¡Oh, se cayó! (bebé de 3 a 6 meses)

Durante varios meses los niños poseen un reflejo que les implusa a coger cosas con las manos para investigarlas, pero eso de soltarlas les cuesta más. Te proponemos un juego para que aprenda a controlar este reflejo un poco mejor y te vuelva loco tirando todo al suelo 😉Bebé jugando

Antes de empezar, busca algunos juguetes pequeños que el niño pueda coger con facilidad, como sonajeros, muñecos, aros o bloques. Fíjate bien que los juguetes estén limpios y no tengan bordes afilados, porque en esta edad tu bebé se llevará todo a la boca. Después, sienta al niño en tu regazo o en su sillita cerca de una mesa. A partir de ahí, sigue estas instrucciones:

  • Coloca alguno de los juguetes a cierta distancia, de modo que tenga que estirar un poco la mano para agarrarlo, y anímale a cogerlo.
  • Cuando hay jugado un rato con él ábrele la mano con suavidad y quítaselo.
  • Vuelve a poner el mismo u otro de los juguetes sobre la mesa.
  • Canta esta canción, por ejemplo, mientras abre y cierras las manos de tu hijo y das palmadas con ellas.

Abre y cierra, abre y cierra
y da una palmadita,
Abre y cierra, abre y cierra
y mueve las manitas.

Como variación, puedes probar a darle directamente otro juguete en lugar de abrirle la mano. Cuando logre cogerlo debería soltar el primero. Si se le cae un juguete sin querer di “¡Oh, se cayó!” y recógelo. Observa si lo deja caer de nuevo.

Este juego tan sencillo ayudará a tu hijo en el proceso de aprendizaje de coger y dejar, fomentará el desarrollo de la motricidad fina y también le servirá para mejorar el control de los músculos finos.

¿Preparada para agacharte a recoger unos juguetes? 😉

¡Una Cara muy peculiar! (bebé de 0 a 3 meses)

Desde que nacen, a los bebés les encantan las caras de mamá y papá. Los ojos, la nariz y la boca tiene algo especial que siempre atrae su atención. Hoy os proponemos una manualidad para los más pequeños:

 

Materiales:

  • Un Guante de punto
  • Unas tijeras
  • Tu mano
  • Rotuladores de colores

 

Instrucciones:Mano Con Guante pintado

  1. Corta los dedos del guante.
  2. Dibuja una cara en la plama del guante con los rotuladores. Los ojos y la boca deben ser grandes y de colores vivos.
  3. Ponte el guante en la mano.
  4. Sienta al niño en tu regazo y gira el guante hacia él.
  5. Ahora mueve los dedos de la cara de un lado a otro para que tu hijo pueda disfrutar con su nuevo amigo, que te ayudará a cantar canciones, contar cuentos o simplemente charlar.

 

Variación: Haz una cara con dedos tridimensionalmente. Cose o pega unos ojos movibles en el guante, coloca una boca de fieltro rojo y añade un pompón en el centro a modo de nariz.

Seguridad: Si a tu hijo le gusta la cara con dedos es probable que quiera llevársela a la boca. Así pues asegúrate de que los ojos, la boca y la nariz estén bien sujetos.

 

Beneficios:

  • Capacidad de concentración
  • Recomociemiento de caras
  • Interacción social.

 

Fuente: Tu bebé juega y aprende. Penny Warner

Algunos consejos a la hora de jugar con tu bebé.

En el post de hoy queremos daros algunos consejos a tener encuenta cuando jugáis con vuestro bebé.
Recordar que:
1.- Vuestro hijo aprende ante todo através del juego.
2.- El mejor juguete para él eres tú.
3.- Es importante que juegues con él.Mamá jugando con bebé

Como eres el mejor juguete para tu bebé, ya tienes todo casi todo lo que necesitas: tu cara, tus manos y tu cuerpo, sólo te faltan algunas ideas y tiempo para disfrutar.

Cuando jueges con tu bebé ten presente que:

    • Los niños aprenden a través de los sentidos. Estimúlale con cosas que pueda mirar, escuchar, oler, saborear y tocar. No te olvides de que el mejor juguete para estimular todos sus sentidos eres tú.
    • Los niños responden ante un entorno rico en estímulos. Pero no hace falta que le des cientos de juguetes. Dale sólo los más adecuados para su edad, déjale elegir y a disfrutar jugando.
    • Los niños aprenden por imitación. Así que, juega tú primero para que él te pueda imitar y aprender de tí. Si tiene hermanos mayores mucho mejor a los bebés les encanta jugar con otros niños, y su hermano se sentirá importante y le encantará.
    • Los niños aprenden jugando de distintas maneras. Los juegos les ayudan a comprender mejor sus sentimientos, sus miedos y su mundo. A los bebés les gusta jugar:
      • Sólos, para ir a su ritmo, resolver sus problemas y tomar sus propias decisiones.
      • Con otros, para observar cómo juegan, aprender a explorar y relacionarse socialmente.
      • Tranquilamente, con los dedos de los pies y las manos, cuentos, música, juguetes pequeños y el lenguaje.
      • De forma activa, moviendo las piernas y los brazos, bailando y saltando.
      • A imitar, por ejemplo, cuando se convierten en montruos, animalitos, papás, mamás, superhéroes, simulan como si estuvieran el en cole, etc.
    • Los niños aprenden por repetición. A los bebés les encanta jugar una y otra vez a lo mismo y ¡no se cansan!.
    • Los niños aprenden a través de la experiencia. Es muy bueno que tu hijo se relacione con su entorno a través del juego, así aprende. Deja que lo intente y ayúdale sólo cuando sea necesario.
    • Los niños desarrollan su inteligencia resolviendo problemas. Los retos deben ser a la vez fáciles, para que no se sienta frustrado y deje de intentarlo, y estimulantes, para que se entretenga y no pierda el interés. Ayúdale al principio para que vaya aprendiendo.
    • Los niños aprenden a través del lenguaje.  Ya sabes que a los bebés les gustan los juegos de palabras, y conviene hablarles con frecuencia.
    • Cada niño va a su ritmo. No le agobies con demasiadas opciones, y no intentes que haga cosas demasiado complejas si no está preparado. Observa cómo juega para adaptarte a su ritmo y plantéale nuevos retos en el momento oportuno.
    • Los niños son resolutivos cuando tiene confianza en sí mismos. Dale a tu hijo mucho ánimo y prepárale para que pueda tener éxito. Ayúdale a descubrir nuevas maneras de jugar, resolver problemas, aprender y pasárselo bien.

Y sobre todo no te olvides de que tu hijo lo que quiere es jugar contigo. Lo que aprenda jugando es tan sólo un beneficio añadido. ¡A jugar!

Jugando en la arena de la playa

Cuando llega el verano, un destino habitual en las vacaciones es la playa, un lugar fascinante y de lo más estimulante para los más pequeños de la casa.

Bebé jugando en la playaLa edad ideal para empezar a llevarles es a partir de los 12 meses de vida, ya que, cuanto más pequeño es el niño, más aprende a través de sus sentidos, y el olor del mar y la arena de la playa son ideales para su estimulación. Así que ya sabéis, si vais a la playa no os podéis olvidar de los juguetes de toda la vida, el cubo, la pala y rastrillo, y algunos moldes para poder sentaros y jugar, en la arena con vuestros peques.

Además, tanto el agua como la arena son elementos que estimulan los sentidos, fomentan el crecimiento y el desarrollo, y ayudan a la coordinación motora de los niños.  Así que cuando vamos a la playa con nuestro bebé es importante incentivar juegos en la arena, que estimularán su capacidad motriz y su creatividad.

También puedes crear juegos simples para entretener al niño. Por ejemplo, cuando una ola este a punto de mojar el cuerpo del bebé, papá o mamá, lo levante. Este juego les pone a la expectativa y a la espera de la siguiente ola, porque saben que serán levantados. Cerca de la orilla del mar, también se puede cavar un hoyo para que simule como una piscina donde el bebé puede entretenerse, y chapotear sin preocupaciones.

Otra idea es construir castillos de arena, siempre que te hayas acordado de coger el cubo y la pala, el bebé te ayudará a mover arena de un sitio a otro.

Además, andar por la arena puede ser muy beneficioso para los primeros pasos del niño, ya que al ser una superficie fina, y ofrecer rugosidades e irregularidades, se estimula el tacto en los pies del niño y le incitan a seguir. Fíjate en que  la arena no esté muy caliente y que el agua no esté demasiado fría, para evitar complicaciones.

Jugar con el agua y la arena es también beneficioso para los niños muy movidos, ya que este tipo de juego puede tener un efecto tranquilizador sobre los ellos, y les ayudará a concentrarse, compartir y serenarse. Sólo hay que tener cuidado para que los más pequeños no intenten llevarse la arena a la boca. Estate pendiente siempre.

Por último, y casi lo más importante, recuerda que la piel de bebé es muy sensible, con lo cual debes protegerle bien del sol.

De paseo con la familia por el Retiro en Madrid

Cuando te conviertes en madre, algo que empieza a formar parte de tu vida, son los paseos con tus hijos.

Buscas lugares y jardines donde pasear y donde poder dejar que los más peques se diviertan.

Un magnífico lugar para esto y una de mis  favoritos es el parque del Retiro en Madrid. Es un parque con una gran historia detrás, con una superficie de 118 hectáreas, para que os hagáis una idea, 118 campos de fútbol. Un parque lleno de sorpresas, de lugares para jugar, largos caminos para pasear, en fin un espacio con muchas atracciones para ir con los más peques y compartir con la familia.

Folleto de Retiro

Es tan grande, que puedes pasar horas en familia, sin necesidad de escuchar ruidos de coches, ni tener que cruzar calles. Es un parque que cuenta con un montón de lugares para disfrutar.

Por supuesto en el Retiro, hay los juegos infantiles, desde los más fáciles y más complicados para diferentes edades, los juegos están sobre una base de arena, con la que también pueden jugar los más chiquitines.
Las clásicas barcas del estanque, que son muy entretenidas y una actividad muy diferente y que sugiero lo probéis con los niños. Es una experiencia nueva para ellos y divertida.

El estanque es un paseo obligado, cuando no hace mucho calor, porque es un lugar muy expuesto. Durante la primavera, otoño e invierno, cuando no hace mucho calor, es un lugar imprescindible de paseo. Se suelen colocar improvisados músicos, títeres, cantantes, vendedores, etc, por lo que por las tardes y los fines de semana está de lo más animado. 

El paseo de coches, es un paseo de lo más amplio, donde suelen reunirse, los patinadores y los usuarios de las bicicletas y patinetes. Es el típico lugar donde enseñar a los niños a conducir sus bicicletas. Es un auténtico espectáculo los fines de semana.

Otro de los atractivos del Retiro, es la fauna, a los niños les encanta ver los animales y observar su comportamiento. Cerca de la antigua casa de fieras, hay un pequeño estanque con patos.
En los jardines de Cecilio Rodriguez, que se encuentran en el interior del Retiro, hay una cantidad de pavos reales machos y hembras, que además acostumbrados a los curiosos, se pasean por los caminos, sin problema. Por lo que una escena que se repite, y que veo muy a menudo cuando paseo por allí, es la de los niños corriendo tras de ellos. Si tenéis suerte podréis ver cómo abre su plumaje llamativo. Os recuerdo que el macho que es el más pintoresco y el que abre sus plumas.
Si tenéis suerte, también podréis ver corriendo a algunas ardillas.
Os animo a que visitéis este lugar, donde podréis disfrutar de muchas experiencias y de la felicidad de vuestros niños.

Niños felices

 

¡Qué emocionante es cuando tu bebé, empieza a sonreir! Y no digamos cuando se ríe.

 La risa es muy beneficiosa y favorece una serie de cuestiones como:

  • la digestión
  • Activa la respiración
  • Favorece el  buen funcionamiento del hígado
  • Estimula la secreción de inmunoglobulina, para mejorar las defensas del cuerpo.
  • Fortalece el sistema cardiovascular
  • Estimula la comunicación
  • Favorece la autoestima

Para favorecer esa risa, mi consejo es jugar con tu hijo a esos juegos que le gustan, le resulten agradables y entretenidos. No hay que forzarle a actividades que notéis que no le gustan.

Es importante darles caricias, masajes, cantarles, contarles cuentos, susurrarles, bailarles, dedicarles miradas de cariño, sonreírles y reírse con ellos y para ellos. Todo esto repercutirá en nuestros hijos en la edad adulta, su desarrollo humano, social, emocional se verá favorecido o empobrecido en función de la dedicación que hagamos sobre ellos.

Es importante que nosotros los padres, estemos contentos, alegres y podamos transmitírselo a ellos. De esta manera se incrementará la producción de endorfinas que alivian los dolores y se encargan de luchas contra los virus.

Osea que después de todo esto, la conclusión es que cuánto más alegres y felices sean nuestros hijos, y nosotros con ellos, más sanos estarán.

 Habrá que eliminar ciertas situaciones que son negativas y que disminuyen todo lo que he comentado anteriormente. Estas situaciones pueden ser las siguientes:

  • Estar de mal humor en presencia del niño.
  • Evitar cogerles cuando estéis nerviosos o estresados, todo eso se transmite.
  • No discutir, gritar en presencia del niño.
  • Hacer ruidos excesivos.
  • Irse de viaje dejándolos a cuidados de otros.
  • Estar ausente durante un largo tiempo.

 Mi recomendación es que desde que nazcan le dediquéis sonrisas, cariños, y muy buen humor, para que crezca con una buena autoestima y haga de ellos niños seguros de sí mismos.

A veces es difícil hacerlo, pero compensa. Todo para tener niños muy felices.

La importancia de leerle cuentos.

Niños leyendo

Como ya sabes, leerle cuentos a tus hijos en muy beneficioso para los dos en un montón de sentidos. ¡Qué pena que esto a veces se nos olvide por la falta de tiempo y el cansancio!

Pero, para ayudaros a que el cansancio no os venza y os animéis a leerle un cuento a vuestro niño antes de dormir, os voy a comentar algunas cosas que seguro os van a resultar interesantes.

¿Sabías que al leerle estimulas su lenguaje e imaginación? ¿y que además consigues relajarte y relajarlo creando unos lazos más fuertes entre ambos? Es vuestro momento de relax, porque en ese momento el niño está tranquilo y relajado y tu también, no tienes que andar corriendo detrás de él. 😉

Y éstos son sólo algunos de los beneficios que puedes tener al leerle cuentos a tus niños, porque también es bueno para muchas otras cosas. Por ejemplo, escuchar cuentos hace a los niños más reflexivos, ya que siempre contienen algún mensaje o moraleja que los lleve a comprender la forma en que deben actuar y comportarse, a saber distinguir entre lo bueno y lo malo.

Además, les ayuda a combatir sus propios temores. En muchos de los cuentos infantiles el niño se puede identificar con las emociones de los protagonistas, y conocer lo que le va ocurriendo a lo largo de la historia y el desenlace final, supone tener argumentos para afrontar sus propios miedos, con una sensación de mayor control.

Leyéndole cuentos empiezas a asentar las bases para el desarrollo intelectual de tu hijo. Al contarle una historia podemos lograr que entienda las cosas con más rapidez, que su cerebro trabaje con mayor certeza, pero también se estimula su memoria y sus ganas de expresarse.

De igual manera, se fomenta la lectura y el amor por los libros en nuestros hijos, ya que el interés que les despiertan las historias mágicas y llenas de aventura plasmadas en esas páginas, aumentan sus ganas de conocer más relatos. Con el tiempo, esto hace más fácil que acaben amando la lectura.

Además, el niño amplía su vocabulario, y esto le ayudará muchísimo posteriormente para tener un mejor rendimiento escolar. Eso sí, a veces a los padres esto nos vuelve un poco locos: mi hija tiene un vocabulario muy amplio y no calla nunca….salvo cuando le leemos un cuento y sólo durante un rato, porque no puede evitar dar su opinión… 😉

Afortunadamente, también es una medida muy efectiva para tranquilizar a los niños, sobre todo cuando los vemos muy inquietos y/o ansiosos, también les ayuda a conciliar el sueño y les prepara para que descansen como es debido.

Pero lo más importante de todo, en ese momento el niño se siente feliz porque su padres están con él, dedicándole un tiempo para atenderlo y mimarlo en exclusiva.

Primer estímulo del bebé: Contacto Piel con Piel

El contacto piel con piel se produce cuando el bebé nace y los profesionales sanitarios lo colocan sobre la madre. El bebé intentará reptar hasta el pecho y durante casi 2 horas estará muy despierto y alerta a todo lo que sucede.

Este contacto es muy beneficioso tanto para la madre como para el bebé.

En algunos hospitales lo realizan siempre y en otros si en vez de parto, se realiza cesárea, el contacto del bebé se hace sobre el padre.

Este contacto favorece la regulación de la temperatura del niño, mejor que si estuviera envuelto en las mejores mantas, de esta manera se evita la diferencia de temperatura dentro de la barriga de la madre y el exterior. La temperatura con el contacto piel con piel suele ser de 36 a 37º.

Se reduce el llanto del bebé, que al salir en el parto, para asegurarse la supervivencia necesita el contacto con su madre. Todos los bebes cuando son separados de la madre llama la atención con la protesta de desesperación que consiste en un llanto continuo para volver a estar cerca de la madre. Y ya se sabe que el llanto continuo y prolongado puede provocar estrés en el bebé y por ello puede bajar la temperatura del cuerpo para el ahorro de energía.

Esta práctica favorece la lactancia materna, ya que el bebé sube hasta el pecho y empieza a succionar el calostro típico de los primeros días después del parto.

El bebé además es colonizado por la flora bacteriana de la madre que le protege de otros posibles gérmenes, evitando de esta manera las infecciones.

Y por último, el contacto precoz con la madre favorece el vínculo afectivo con la madre, no sólo en este momento sino hasta otras edades.

Este momento también ayuda a la madre a la contracción del útero y evita la hemorragia post-parto.

Es un momento importante tras dar a luz y debe ser respetado.