir y asimilar nuevos aprendizajes, además de conocer su entorno y adaptarse a él. A través del juego, el niño desarrolla todos los ambitos del aprendizaje, a nivel personal y a nivel relacional.

 

 

portada guia juego

 

Por eso, desde 5mimitos hemos desarrollado la Guía del juego y la estimulación, para compartir con vosotros la mejor manera de aprender, y así poder convertir cada juego en un aprendizaje duradero.

Introduce tu email y descárgatela.

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Técnicas disuasivas para imponer límites a los niños

Han comenzado las clases y con ellas, la vuelta a la rutina. Más de un papá y mamá seguro que se embarcan en nuevas discusiones para imponer esa necesaria disciplina tras la relajación de las vacaciones. Por ello, los límites deben aplicarse siempre, sin rupturas a causa de la estacionalidad.

Como os comenté en mi anterior post, la supernanny Jo Prost nos recomienda varias técnicas encaminadas a imponer esos límites tan deseados para que nuestros hijos se comporten adecuadamente. Una de estas técnicas es la de la implicación, que suele resultar altamente beneficiosa con los niños pequeños para zanjar cuestiones relacionadas con los celos. Mantener a los pequeños entretenidos mientras realizas alguna labor en casa puede ser factible durante un tiempo pero no el que justamente necesitas. A los pequeños les encanta ayudar en las labores así que cuando comiencen los problemas, lo mejor es involucrarle para que te ayude a lavar verduras, hacer la cama o emparejar calcetines entre otras tareas. “Esta técnica te permite seguir prestando atención a tu hijo comentándole lo que estés haciendo en un momento dado. Una parte importante es el elogio. Agradece a tu hijo su esfuerzo y dile lo bien que lo estás haciendo y lo mucho que te está ayudando”, afirma Prost.

Mama regañandoLa técnica del aislamiento consiste en aislar al niño durante unos minutos para que se tranquilice y reflexione sobre su mala conducta. Se trata de enseñar al niño que un comportamiento inadecuado conlleva esa consecuencia, de esta forma, la situación se relaja y tú dispones de un espacio neutral. El lugar puede ser una habitación vacía, un rincón o un peldaño de la escalera, pero nunca su propia habitación. Procura que no se distraiga con nada para que este castigo surta el efecto deseado.

Hay una tercera técnica que según Prost, es la más exitosa y es “a la próxima te vas fuera”. No obstante, en algunos casos, si el niño es mayor o el mal comportamiento está más arraigado, puede que tengas que probar otras opciones. Si la técnica del aislamiento no funciona, “puede ser porque el niño aún esté deleitándose con la atención que recibe, aunque sea negativa”. La técnica “a la próxima te vas fuera” puede romper esta pauta porque le enseña que el mal comportamiento no le garantiza tu atención en absoluto. No la utilices directamente porque si no, tu hijo pensará que lo estarás ignorando y continuará portándose mal para llamar tu atención.

Prost recomienda para la técnica “a la próxima te vas fuera” lo siguiente:

–      No hay advertencias verbales. Cuando el niño se porte mal, sácalo de la habitación. No habitación. No es necesario que lo lleves a ningún sitio especial, simplemente apártalo de ti. Dile que su comportamiento es inaceptable y que vuelva cuando esté preparado para portarse bien.

–      Si vuelve a la habitación para desafiarte, vuélvelo a sacar. No le prestes atención y dile: “No me interesa”. Evita el contacto visual.

–      Usa el control de la voz. Dile: “Por favor, sal de la habitación”, en voz baja y autoritaria, para no tener que sacarlo personalmente de la habitación siempre que vuelva.

–      Continúa con esta actitud hasta que te diga lo que siente. Esto sucederá más a menudo de lo crees. Privar de atención a un niño que está acostumbrado a tenerla por su mal comportamiento siempre es una verdadera sorpresa para él.

–      Cuando se haya disculpado, elógialo y pídele que vuelva a unirse al juego.

 

FDO: Olga Quintanilla, periodista y madre.

Juegos en la bañera

¿Flota o se hunde? Un juego para hacer con tu bebé de 6 a 9 meses en la bañera o la piscina.

Cuando tu hijo comience a comprender el mundo que le rodea puedes ayudarle a clasificar objetos que tengan propiedades similares. Al principio pensará que es cosa de magia, pero muy pronto se dará cuenta de que existe una explicación.  Con este juego además de divertirnos, el peque aprenderá sobre las propiedades físicas y aprenderá también a clasificar objetos.

 

¿Qué necesitamos?

  • Objetos que se hundan: piedras, botes, cucharas, cascabeles , un llavero
  • Objetos que floten: jabón, juguetes de plástico, lapiceros, esponja, un cepillo
  • Una bañera pequeña o una piscina que no cubra.

Juguetes que flotan y se hunden

 

¿Cómo se juega?

  1. Llena la bañera con agua templada y mete en ella al niño poco a poco. Siempre deberá haber un adulto con el bebé y le ayudaremos a coger los juguetes que se hundan.
  2. Pon en la bañera un objeto que flote y di “Mira como flota”.
  3. Al cabo de un rato pon un objeto que se hunda y di “Mira como de hunde”.
  4. Alterna objetos para que tu hijo no pierda el interés.
  5. Pon en la bañera todos los objetos que floten, uno a uno, y mira como flotan. Después echa un objeto que se hunda y observa la cara de sorpresa de tu hijo. Hazlo de nuevo y explícale que ha sucedido.
  6. Luego déjale que los eche el mismo en el agua y los agrupe en dos grupos: los que flotan y los que se hunden.

 

Un juego divertido con el que además el peque aprenderá.

FDO: @latiamolona

 

 

¿Por qué habla mi hijo peor tras la vuelta al cole?

“Si hablabas muy bien, ¿Por qué ahora lo haces peor?”, “Habla como antes, que no lo hacías tan mal”.

Con la vuelta al colegio, se produce, en muchas ocasiones, una regresión en el lenguaje, aún en proceso de adquisición. Los niñ@s, vuelven a una fase anterior del desarrollo lingüístico, produciendo errores que ya no cometían.

¿Por qué sucede esto? ¿Es algo que debería preocuparme?

Muchos niñ@s, en algún momento de su evolución, pasan por periodos en los que parece que retroceden en lugar de avanzar, y muestran conductas que ya habían superado. Aunque sorprendente a primera vista, es algo normal, y más habitual de lo que parece.

Estas regresiones, como ya hemos comentado, pueden manifestarse de diversos modos: El niño que vuelve a usar chupete, el que vuelve a hacerse pis en la cama, el que habla como un bebé pequeño, el que está todo el tiempo encima de sus padres para ser cogido en brazos, el que no quiere comer cosas que antes le gustaban, el que llora en todo momento, el que coge rabietas muy fuertes….

Una de las explicaciones que se da a este fenómeno, es que es el modo que tienen los niñ@s de demostrar que en ese momento, no son capaces de hacer frente a las exigencias de la vida cotidiana. Se puede dar por muchas causas, la llegada de un hermano, algún suceso traumático, la pérdida de algún familiar, un cambio de hogar, empezar la guardería o el colegio, etc. Aunque también es cierto que a veces simplemente sucede, sin saber exactamente por qué, y es una de las situaciones que probablemente origina más estrés en los padres.

back to school

La vuelta al colegio tras más de dos meses de vacaciones, en un contexto con menos rutina, menos exigencias, horarios diferentes, en los que se pasa mucho más tiempo rodeados de padres, familiares y otros niñ@s, puede suponer un cambio drástico en el niño que ya se ha acostumbrado a ese ritmo de vida, que será más acusado cuanto más pequeño es y menos capacidad tiene para asimilar los cambios.

En realidad, aunque pueda parecer alarmante en un primer momento, es muy común en el desarrollo infantil, por lo que no es algo que debería preocuparnos excesivamente, sobre todo si sabemos cómo afrontarlo.

 

¿Cómo es la regresión en el lenguaje?

En general, puede ser de diversas maneras. Lo más habitual es que el niñ@ se exprese con un lenguaje menos desarrollado del que posee, el que muchas veces se denomina “habla bebé”, con las características que lo determinan, un habla con errores articulatorios, estructuras sintácticas más simples o incompletas, un vocabulario más limitado. En otras ocasiones puede ser algo más concreto, como volver a articular mal u omitir el fonema o tipo de sílaba que ya producía correctamente (esto sucede a veces con niños que asisten al logopeda). Si el niño es algo más mayor y ha comenzado el aprendizaje de la lectoescritura, puede manifestarse con errores de lectura de letras y palabras que ya leía sin problemas, o una escritura con peor grafía e igualmente errores ortográficos.

 vuelta al cole

¿Qué puedo hacer?

Es en primer lugar aceptar con naturalidad, que al igual que el niño a veces tiene una evolución prodigiosa, otras veces puede suceder lo contrario. No es para nada síntoma de un desarrollo anormal.

Hay que tener muy claro desde el principio, que de ningún modo los padres son los culpables de esa regresión. Hay que mantener la calma y actuar del modo adecuado.

Nuestro modo de actuar debería ser el siguiente:

–          Empatía. Tratar de comprender al niño. Él no lo hace a propósito. Debemos intentar no ser rígidos, ya que no va a servir para nada.

–          No enfadarse con él. En ningún momento recriminarle su conducta. No nos va a solucionar nada mostrarle que estamos disgustados con él, y el efecto puede ser el contrario al buscado. E igualmente no enfadarnos con nosotros mismos o nuestra pareja o familiares, echándoles la culpa. Hay que desdramatizar un poco. No se acaba el mundo porque pase algo así.

–          No reforzar la situación. A veces al darle demasiada importancia, el niño nota que le prestamos más atención, que estamos más pendientes de él, etc. Él lo toma como un refuerzo positivo, y continúa actuando de la misma manera para seguir teniendo nuestra atención permanente. Hay que actuar por lo tanto con naturalidad, como hayamos hecho siempre, sin imitar el habla que tenga, sin repetir sus errores, sin recriminarle cada error como si se acabara el mundo (es paradójico, pero un niño ve esto muchas veces como un refuerzo positivo, no como un castigo).

–          Darle demasiada importancia. Relacionado con el punto anterior. Hay que evitar estar demasiado pendientes de su habla, no decirle frases del tipo “Eres muy mayor para hablar así” o “Deja de hablar como un bebé y habla bien”, que a menudo y sin ser conscientes de ellos, solemos decir a los niñ@s en estas situaciones.

Y de un modo más específico respecto a nuestro lenguaje:

–          Usar el mismo lenguaje que hayamos usado anteriormente. Ya dedicamos un post sobre cómo dirigirnos a los niños pequeños.

–          Corregirle adecuadamente ante los errores que pueda producir.

–          Estimular mucho y adecuadamente al niñ@. Aprovechar cada situación que tengamos para conversar con él y contarle cosas. Durante las comidas, mientras le bañamos, en un paseo, leyendo un libro, al contarle un cuento antes de dormirse, etc. Con un lenguaje adecuado a su nivel, haciéndole preguntas, contándole cosas, enseñándole el nombre de objetos que aún no conoce, cómo son y para qué se utilizan, etc.

 

arrival to school Si actuamos correctamente, en poco tiempo, las cosas volverán a su cauce. El niño poco a poco se volverá a adaptar a la situación y desaparecerán las regresiones. Sólo en caso de que se siguiera manteniendo pasados unos meses, será aconsejable acudir al logopeda o al psicólogo, para que puedan valorar si hay otro tipo de problemas, que deben ser adecuadamente evaluados y tratados.

 

 

 

 

FDO: Samuel Arroyo, Diplomado en Logopedia y Psicólogo Clínico