¿Cómo controlar pequeñas molestias normales en el embarazo?

Cuando me decían que no todos los embarazos son iguales yo pensaba: “¡Hombre si es el mismo cuerpo, tampoco habrá tanta diferencia!, ¿no?”  Pues sí que hay diferencia.  Empezando porque tu cuerpo es el mismo pero un poco más mayor y siguiendo porque tienes otro peque del que te ocupas 24 horas al día 7 días a la semana.  Así que tópico correcto no todos los embarazos son iguales.

Mi primer embarazo fue mejor imposible, sin ningún tipo de molestia ni náuseas, ni vómitos, ni ardores (aunque luego nació con muchísimo pelo), ni ciáticas, ni nada de nada.  Así que, aunque el parto no fue tan bueno, en cuanto vi que mi peque ya era independiente para la vida diaria (se vestía y comía solito, empezábamos a quitar pañal, etc), dije pues a por el siguiente que el primero me fue estupendamente.

 Pregnant woman

Todo fue distinto desde el primer momento, primero aparecieron las náuseas y los vómitos, cosa muy habitual en el primer trimestre. Y cuando se lo comenté al ginecólogo para que me diera algún remedio me dijo que no tomara las comidas ni muy frías ni muy calientes, y que comenzara las comidas con cosas ni muy duras ni líquidas.  Así que salí de la consulta sin saber qué y cómo comerlo.

Yo os cuento lo que me funcionó a base de probar unas cosas y otras y bajo el consejo de un médico homeópata.  Las náuseas disminuían y pasaba mejor día cuando incluía en el desayuno zumo de piña o melocotón o tomaba fruta en almíbar, porque todos estos alimentos neutralizan la cetona acumulada en nuestro organismo (porque el bebé todavía no orina en este primer trimestre).  Y los vómitos sólo conseguía controlarlos echándome un ratito después de cada comida.

Las náuseas y los vómitos pasaron hacia el cuarto mes, pero de repente un día alrededor del quinto mes aparecieron los ardores.  Yo nunca los había tenido, pero es como si te quemara el esófago y tienes la sensación que si abrieras la boca te saldría una llamarada con si fueras un dragón.  Volví a acudir al médico homeópata y me quitó el poquito café que tomaba y me dijo que el remedio del chupito de leche no funciona, y tenía toda la razón ya que lo peor que puedes hacer es tomarte un vaso de leche o un yogur en ayunas.  Siguiendo estos dos consejos y dejando de tomar el tomate y la lechuga en la cena, mejoré muchísimo y conseguí controlarlo.

Aunque haya tenido todo lo que podía tener, pero que son cosas normalísimas en el embarazo, está siendo un embarazo bueno en el que el bebé está perfecto, que es lo importante, porque todo lo demás termina pasando.

Ahora sólo me queda esperar que el tópico de que todos los partos tampoco son iguales y los segundos son mejores sea verdad.  ¡Ya os contare!

Fdo: Ana Martinez, Fisioterapeuta experta en cuidado infantil y madre

Las molestias durante el embarazo

 

Durante el embarazo sufrimos cambios fisiológicos que vienen acompañados de diversas molestias. No todas sufrimos igual, cada embarazo es diferente y la forma de llevarlo también.

Las estrías, que son roturas de la piel debido a la distensión tanto del abdomen como del pecho y que si se alcanza un exceso de peso, son más numerosas. Aconsejo aplicar durante todo el embarazo una crema antiestrias y aceite rosa de mosqueta, para aquellas que ya han aparecido. Cuidado con las cremas, que tienen que ser aptas para el período de embarazo, por ello es recomendable consultar al médico.

Se producen ardores de estómago, en diferentes momentos del embarazo, pero sobretodo en el tercer trimestre. Es recomendable hacer cinco comidas al día, en pocas cantidades, evitar alimentos de difícil digestión y dormir con la cabeza un poco más levantada para evitar los reflujos. Cuidado con tomar antiácidos, no todos están recomendados para el embarazo, por la posible toxicidad que se puede producir al bebé.

Las manchas en la piel, son bastante habituales y pueden aparecer en la cara, abdomen y pechos. Recomiendo una buena crema protectora de factor muy alto.

Debido al sobrepeso y el crecimiento del bebé, nuestro centro de gravedad cambia y se pueden producir dolores lumbares e incluso ciática. Para evitarlo es conveniente llevar una dieta sana para no tener una gran subida de peso y en caso de que aparezcan dichos dolores, la natación (evitando el estilo braza), mejora y disminuye el dolor. También existen fisioterapeutas especializados en embarazadas que pueden ayudar a reducir los dolores de espalda.

Es muy frecuente la hinchazón de pies, debido a la acumulación de agua contenida en el cuerpo. Da muy buen resultado poner los pies en alto, evitar cruzarse de piernas, beber mucho líquido, hacer una dieta sana, llevar un zapato cómodo ni muy plano, ni con mucho tacón y dar paseos cortos evitando las horas de más calor.

Las varices suelen aparecer por el aumento de peso que afecta a las articulaciones inferiores. No todas las mujeres las desarrollamos, tienen un componente genético que favorece su aparición.

Para prevenirlas, es conveniente dormir con las piernas más altas que el tronco, evitar los baños demasiado calientes, la exposición prolongada al sol y el uso de cera caliente para la depilación.

Nuestras encías son más sensibles debido al incremento de hormonas y se producen mayor número de infecciones. Así mismo la saliva lleva una sustancia rica en azúcar que produce el deterioro del esmalte dental. Los dientes se resienten y es necesario hacer revisiones dentales, para que el dentista valore dichos problemas.

Las uñas durante los meses del embarazo tienden a romperse debido a falta de ciertos nutrientes, por ello es necesario hacer una dieta variada y saludable.

No siempre se sienten todas estas molestias a la vez, depende de cada mujer y de cada embarazo. Es necesario cuidarse para evitar algunas o llevarlas mejor.