El tiempo de juego del niño

[author] [author_image timthumb=’on’]http://5mimitos.com/wp-content/uploads/2012/05/AlejadraAlfaro.png[/author_image] [author_info]Alejandra Fernández Aladro. Psicóloga infantil y familiar de orientación sistémica que desde .oO PequeEnFamilia Oo. ofrece apoyo a familias con niños y adolescentes a través de asesoramiento puntual, orientación, talleres familiares, escuelas de familias y terapia individual y familiar, siempre desde la cercanía y para todas aquellas cuestiones que nos generan dudas en el día a día familiar.[/author_info] [/author]

Todos pensamos que el juego es una mera actividad de ocio, pero desde que nacen hasta los 3 años, el juego es su principal forma de aprendizaje.

A través del juego pueden ir adquiriendo habilidades que van a necesitar en su día a día; es por este motivo por el que debemos dedicar un tiempo especial para que nuestros pequeños jueguen.

Podemos pensar que ya se pasan todo el día jugando, aunque si realmente nos fijamos, pasan muchas horas al día sin hacer algo específico. Se van entreteniendo con los objetos que puedan tener a su alcance, observando lo que ocurre a su alrededor… pero no siempre están jugando.

Es por este motivo que deberíamos reservar un momento específico al día para realizar una rutina de juego, un “tiempo de juego”.

Este tiempo de juego, debería estar dividido en tres partes que varían las unas de las otras en la intensidad de la actividad:

La primera parte del tiempo de juego, debería llenarse con actividades de alta intensidad que impliquen gran cantidad de movimiento y traslado de un sitio a otro; de esta forma estaremos ayudando a adquirir y potenciar destrezas en el gateo, caminando o corriendo y en el control del equilibrio, todo según la edad que tenga nuestro hijo.

 

niño pompas

 

Durante la segunda parte, iremos bajando la intensidad de la actividad potenciando actividades más relajadas, en las que ayudemos a que nuestro hijo permanezca sentado mientras realiza el juego. Con este tipo de actividades potenciaremos la atención, la concentración, así como las destrezas y habilidades de psicomotricidad fina.

Abc-123 aprende con los bloques de madera

Y por último deberemos reservar un pequeño espacio para realizar alguna actividad relajante, como la lectura de un cuento o escucha de música relajante acompañado de masajes y caricias.

 

niños tumbados

 

En artículos posteriores os iremos dando ejemplos específicos de actividades en cada una de las partes del tiempo de juego adecuadas a la edad de los niños.

 

Fdo: Alejandra F. Aladro. Psicologa

¿Por qué es importante la estimulación?

La estimulación es importante porque ayuda al desarrollo creativo de nuestros bebés, y con ello, su autoestima, personalidad y la capacidad para solucionar situaciones relevantes. Para favorecer la estimulación conviene que trabajemos aspectos tan importante como la cognición, la motricidad, el lenguaje, la creatividad y lo socioemocional.

La cognición engloba la capacidad de pensar, relacionar, comprender, razonar, relacionarse con el entorno y adaptarse a nuevas situaciones. Cuando desarrollas este área buscas mejorar la capacidad de tu niño para fijar su atención, seguir instrucciones y tener capacidad de reacción ante determinadas circunstancias.

Bebé jugandoLa motricidad es la capacidad para el movimiento y el desplazamiento, además de la facultad para establecer una coordinación entre lo que observa y lo que toca. Ayuda al niño a descubrir su cuerpo y sus habilidades para establecer un contacto físico con su entorno. En las primeras etapas, su desarrollo favorece la motricidad fina del bebé, que utilizará al utilizar sus dedos para dibujar, recortar, vestirse, etc.

El lenguaje permite a tu niño tener las habilidades necesarias para comunicarse y manifestar sus ideas. En esta área es muy importante que trabajemos con ellos la capacidad de escuchar, la comprensión, la expresividad, el empleo de los gestos o la imitación.

La creatividad tiene en la imaginación, la curiosidad, la experimentación o la investigación, las principales cualidades que favorecen su desarrollo. Para nuestros hijos es un elemento clave a la hora de expresar y manifestar su mundo interior.

Por último, la parte socioemocional comprende las pautas de conducta, la experimentación e investigación, y la expresión de los sentimientos de una forma sana.

Si trabajamos la estimulación a través de todos estos aspectos, podremos nutrir a nuestros bebés de ricas y variadas experiencias que le ayudarán a aprender lo necesario para alcanzar un desarrollo y crecimiento saludables. Pero debemos hacerlo de una forma consciente y tener en cuenta que todos los niños son diferentes, y tienen también distintos entornos.

Por una parte, cada familia tiene sus propias experiencias que condicionan el desarrollo del bebé. Los niños tienen distintos ritmos y tiempos de reacción, y conviene incluir la estimulación dentro de una rutina que permita dedicarse al bebé con el tiempo y la tranquilidad que necesita. Además, si tu hijo está cansado, no hay que agobiarle, pero hay que evitar un exceso de novedades, porque se sentirá más cómodo si está rodeado de elementos conocidos y familiares.

Si queréis más información la podéis encontrar en libros como “Cómo estimular al bebé”.