Las manías infantiles

[author] [author_image timthumb=’on’]http://5mimitos.com/wp-content/uploads/2013/01/olga-perfil-OK.jpg [/author_image]  [author_info] Periodista de vocación desde hace más de veinte años, saemás es Mamá, volcada en sus dos niños de 7 y 10 años, y tía olga perfil de nueve sobrinos con edades comprendidas entre los 11 meses y los 15 años.[/author_info] [/author]

 

¿Cuántas mamás se desesperan porque su hijo repite incesantemente una frase, palabra, una actitud o actividad? Estamos ante las temidas manías que forman parte de los trastornos del ánimo infantil que suelen desarrollarse en los niños con edades comprendidas entre los tres y cuatro años y cuyo origen reside en la descarga de emociones que no pueden expresar o por imitación a los adultos. Desde pequeños, los padres y la familia más cercana enseñan a los hijos una serie de costumbres diarias que debemos adoptar para incorporar a nuestra rutina familiar que, a veces, adquieren la connotación de manía.

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Fuente: http://www.cdc.gov

Son hábitos y conductas transitorias que suelen hacerse de manera inconsciente y sin control. En definitiva, recursos a los que los niños suelen recurrir y se justifican esencialmente en encontrar “su propia seguridad”, para salir airosos de esa situación en la que se encuentran incómodos. Así, suelen acontecer con independencia de que estén presentes personas conocidas o desconocidas o con la familia. Les importa la valoración que puedan tener de ellos y su obsesión se centra en causar buena impresión.

Suelen producirse especialmente en momentos en los que el niño experimenta una cierta fatiga, irritabilidad o cuando afronta estados de tensión.

Con el crecimiento, las manías del niño pueden llegar a erradicarse ya que adquiere habilidades para evadirlas pero en otras ocasiones, tienden a asentarse y prolongarse durante un espacio de tiempo prolongado por lo que las manías se convierten en un obstáculo en el normal funcionamiento de la familia y de la jornada diaria del niño cuando es más mayor. Es entonces cuando se denomina “Trastorno obsesivo – compulsivo” (TOC) o “Trastorno de Tourette”. Se trata de casos menos comunes, pero requieren la consulta de un especialista con mayor motivo.

Según la Dra. Orlanda Varela, Psiquiatra del Departamento Infantil de SINEWS Multilingual Therapy Center, existen pistas para detectar la existencia de un TOC. Así por ejemplo:

-Pasar demasiado tiempo haciendo los deberes por un excesivo perfeccionismo: necesidad de repetir un ejercicio entero por un error sin importancia, tendencia a arrancar y repetir hojas completas del cuaderno, borrar continuamente, repasar con el lápiz o el boli letras o palabras…

-Tener una preocupación excesiva con los gérmenes o la limpieza: incapacidad para ir al aseo en ningún lugar público, tener kilos de colada porque el niño no quiere ponerse la ropa dos veces o usar la toalla una segunda vez, gastar demasiado papel higiénico para limpiarse compulsivamente…

-Necesitar rituales larguísimos y complicados a la hora de irse a la cama: el pis (incluso necesitando ir de nuevo si se levanta para cualquier cosa), el agua, el beso a mamá y papá, los muñecos en una posición exacta, las mantas… Con frecuencia cualquier “fallo” hace necesario volver a empezar desde el principio otra vez.

-Necesidad excesiva de ser tranquilizado, comprobando varias veces que todo está bien, demandando continuamente a papá y mamá que repitan determinadas frases tranquilizadoras o respondan a preguntas sobre miedos.

A continuación os expongo unas manías habituales y próximamente unas recomendaciones de los psicólogos sobre cómo afrontarlas.

 

1.    Querer comer siempre en el mismo plato.

2.    Tener siempre los juguetes colocados en la misma posición.

3.    Usar una taza especial.

4.    No dormir si no es en su cama y con su almohada.

5.    Lavarse las manos constantemente para evitar la sensación de tenerlas sucias.

6.    Repetir siempre los mismos “rituales” al levantarse o al acostarse.

7.    Contar la misma historia antes de ir a la cama.

Puedes encontrar más información de mnías infantiles en Club de Padres o en Guía infantil

Fdo. Olga Quintanilla. Periodista y madre.

Cuidarte tú para cuidar mejor a tu bebé

Como continuación de mi post anterior, hoy os quiero ampliar  la información de por qué es tan importante tener un ratiro para ti.

No es necesario hacer una escapada de fin de semana en pareja, o pasarse todo un día fuera de casa “desconectando”, simplemente con encontrar una media hora al día en la que la madre pueda darse un baño relajante, con esencias y aromas, mientras el bebé está siendo cuidado por el padre y que luego la situación se invierta y que el padre disponga de media hora para hacer una actividad que le permita relajarse, es suficiente en los primeros meses de vida del pequeño.

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Fuente: Pinterest

Para poder hacer esto es necesario que podamos seguir unas pequeñas pautas:

Comunicación entre la pareja: si entre los miembros de la pareja existe comunicación, entre los dos se puede llegar a acuerdos sobre horarios para el uso y disfrute del tiempo personal y del tiempo en pareja.
Reparto y prioridad en las tareas: No todo tiene que recaer en una de las figuras; hagamos una lista de tareas prioritarias que hay que cumplir en el día a día y hacer un reparto equitativo entre los miembros de la pareja.

Red de apoyo: abuelos, amigos, tíos y primos, cualquier persona cercana y de confianza que pueda darnos su apoyo y su ayuda. Pedir ayuda es sano, no debemos ser superhéroes, simplemente padres.

El bienestar de nuestros hijos depende del nuestro, si nosotros no estamos bien y no nos cuidamos, no estaremos al 100% para cuidar de nuestros pequeños.

 

Fdo: Alejandra F. Aladro. Psicologa