Papá también cuenta

Como ya sabeis y muchas investigaciones han demostrado, si los hombres participan en el proceso desde el momento de confirmarse el embarazo, se convierten en papás activos y entusiastas, como nos contaba la semana pasada MultiPapáEZ. Esto significa que tanto papá como mamá deben tomar parte en todos los preparativos como asistir como los cursos de preparación al parto juntos,  participar en las decisiones  acerca del sitio y la forma en que nacerá el bebé, y el cuidado que deberá recibir desde el primer día. Porque ser padre es cosa de 2 y, aunque no os estoy contando nada nuevo, hay veces que las mamás sentimos que es nuestro bebé y que papá no puede opinar sobre algunas cosas y esto es un error, papá tiene derecho a opinar y participar por igual en la crianza de vuestro hijo.

Para nosotras no existe mayor ayuda cuando estamos embarazadas y después de dar a luz, que el interés y el cariño de nuestra pareja. Además, no hay mejor ayuda para tranquilizar a mamá en la sala de partos que un padre comprensivos y protector. Tampoco hay mejor cuidado para el recién  nacido que un papá activo y amoroso.

Por eso, es maravilloso que hoy en día los papás se quieran implicar desde un principio, porque el bebé es hijo de los dos y papá tiene muchos mimos que dar a la mamá y al bebé.

Yo, la verdad no tengo queja, mi marido siempre me ha cuidado mucho durante en embarazo y posteriormente en la crianza y educación de nuestros hijos es una pieza clave.

¿Vosotros ayudáis a vuestras parejas?

Entrevista a una futuro padre de mellizas

 

MultiPapá.EZ (@MultiPapaEZ), es un futuro padre, que hace poco ha entrado en la dimensión 2.0. Le hemos conocido a través de Twitter. De momento no tiene blog, pero es seguidor de algunos de los padres y madres blogueros que existe en la esfera internauta.

Va a ser padre de dos niñas, están a pocas semanas del nacimiento de las mismas y se están preparando para ello. Queríamos hacerle una serie de preguntas porque quizás sus pensamientos saquen de dudas a otros futuros padres en las mismas circunstancias.

1. @MultiPapaEZ, ¿por qué elegiste ese nombre para identificarte en twitter?

Este nombre representa mi nuevo e inminente estado de “multi padre” que tantísima ilusión me hace, acompañado de las iniciales de los nombres de mis futuras mellizas, Eva y Zoe.

Inspirado por la persona que me trajo a esta magnífica dimensión 2.0, @SomosMultiples, con la que siempre me sentiré en deuda por toda la ayuda que me ha brindado y los contactos que me ha facilitado, todos los padres y madres que forman el mundo 2.0 que siempre están dispuestos a echarnos una mano, unas palabras de ánimo y todo lo que está en su mano. En realidad me siento en deuda con todos ellos.

2. Cuando os comunicaron que venían dos en camino, ¿qué es lo primero que se te pasó por la cabeza?

Creo que no olvidaré ese momento nunca en mi vida. Aún recuerdo como la ginecóloga movía el mando del ecógrafo de un lado a otro y sonreía mientras nos miraba. Incauto de mí, le dije que era siempre la misma “bolita” vista desde distintos ángulos y fue entonces cuando nos mostró las dos a la vez en la pantalla. La risa “tonta” nos invadió en ese momento y no podíamos parar. La sensación era de felicidad, miedo, nervios, no sé cuantas cosas pasaron por mi cabeza en ese momento, pero si tengo claro que lo que más peso tuvo fue una inmensa sensación de felicidad y alegría.

3. ¿Habéis asistido a algún curso de preparación al parto? Si es así, ¿os ha parecido útil?

Sí, asistimos al curso de preparación al parto que imparten en el hospital donde llevamos el control del embarazo. Lógicamente no da tiempo a aprender “todo” en un curso de unos cuantos días, pero lo cierto es que nos pareció muy interesante, ya que nos aportó una base de conocimiento que no teníamos y nos dio pie a investigar sobre los temas que vimos más interesantes. Para nosotros, una de las cosas más útiles del curso fue que lo impartía una de las matronas del hospital y se encargó de enseñarnos los paritorios donde iremos a parir y explicarnos in situ todo lo que allí nos vamos a encontrar el gran día.

4. ¿Cuál es la mayor preocupación qué tenéis en estos momentos?

Ahora mismo nuestra mayor preocupación es que las niñas aguanten todo el tiempo posible en la barriga de su mamá antes de salir. La semana pasada tuvimos un amago de parto prematuro (semana 34), que nos pudieron frenar en el hospital y nos hizo estar una semana ingresados allí. Ya hemos pasado la “semana de seguridad” y pueden nacer en cualquier momento, pero claro está que si aguantan un poco más tendremos más posibilidad de librarnos de que tengan que pasar por la unidad de neonatos y sus primeros días de vida sean un poco más “fáciles”.

 A la multi mamá lo que más le preocupa es cómo será el parto. La primera está en cefálica desde hace meses y la idea es, a menos que se presente alguna complicación al final, intentar el parto natural. Seguro que todo saldrá bien!

Probablemente cuando pase el parto nuestra mayor preocupación será bien distinta, pero a día de hoy es nuestra meta más próxima.

 5. Dos hijos será un gran trabajo, ¿Vais a contar con alguien para que os ayude? ¿Cómo va a ser vuestra organización?

Tenemos claro que no será fácil, sobre todo al principio. Son muchas cosas las que debemos aprender, somos totalmente primerizos, y la organización será muy importante cuando lleguen las dos pequeñas. En principio no contamos con nadie que nos ayude, ni tampoco queremos. Serán nuestras hijas, y queremos valernos por nosotros mismos para sacarlas adelante. Ya veremos si somos capaces o tenemos que mandar una señal de SOS a los abuelos, pero al vivir a más de 200kms de ellos no será fácil. Con la ayuda que si contamos es con tod@s l@s blogguers y twitter@s de la comunidad 2.0, por supuesto, y de hecho ya la recibimos desde hace meses!

Los primeros meses, mientras dure la baja por maternidad de la mamá será ella quien se tenga que encargar de las peques durante el día. Yo ya tengo reservado para mí el baño y los mimos de la tarde. Cuando se termine la maternidad ya veremos qué hacer, porque nos da mucho reparo llevarlas a la guardería siendo tan pequeñitas. Un poco más adelante, según se desarrollen los acontecimientos, tendremos que tomar una decisión sobre esto.

6. ¿Cómo te imaginas la vida de padre?

Van a cambiar muchas cosas a partir de la llegada de las mellizas a mi vida, de hecho ya están cambiando. Las prioridades han cambiado, lo primero ya son ellas, lo demás tendrá que esperar.

Los primeros meses serán agotadores, estoy seguro, pero también tengo claro, sin miedo a equivocarme, que valdrá la pena y todo el esfuerzo será recompensado tan solo con verlas sonreír.

Quiero colaborar en todo, implicarme de lleno en su crianza, estar ahí cuando me necesiten, apoyar a la mamá en todo lo necesario, quiero ser un buen papá del que su familia se sienta orgullosa. Me da miedo no poder llevar esto a cabo por varios motivos: por el trabajo que me robará mucho tiempo al día, porque la situación me desborde, porque no sea capaz de aprender lo necesario, etc..

Quiero ser padre y voy a intentar hacer todo lo posible por ser el mejor del mundo para al menos llegar a ser un buen padre, tengo que conseguirlo, por ellas.

7. ¿Qué sentimiento tienes ahora, miedo, alegría, un poco de las dos?

Pues me resulta bastante complicado explicarlo con palabras. Mis sentimientos giran como una peonza en estos últimos días. Miedo por supuesto, mucho! Miedo porque quiero que todo salga perfecto, porque quiero que la multi mamá no lo pase mal, porque el momento está ya tan cerca..

Pero sobre todas las cosas, siento una alegría y una felicidad inmensa. Ya sueño con el día en que lleguemos a casa con las dos pequeñas. Ese día en que las acostemos en su cunita y podamos decir: ya están aquí y son nuestras hijas. Creo que el amor que se pueda sentir por un hijo solo lo conoce quien sea padre, porque yo aún no las tengo conmigo y ya me cuesta pensar que pueda quererlas más.

En definitiva, lo que siento es un miedo nervioso que me produce una felicidad indescriptible!

El equipo de 5mimitos agradecemos esta entrevista, la facilidad que nos ha dado MultipapaEZ para hacerla. Le deseamos que todo vaya bien y siempre podrá contar con nuestro apoyo y seguro que con el apoyo de los tuiteros padres y madres.

Recibimos tu pregunta e intento responderte.

Hemos recibido una consulta de Izaskun sobre el suelo pélvico y nuestra matrona responde:

Hola Izaskun, soy Matilde, la matrona de la Web. Recibimos tu pregunta e intento responderte.

En el embarazo se producen muchos cambios en el cuerpo de la mujer.  Realmente es increíble como el cuerpo  se adapta progresivamente  para que el bebé pueda crecer adecuadamente dentro de él y para que pueda  salir llegado el momento del parto.  Dentro de los cambios normales del embarazo se encuentran los que se producen en  las estructuras musculoesqueléticas, es decir en  las articulaciones que por la acción hormonal se vuelven más laxas o flexibles y en los músculos, que unos se hipertrofian  (aumentan la cantidad y la longitud de sus fibras) y otros se estiran como la musculatura abdominal para permitir el crecimiento del bebé o la musculatura del suelo pélvico que soporta el gradual y constante aumento de peso dentro del abdomen ( por el peso del bebé)  y  en el  caso de parto vaginal el estiramiento que permite  el paso del bebé a través de él.

Si entiendo bien tu pregunta has tenido un bebé mediante cesárea hace trece meses y ahora tienes incontinencia urinaria.

Me faltan datos de tu historia para poder valorar adecuadamente la situación y  darte una respuesta concreta. Además de que sería necesario una valoración física.

Por ello te voy a exponer varias posibilidades mediante casos que te permitan  entender las situaciones que con mayor frecuencia producen perdidas de orina después de tener un bebé.  Ten en cuenta que hay muchas circunstancias y diferentes tipos de incontinencia urinaria, por lo que sólo te voy a exponer las principales.

Caso nº 1. Hay mujeres que en el tercer trimestre de gestación empiezan a tener pequeñas pérdidas de orina normalmente cuando realizan esfuerzos, como saltar, correr, toser…  este tipo de incontinencia con los esfuerzos es frecuente en el tercer trimestre de gestación y se relaciona en gran medida con la debilidad de la musculatura del suelo pélvico que está estirado y sometido al  peso y el volumen del bebé.

Estas mujeres si no fortalecen su suelo pélvico en el embarazo, después del parto ,  sobre todo después del parto vaginal  siguen teniendo con mucha frecuencia  pequeñas pérdidas de orina con los esfuerzos.  Estas pérdidas, en estas mujeres, a veces remiten solas…porque después del parto normalmente las mujeres vuelven a colocar la cadera en una posición neutra  (o de equilibrio con respecto a la columna vertebral)  lo que protege el suelo pélvico de la presiones que se ejerzan en la cavidad abdominal en los esfuerzos. Es decir, dependiendo de cómo esté alineada la cadera con respecto a la columna vertebral,  el suelo pélvico sufre más o menos las presiones que se ejercen dentro del abdomen (Figura 1)

Cambios Internos

Si te fijas en la figura nº 1, en la mujer embarazada, la línea de fuerza diagonal se dirige hacia abajo y hacia la entrada de la vagina y en la no embarazada (sin hiperlordosis  lumbar o con la cadera bien alineada con la columna), la línea de fuerza diagonal que producen los esfuerzos se dirige hacia abajo y hacia atrás, donde está la estructura ósea del sacro.

Este conocimiento es el que ha hecho que en los programas de educación maternal, en el segundo nivel o sesiones de tercer trimestre de gestación se haya incorporado la información de suelo pélvico y que hayamos revisado toda la gimnasia prenatal para trabajar toda la musculatura que experimenta cambios en el embarazo.

Esta mujeres se benefician en el embarazo, si practican los ejercicios de fortalecimiento del suelo pélvico o ejercicios de Kegel  y si trabajan la musculatura abdominal, la musculatura dorso lumbar y la higiene postural.

En el postparto estas mujeres también se benefician de estos ejercicios. Por ello ahora, las matronas están  incorporado, en la visita postparto, una valoración de suelo pélvico que permita conocer la situación concreta de cada mujer para diseñar los cuidados adecuados.

Caso nº 2. Hay mujeres que no sufren ningún tipo de pérdida de orina en la gestación y que sin embargo empiezan a tenerlas en el postparto. A veces incluso después de meses del parto. En este caso las pérdidas también se asocian con los esfuerzos. Normalmente son mujeres cuyo suelo pélvico se ha debilitado en el embarazo, que han tenido un parto vaginal con episiotomía o una cesárea y que instauran lactancia materna. ¿Qué sucede? normalmente nos cuidamos poco en el postparto….no hay tiempo…el bebé va creciendo…cada día pesa más…y aunque no nos lo parezca o suene duro, estamos todo el día movilizando un “querido peso” (el bebé) sin cuidar las posturas…y nosotras estamos agotadas, pero nuestro suelo pélvico también, nuestra cadera no se alinea bien con la columna…y empezamos con pequeñas pérdidas que suelen ir a más si no ponemos pronto remedio….

Estas mujeres también se benefician de los ejercicios de suelo pélvico y de la higiene postural…pero normalmente no nos llegan pronto….por lo que las matronas valoramos y casi siempre encontramos que el suelo pélvico está “muy débil”, que las mujeres ni siquiera pueden contraerlo…, que las mamás tienen que seguir cuidando al bebé…por lo que las remitimos a los fisioterapeutas especializados en suelo pélvico que pueden hacer un trabajo directo del suelo pélvico mucho más rápido y eficaz que el que ellas conseguirían solas con los ejercicios de kegel o con los ejercicios hipopresivos que nosotras enseñamos.

Yo, personalmente, soy de las que defiendo que hay que realizar una valoración precoz de la puérpera que contemple su suelo pélvico  para conocer la situación de la mujer en conjunto y orientarla de acuerdo a su individualidad...La experiencia en el trabajo de promoción y prevención de suelo pélvico en el embarazo, parto y postparto, desde 1996, me ha hecho aprender, que hay muchas mujeres que con un buen trabajo preventivo en la gestación y en el parto, en el postparto  pueden recuperare ellas solas muy bien, pero que también hay mujeres que por su valoración física o por sus circunstancias personales van a recuperar mejor con el trabajo directo de un fisioterapeuta  especializado.

Caso nº 3. Hay mujeres que pueden tener o no perdidas de orina con los esfuerzos en el tercer trimestre de gestación, que tienen un parto por cesárea o un parto vaginal muy largo (con muchas horas de dilatación y de expulsivo) y normalmente con episiotomía o con desgarros, que después del parto empiezan con pequeñas pérdidas de orina…que normalmente empiezan relacionadas con los esfuerzos…pero que evolucionan a más pérdidas y a más situaciones….En estos casos estamos hablando de otras cosas…puede ser que las vías nerviosas que determinan el funcionamiento muscular se hayan afectado…y los músculos del suelo pélvico no funcionen bien no por debilitamiento (como en los casos anteriores) sino porque no les llegan bien las ordenes a través de la vía del nervio. También puede ser que las estructuras de continencia o estructuras del aparato urinario (vejiga y uretra) se hayan dañado en alguna medida en el parto o en la cesárea, lo que produzca que no funcionen bien y haya aparecido la incontinencia urinaria. En estos casos las mujeres deben ser valoradas por especialistas en suelo pélvico. Ahora hay unidades de suelo pélvico con ginecólogos, médicos rehabilitadores, urólogos, etc…donde de forma integral se pueden realizar las pruebas que permitan conocer la causa de la incontinencia y el tratamiento más adecuado para el caso.

Estimada Izaskun, no sé si he sabido encontrar la palabras adecuadas para explicar las principales situaciones que pueden producir pérdidas de orina después de tener un bebé. Si algo no te queda claro, no dudes en volver a preguntarnos….es difícil, con tan pocos datos y sin exploración, encontrar una respuesta  adecuada y exponer las situaciones en un lenguaje sencillo.

Me quedo preocupada, la incontinencia urinaria o perdidas de orina no es algo normal de las mujeres con los nacimientos y con la edad….la incontinencia urinaria es una patología o un problema de salud que afecta a la calidad de vida…me gustaría, que ahora que sabes que hay centros y unidades especializados en suelo pélvico, encontrases los profesionales adecuados para valorar  y si es preciso tratar tu caso. Hoy hay muchos medios…aunque es cierto que hay mucho por hacer en los cuidados de las mujeres sobre el suelo pélvico.

No sé si estás en Madrid, el día 13 o el día 15 de noviembre doy un taller (una tarde de 17 a 20 horas) en la Semana de la Ciencia  en la Universidad Pontificia de Comillas para explicar a público en general los cuidados de prevención del suelo pélvico, la higiene postural y los ejercicio de kegel. La inscripción se puede realizar a través de la Web de la Universidad ya que las plazas son limitadas.
Semana de la Ciencia
Un saludo

Matilde Fernández

Profesora de la Unidad Docente de Matronas de la Comunidad de Madrid

 

¿Por qué se lesiona el suelo pélvico?

Como continuación de mi post anterior, aquí os sigo comentando más información del suelo pélvico

¿Por qué se lesiona?:

Como era de esperar, no hay un mecanismo único de lesión del suelo pélvico, sino que son varios los factores que lo va a ir dañando a lo largo de la vida, y muchos de ellos ligados al propio desarrollo de la mujer. Por poner un orden, podemos englobarlos en:

  • Embarazo: el hecho de que se esté desarrollando una persona en el interior del útero hace que aumente la presión sobre el suelo pélvico, y esta presión irá siendo mayor a medida que se acerque el momento del parto. Hay que pensar que la mujer tendrá a un bebé de unos 3 kg, más una placentatripa de embarazada que llegará a los 500 gr, mas unos 2 litros de líquido amniótico, así, aproximadamente, cayendo encima de esa hamaca muscular que comentábamos en los primeros puntos.
  • Parto: este es el gran momento de sufrimiento del suelo pélvico. Como decía anteriormente, por un orificio tan aparentemente pequeño como es la entrada de la vagina, tiene que salir un bebé cuya cabeza supera, y con creces, el diámetro de dicho orificio. Para que esto sea posible, tiene que llevarse a cabo una dilatación que implicará una relajación del tono muscular de esos anillos que decíamos, de tal modo que perderemos la contracción “normal” de esos músculos a favor de la debilidad, todo para permitir el paso del bebé, pero que una vez alumbrado, no se recuperan tan fácilmente. Por poner un ejemplo, imaginad que corréis una maratón por la mañana y otra por la tarde, y así durante una semana. ¿cómo quedaríais?; pues así se queda el suelo pélvico de cansado después del parto…
  • Postparto: entonces, si lo he dejado muy débil después del parto…¿el postparto es malo? Pues bien, no es que sea malo este periodo como tal, sino que nosotros lo hacemos malo porque ni hacemos ejercicio para ayudarlo ni nos dedicamos a él en primer lugar. Es decir, que generalmente la mujer suele querer recuperar la figura pronto, y para ello suele empezar con abdominales, o a correr, o a hacer deportes que lo que hacen es debilitarlo más, por el aumento de la presión intraabdominal cuando hacemos ejercicios, por el golpeteo al correr, etc. Por eso, la primera recuperación que debeos hacer tras el parto es la del suelo pélvico; después vendrán las demás.
  • Menopausia: aquí si que no podemos hacer mucho. La menopausia lleva consigo algunos cambios hormonales que, entre otras cosas, provocan pérdida del tono muscular, y el suelo pélvico es uno de los grandes afectados.
  • Factores genéticos: entorno a un 10% de las mujeres tiene debilidad del suelo pélvico genética. Eso, al ser “heredado”, es algo que tampoco podemos evitar que nos pase. Pero, eso sí, podemos evitar que nos afecte, recordad esto.
  • Ejercicio: como decíamos antes, el hacer muchas abdominales, porque empujamos las vísceras hacia abajo, y lo debilitamos. O el correr, saltar, esfuerzos bruscos…
  • Factores varios: tocar instrumentos de viento (por ese aumento de presión), cantar (no por cantar en la ducha, sino cantantes profesionales), estreñimiento crónico, llevar pantalones muy ajustados…
  • Sobrepeso y obesidad: tener muchos kilo de más ya sabemos que no es bueno en general, pero para el suelo pélvico tampoco, porque estará soportando mucho más esfuerzo del que debe, como es lógico imaginar.

Estos son los puntos más importantes, aunque podríamos enumerar más, la lista. Sea como sea, los que más perjudican son los relacionados con el embarazo, porque afectan directamente a esa zona; y por culpa de la falta de información y por el abandono al que se ha visto sometido este tema por ser tabú durante años, nosotros mismos nos provocamos más daño aún, sin saberlo, claro.

En mi próximo post, os comentaré ¿qué pasa cuando se lesiona?

 

¿Qué es el suelo pélvico y para qué sirve?

tripa embarazadaHoy vamos a hablar de uno de los aspectos más importantes relacionados con el embarazo y que, por desgracia, ha sido el gran olvidado durante muchos años, por no decir siempre…hasta ahora. Nos referimos al suelo pélvico. Desde finales del s.XX nos empezamos a encontrar con que había más información acerca del suelo pélvico, sus funciones y sus alteraciones, así como su implicación en el embarazo. Hoy en día, aunque la información es cada vez mayor, seguimos viendo una gran carencia en este aspecto, ya que se sigue pasando muy por encima y no se le dedica la importacia tan enorme que tiene. Veamos por qué.

Para hablar del suelo pélvico debemos tener en cuenta varios puntos:

    1. ¿Qué es?
    2. ¿Para qué sirve?

Y en proximos post:

  1. ¿Por qué se lesiona?
  2. ¿Qué ocurre cuando se lesiona?
  3. ¿Qué puedo hacer para evitarlo?

Ahora iremos profundizando poco a poco en cada apartado, de forma clara, no pretendiendo que memoricéis estructuras anatómicas o nombres de patologías que luego se olviden, sino buscando la comprensión clara de cada aspecto para luego poder aplicarlo de forma práctica y que nunca se olvide.

1. ¿Qué es el suelo pélvico?.

Lo definimos como el conjunto de músculos que forman una pared horizontal que cierra el abdomen por debajo. Está formado por una serie de músculos que se dividen en varias capas o planos, siendo uno superficial, uno medio y otro profundo. No es necesario conocer cada uno de ellos, pero sí nos quedaremos con el nombre de uno, el músculo Pubococcígeo (o músculo PC, para abreviar). Este músculo va desde el pubis (parte anterior de la pelvis) hasta el coxis (parte posterior), y en ocasiones recibe un nombre algo menos serio, que es el del “músculo del amor”, debido a su implicación en las relaciones sexuales y el orgasmos, como veremos más adelante.

Estos músculos se ven “atravesados” por unos orificios naturales, que son la uretra, la vagina y el ano. Por ello, podemos decir que forman una serie de anillos que rodean a estos orificios (musculatura esfinteriana), siendo una estructura muscular que ha de permitir la “comunicación” con el exterior, por decirlo de forma sencilla.

2. ¿Para qué sirve?

La misión del suelo pélvico es la de formar una hamaca sobre la que se sustentan la uretra y la vejiga, la vagina y el útero (en las mujeres), la próstata (en los hombres) y los intestinos inferiores.

Debido al hecho que comentábamos antes de que tiene que permitir la salida o entrada del exterior, su función es también la de contraerse u relajarse a este efecto, sobre todo en el caso del parto, que tiene que permitir que salga un bebé por un orificio tan aparentemente pequeño, como es la vagina.

También hay que señalar que por efecto de la gravedad nuestras vísceras empujarán a nuestro suelo pélvico hacia abajo, con lo que está en permanente estado de tensión.

Es muy importante decir, llegado a este punto, una de las frases más importantes que debemos aprender en este tema, y es que nunca, hagamos lo que hagamos, nunca, y repito, nunca trabajamos el suelo pélvico salvo que lo hagamos de forma consciente. Es decir, que por mucho deporte que hagamos, nadar, correr, saltar, pesas, tenis… ningún ejercicio lo trabaja involuntariamente sino todo lo contrario, lo debilita si acaso.

Hasta ahora, espero que vaya quedando claro tanto dónde está situado como para qué sirve. En breve seguiremos con los siguientes puntos. Pero, lo que es mas importante es que lo ejercitéis sobre todo antes y después del embarazo.

Más consejos sobre el ejercicio durante el embarzo

Como os comentaba en mi post anterior, hay ciertos ejercicios que si se pueden hacer durante el embarazo y no son un riesgo para la salud del bebé.

Embarazada en chandal

Como la natación, el pilates y el yoga. En cuanto a la natación, es cierto que se comenta muchas veces que no es recomendable por las posibles infecciones que se pudieran coger. Pues bien, no hay que tenerlo en cuenta; es decir, sí se puede practicar la natación durante el embarazo, ya que el útero se encuentra protegido por el tapón mucoso, que es una barrera que se encarga de no dejar pasar a “nadie” hacia el interior del útero durante el embarazo. Obviamente, la higiene es muy importante, pero no por ir a una piscina pública va a ocurrirle nada al bebé. De hecho, cada vez son más las piscinas que ofrecen clases de natación para embarazadas. Y aquí hay que puntualizar un dato importante: no se debe nada al estilo “braza”, porque es un estilo que aumenta la curvatura lumbar, ya de por sí aumentado en el caso de las embarazadas, con lo que hay que optar por estilos de elongación de la columna, esto es, a crol o a espalda.
En cuanto al pilates, como no hay impactos y el ejercicio se fundamenta en la elongación de la columna, la movilización y la tonificación de la musculatura abdominal y de la espalda, pues se convierte en uno de los mejores amigos del embarazo, sin duda alguna, y se puede realizar durante todo el proceso, aunque llegará un momento, alrededor del 8º mes, en el que la tripa impedirá hacer la mayoría de los ejercicios, con los que será el momento de hacer una pausa.
En cuanto al yoga, ocurre algo muy similar, aunque es cierto que las posiciones adoptadas suelen ser más forzadas, y debe prestarse más atención durante el primer trimestre. Esto no significa que se deba dejar de hacer yoga en esa parte del embarazo, pero sí que no se realicen posturas muy forzadas y que compriman el abdomen, por la precaución de la que hablábamos anteriormente. Es decir, que con cuidado se pueden hacer muchas cosas, siempre atendiendo a que no debe producirse dolor realizando ningún ejercicio de ningún tipo. Si es así, hay que consultarlo con el ginecólogo.
Otra opción que tenemos es ir al gimnasio, donde lo mejor que podemos hacer para el ejercicio cardiovascular es correr en las bicicletas elípticas, ya que movilizamos todo el cuerpo pero no hay impacto contra el suelo, nuestros pies están siempre apoyados sobre las plataformas. Además, cuando una mujer está en su 5º o 6º mes, no se sentirá muy cómoda saltando y rebotando al correr, y ella misma se dará cuenta de que prefiere alternativas sin esos impactos del pie contra el suelo

En definitiva, se puede y se debe hacer deporte durante el embarazo, y a lo largo de los días iremos viendo que éste nos va a ayudar a sentirnos mejor, a estar más preparados físicamente para el parto, a facilitar la recuperación posterior, etc. Y hay un apartado que lo desarrollaremos por separado y ampliamente, y es el suelo pélvico, que necesitará de un entrenamiento exclusivo durante muchos meses por muchos y muy importantes motivos.

Debería estar muy content@ y no me siento bien

embarazada con ecografía

 Acabo de saber que estoy embarazada, acabo de saber que mi pareja está embarazada, acabo de tener un bebé…y no me siento bien. En la intimidad de la consulta de matrona me encuentro, en numerosas ocasiones, con mujeres o con sus parejas que me preguntan por sus emociones en situaciones vitales en las que socialmente tenemos interiorizado que la mujer o la pareja deberían sentirse bien. Ell@s me preguntan ¿es normal? ¿por qué me pasa esto? ¿qué significa?…Entonces intento explicarles que las emociones, los sentimientos, se originaron en los seres vivos como mecanismos para facilitar la toma de decisiones ante los estímulos que se presentaban en su entorno vital.

¿Qué hacer? ¿Acercarse o huir? ¿Amar u odiar?… y que de esta decisión dependía muchas veces la supervivencia (Allman, 2000). Esto hace que las emociones no sean positivas o negativas, sino activaciones de nuestro sistema nervioso que nos predisponen a la acción, por lo que lo importante es pararse a identificarlas. ¿Cómo me siento?…content@, optimist@, ilusionad@, preocupad@, nervios@, enfadad@, etc. Una vez que las identificamos conseguimos valorarlas con cierta distancia, dejamos de ser la emoción y percibimos a la persona que somos con un sentimiento. Esta distancia nos permite dar el siguiente paso ¿comprender por qué me siento así?.

Estoy feliz porque deseaba mucho ser madre/padre, estoy preocupada porque el saber que voy a ser o que soy madre/padre me hace sentir responsabilidad, etc. Y una vez que empiezo a entender el porqué de mi sentimiento puedo cuidarme y dejar fluir e irse al sentimiento intenso que me invadió. Y en los casos en los que sea preciso tomar la decisión más adecuada. No me siento bien… porque estoy muy preocupada, puedo consultar con un profesional; porque estoy muy cansada, porque no me encuentro con tanto cambio…puedo hablar con mi pareja y con mi entorno para organizarme mejor. También puedo ver que es posible tener sentimientos contradictorios, estar feliz e infeliz por una misma circunstancia. Esto se conoce como “ambivalencia” y en el embarazo y el puerperio es muy frecuente que se dé. Si sientes algo de esto es bueno que sepas que es normal en estas etapas de la vida y no sólo por los cambios hormonales, sino también por los cambios de estilo de vida y por el significado que cada uno le da al hecho de tener un hijo. Por hoy recuerda que las emociones pueden ser nuestras aliadas si las identificamos bien y si quisierais saber más de ellas podremos plantear más aspectos concretos a través del Blog.


Matilde Fernández y Fernández-Arroyo. Matrona

Ejercicio durante el embarazo

Si pensamos en una de las armas más importantes que tenemos para estar sanos, una de las primeras que nos vienen a la mente es el ejercicio físico. Gracias a este, nuestro sistema músculo-esquelético es más elástico, fuerte y resistente, nuestro sistema cardiovascular funciona mejor, nuestro estado general es más enérgico, somos más resistentes a las infecciones porque mejoramos el sistema inmunológico… En definitiva: es fundamental hacer ejercicio.Embarazada haciendo yoga

La pregunta, en este caso, es: y ¿durante el embarazo?. Pues igualmente, no hay que dudarlo, hay que hacer ejercicio. Lo que ocurre es que en este campo nos encontramos con muchas ideas y opiniones que, en ocasiones, se contraponen. Por ejemplo, si hay ciertos deportes que no se deben practicar, que si no es buena la natación por la posibilidad de coger infecciones, que si en el primer trimestre no se debe hacer deporte por riesgo de aborto… Pues vamos a intentar poner un poco de orden.

Lo primero es que el ejercicio hay que realizarlo durante todo el embarazo (y antes y después, claro está), y se puede hacer deporte durante el primer trimestre, aunque esto hay que comentarlo concretamente; el problema de hacer deporte y, por tanto, esfuerzos más bruscos, está en el hecho de que es la etapa más propensa en el embarazo a la hora de poder sufrir un aborto. Pensemos que cuando el espermatozoide y el óvulo se juntan, comienza la división celular que, tras una serie de pasos, dará lugar a un embrión que tendrá que “asentarse” en el útero, y es en este proceso donde ocurren la mayoría de los abortos, ya que puede ocurrir algo que impida ese asentamiento y, por tanto, se interrumpa el embarazo. Y ¿eso podría ocurrir haciendo ejercicio?; la respuesta sería: eso puede ocurrir por muchos motivos (algunos de ellos sin causa conocida), entre los que se encuentran los traumatismos. Un golpe fuerte podría producir un aborto, sí. Pero, para tranquilizarnos, tengamos en cuenta que hablamos de un golpe muy fuerte, y eso no es tan habitual (caída por escaleras, accidente de tráfico…). Es muy frecuente que una mujer embarazada se golpee en la tripa con algún objeto, se lleve un gran susto (cosa comprensible totalmente) y que todo quede ahí, ya que el embrión está absolutamente protegido por capas musculares, bolsa, líquido amniótico, etc.

Pero también es cierto que hay deportes más adecuados que otros, y la diferenciación es bastante sencilla: todos aquellos deportes de impacto son desaconsejables. Es decir, deportes como el esquí o las artes marciales, en los que se puede sufrir alguna caída brusca o impacto directo, hay que dejar de hacerlos, por precaución. Otros deportes como el tenis, el paddel o el baloncesto, a modo de ejemplo, en los que, pese a no ser bruscos, podríamos sufrir un golpe con una pelota, pues podríamos decir que están desaconsejados, pero no por la imposibilidad de hacerlos, sino por ese riesgo de un posible accidente. Esto parece que nos va reduciendo el grupo de deportes permitidos, pero siempre tenemos que verlo como algo preventivo y por la salud de la mamá y del bebé, aunque nos suponga dejar de lado durante unos meses nuestro deporte preferido. Los que sí podemos hacer son los que siempre recomendamos como saludables y no lesivos (si se hacen correctamente), y son la natación, el pilates y el yoga.

Y hoy hasta aquí, otro día continuamos con más consejos sobre el ejercicio durante el embarazo.

Cambios durante el embarazo

Tripita embarazadaEl periodo del embarazo es, sin duda alguna, uno de los momentos más importantes para la mujer, debido a los cambios físicos y psicológicos que va a experimentar, así como por la implicación emocional que conlleva el ser madre. Hoy en día, es un proceso muy controlado y cuidado, en el que se han minimizado tanto las complicaciones durante la gestación como las que rodean al momento del parto. Además, en las sociedades como la nuestra, la figura paterna va teniendo una influencia cada vez mayor, con una implicación directa en las pruebas médicas que se le harán a la madre, asistencia al parto, cuidados del bebé, etc.

Podemos decir que la mujer va a experimentar unos grandes cambios, que los dividimos en conscientes e inconscientes. Los primeros son los que corresponden a lo que llamamos “hacer nido”, y es la preparación de la ropa del futuro bebé, preparar la habitación con la cuna, el cambiado, la bañera, asesorarse en la compra de un buen carro (tarea nada fácil, por cierto), aprovisionarse de pañales y toallitas deshechables…Y todo esto, como decíamos, se realiza conscientemente. Estos “cambios” implican directamente otros inconscientes, que son los psicológicos; esto es: los procesos de pensamiento comienzan a modificarse, de manera que la prioridad pasa a otra persona que la mujer lleva dentro, y eso hace que cambie la forma de verse a ella misma (antes como mujer, ahora como madre), la percepción del entorno (ahora es más inseguro que antes), y una numerosa lista de ejemplos.

Con todo ello, todavía no hemos abordado los cambios más importantes que se van a producir durante el embarazo, y son los cambios físicos. El cuerpo, de manera inconsciente, va a prepararse para gestar a un nuevo ser humano, y todo ello sin la participación activo de la mujer. Pero la pregunta es: ¿seguro que es sin su participación?. Claramente: no. La mujer no tiene que pensar en: tengo que generar una placenta, tengo que ayudar a la división celular para pasar de un cigoto a un embrión, voy a concentrarme en mover mis vísceras para dejar más espacio para el feto… No, nada de esto es necesario, pero sí tiene que pensar en: tengo que alimentarme bien para que le falte ningún nutriente a mi bebé, tengo que moverme para mejorar mi circulación, tengo que respetar las recomendaciones del médico (no puedo beber alcohol, no comer jamón si he dado negativo en toxoplasmosis..). Es decir, que en los cambios inconscientes que su cuerpo realizará, hay una parte consciente muy importante. Y ya no solo de cara al bebé, sino de cara a ella misma, para minimizar tanto las complicaciones del proceso de la gestación . Y ¿cuáles son estas complicaciones?: sobre todo, la retención de líquidos y las varices, los dolores de espalda y ataques de ciática a medida que crece la tripa, el debilitamiento del suelo pélvico (cosa de la que hablaremos largo y tendido), la dilatación de la musculatura abdominal y su posterior debilitamiento, las fascitis plantares (patología que produce mucho dolor en las plantas de los pies)… Es decir, que hay que cuidarse porque, aunque sea una etapa maravillosa de la vida, no todo es un camino de rosas.

El resumen de toda esta parte es muy sencillo: mi cuerpo lo va a hacer todo por mi bebé, pero: ¿qué puedo hacer yo por mi cuerpo?; es decir: ¿qué puedo hacer yo por mí?.

¿Comer por dos?

En el momento que nos enteramos que estamos embarazadas todos nos aconsejan que cuidemos nuestra alimentación porque ahora debemos “alimentar a dos”, pero esto no es más que un mito.

Embarazada con 2 platos de comidaDurante el embarazo, al igual que en la lactancia, tenemos que seguir una dieta equilibrada. En esta dieta será muy importante el aporte de fibra (verduras de hoja verde), para evitar el estreñimiento; cocinar bien los pescados y las carnes, para evitar la toxoplasmosis; e ingerir alrededor de cinco piezas de fruta al día, evitando que sea después de las comidas, para asimilar mejor todas sus vitaminas.

¿Existen los antojos?

Aunque hay momentos puntuales en el embarazo en los que nos apetece mucho comer cierto tipo de alimentos, como pueden ser los que llevan mucho vinagre o los dulces. Este tipo de “deseos culinarios”, que normalmente llamamos antojos, son simples carencias de nuestro organismo o del bebé y nuestro cuerpo los pide porque los necesita.

¿Cómo evitar la toxoplasmosis?

Podemos contraer la toxoplasmosis a través de la verdura de hoja o las carnes, pero estos dos alimentos son muy importantes en nuestra dieta, por lo que tendremos que tener ciertos cuidados a la hora de ingerirlos.
Debemos lavar cuidadosamente las verduras (acelgas, espinacas, lechuga,…), existe un producto llamado amunika, que nos asegurará que estén libres de bichitos.

Por otro lado tenemos que cocinar muy bien la carne y evitar ingerir embutidos que no sean cocidos.
Si no puedes pasar sin un poquito de jamón serrano o lomo, congélalos al menos veinticuatro horas y ya no habrá problemas.

Siguiendo todos estos consejos y realizando un ejercicio físico moderado (caminar, natación…), conseguirás llegar al final de tu embarazo con 9 ú 11 kilos más, que es lo que recomiendan. Siempre y cuando estuvieras en tu peso ideal antes de quedarte embarazada, porque de no ser así, si estabas por debajo de tu peso engordarás algo más y si estabas por debajo algo menos; pero no os obsesionéis mucho con los kilos y disfrutad de vuestro embarazo.