Consejos para enseñar un juego nuevo a un niño

Os contamos algunos consejos a la hora de enseñarle a un niño cómo jugar a un juego nuevo. Primero nos asegúraremos de que todo el mundo sabe jugar a ese juego. Si ya has jugado anteriormente, pídele a tu hijo que os recuerde (a ti y al resto de jugadores) cuales son las reglas.

Abc-123 aprende con los bloques de madera

Cuando empieces a enseñarle un juego nuevo a tu pequeño recuerda que  es mejor si:

  • Le hablas de cara, manteniendo un contacto visual frecuente;
  • Utiliza palabras sencillas, frases cortas y repetele lo que es importante;
  • Si además, añades gestos que ayuden a explicar el juego y señalas objetos y situaciones específicas, le ayudarás a entenderlo mejor;
  • Comprueba que tu hijo entiende lo que estás explicando;
  • Pidele que te explique el juego y dile que si tiene dudas te pregunte;
  • También les ayuda a entenderlo mejor si habláis  del juego mientras jugáis y demostrais que lo estáis disfrutando
  • Y no preocuparte si no quiere jugar, no hay que obligarlo,  inténtalo en otro momento o con otro juego.

Lo importante es compartir con él un tiempo divertido y agradable para los 2, si además le enseñas tus juegos favoritos, y le gustan a tu peque, los 2 disfrutaréis mucho y te sentirás de nuevo como un niño.

¿Y tú cómo haces para enseñarle un juego nuevo a tu hijo?

Fdo: Ana Molleda. La mamá de 5mimitos

Consejos para viajes en coche con bebés y niños by Cybex

CYBEX PLATINUM_Solution Q-fix_2

Se acercan días de desplazamientos y viajes en coche por Semana Santa: días en los que nos apetece más que nunca pasar unos días fuera con la familia y descargar tensiones. Con ello también se acercan los cálculos de gasolina y peajes, la preparación de las maletas, la necesidad de cuadrar horarios… Y a falta de una semana para el gran día por fin encontramos el momento ideal para hacernos la lista de imprescindibles y revisar que todo vaya a ir sobre ruedas: la comida para el trayecto, las presión de los neumáticos, el líquido limpiaparabrisas, el botiquín, la silla de coche de nuestros hijos…

Si las distancias largas en coche son a veces agotadoras para los padres, también pueden serlo para los pequeños.

Lo más importante para conseguir que el trayecto sea lo menos estresante posible es ir bien preparado. Como padres, lo primordial es mantener la calma; y aunque a veces nos parezca una tarea imposible, cuanto más tranquilos estemos nosotros, más lo estarán ellos y por tanto más tranquilo será el viaje en general.

No hay ningún inconveniente en recorrer largas distancias en coche con niños pequeños – teniendo en cuenta, claro, que estén bien seguros y cómodos dentro del coche, y que tendremos que considerar los tramos de distancia que recorremos y acomodarlos a nuestros hijos.

A continuación, os hacemos algunas recomendaciones para tener en cuenta a la hora de hacer viajes en coche:

  • Prepara algún tipo de protección para las ventanillas traseras para que el niño no tenga demasiado calor en caso de que la carretera nos ofrezca su lado más soleado.
  • Utilizar una silla de coche en la que se pueda dormir con facilidad y de forma segura hará que el viaje sea un lujo.
  • Programa una parada de unos 20 minutos cada dos horas: el aire fresco y mover un poco las piernas ayudará a adultos y pequeños.
  • Carga en el coche provisiones suficientes, especialmente en cuanto a las bebidas. No hay nada peor que tener que hacer cola en un área de servicio cuando estamos hambrientos o sedientos, especialmente con niños.
  • Escoger el tipo de comida para el trayecto también es muy aconsejable: fruta, snacks, sándwiches, etc.
  • Como en casa, trata de acomodar los horarios de comida y sueño a los del niño.
  • Lleva contigo algo de ropa de recambio por si el niño se marea.
  • Prepara juegos, canciones, sorpresas, etc.
  • ¡No te olvides de su peluche favorito!
  • Elige los entretenimientos que más le gusten para que no se aburra (música, audiolibros, libros con dibujos, libros para pintar, etc).

Fdo: CYBEX España.

Consejos para superar las manías infantiles

[author] [author_image timthumb=’on’]http://5mimitos.com/wp-content/uploads/2013/01/olga-perfil-OK.jpg [/author_image]  [author_info] Periodista de vocación desde hace más de veinte años, saemás es Mamá, volcada en sus dos niños de 7 y 10 años, y tía olga perfil de nueve sobrinos con edades comprendidas entre los 11 meses y los 15 años.[/author_info] [/author]

Hace escasas semanas os hablaba de las manías infantiles más comunes que suelen acusar los niños a partir de los tres años, entendiendo tales como esas conductas que se mantienen en el tiempo y de manera recurrente ante determinadas situaciones. Conviene recordar que las manías tienen su origen en momentos de gran ansiedad para el niño porque carecen de mecanismos para reducir el estrés, así que es por ello por lo que se recomienda a los padres grandes dosis de paciencia.  Un cambio de domicilio o colegio, excesivos deberes, una ruptura matrimonial o tensiones familiares pueden desencadenar el inicio de una manía

La mayoría de las veces este tipo de conductas reiteradas suelen ser pasajeras pero si se prolongan en el tiempo, la visita al especialista es obligada. La exclusión de un caso de trastorno obsesivo compulsivo se hace en el momento si la cita es con el neurólogo.

Según los expertos, nunca hay que regañar a los niños delante de otras personas o familia ya sea porque se come las uñas, se chupa el dedo, se tira del pelo, o repite la misma palabra o frase, etc. Los padres deben buscar una señal específica que conozca el niño para que de manera disimulada y respetuosa, pueda corregirlo sin que otros lo noten. Dejarle en ridículo o tratarlo con dureza, producirá un efecto contrario y el niño podría acentuar más esta conducta. Debéis saber que lo hace de forma inconsciente y que en ese momento hay que realzar sus actitudes más positivas.NiñoChupandodedo

Otra posibilidad de reducir la ansiedad es ofrecer al niño la alternativa de volcar esa ansiedad a través de actividades lúdicas, la práctica de un deporte o juguetes entretenidos. Debemos ayudarle a enfrentarse a este tipo de nerviosismo como parte de su desarrollo haciéndole ver que esa conducta es propia de niños pequeños y no de mayores.

Pero hay un momento en el que los padres se percatarán de que las manías han traspasado el límite y ese será cuando la conducta reiterada del niño interfiera tanto en su vida como en la de la familia. Según la psicóloga Alejandra García, se trata de “enseñar a los niños estrategias y herramientas para ayudarle a superar y eliminar estas conductas. Lo primero que observo es que está generando ansiedad en el niño que le lleva a manifestar manías para reducirla. No nos olvidemos que las emociones en los niños son diferentes a los adultos, y en ocasiones se sienten perdidos porque no saben gestionar sus emociones ni entienden qué les pasa”.

Según expone García, a través de técnicas de relajación, cognitivo-conductuales y de autocontrol se trabajará con el niño para ayudarle a superar su dificultad. “Es necesaria también la inclusión de los padres en la terapia para entender el problema de su hijo y poderle ayudar. Las pautas para los padres y los consejos son fundamentales para que el beneficio de la terapia sea mayor y, el niños se sienta apoyado y comprendido”.

Conviene que tengáis presente estas nociones básicas ante las diferentes manías:

–        Dale un toque de atención pero nunca le riñas.

–        Establece rutinas ante los momentos de transición. Hazlos divertidos, predecibles y tranquilos. Evitar la incertidumbre, le ayudará a sentirse menos ansioso.

–        Permanecer atento a señales de nerviosismo o incomodidad de nuestros hijos ante eventos rutinarios como la asistencia a clases determinadas.

–        Ensalza sus progresos y mantén la calma. Así será más sencillo.

 

Puedes encontrar más información sobre este tema en Centro Psicologia Infantil o en Todo papás por ejemplo.

Fdo: Olga Quintanilla. Periodista y madre.

 

Algunos consejos de nutrición para estas Navidades

Navidad, Nochevieja, año nuevo, reyes es sinónimo de fiestas, reuniones familiares, con amigos… Casi todo gira en torno a la mesa, comidas, cenas especiales, hay cierta gastronomía que prevalece en estas fechas y que no quisiéramos perdernos de ella por nada del mundo.

kid-eating-cookie
Fuente: http://www.vegfamily.com

Sólo quiero que tengas presente que sí se puede disfrutar de ella sin tener que dejar de un lado los buenos hábitos de alimentación que hemos aprendido a lo largo del año, principalmente: el no picar entre horas, no abusar de la comida rápida, bebidas alcohólicas, gaseosas, embutidos, patés, quesos calóricos, respetar los horarios de comidas, llevar una alimentación variada y a probar “un poco de todo”. Si nos excedemos con la cantidad de las calorías que ingerimos, nuestra digestión y salud en general se va a resentir. Las calorías de los menús navideños no vienen solas: les acompaña una alta cantidad de grasas saturadas, grasas trans, azúcares y sal. Y si todo esto lo concentramos en unos días o 1-2 semanas de fiestas pues verdaderamente nuestra salud se podrá ver afectada.

Algunos consejillos:

No vale saltarse comidas porque hemos tenido el día anterior excesos. Si haces esto lo que ocurrirá es que lo próximo que comas será con más apetito y ansiedad.

Que no falten en tu mesa además de los pescados, alimentos depurativos como las verduras, hortalizas y frutas, en especial estas que te digo a continuación: escarola, endibias, alcachofa, cardo, berenjena, apio, espárragos, borraja, manzana y pera.

Repartir las sobras. Compartir los restos de las comidas con amigos y familiares es un truco para no comer de más el resto de días.

La regla de oro: Caminar una hora al día, como mínimo, ayuda a mejorar la digestión y a que las calorías no se acumulen en el organismo.  Puedes hacer 30 min. en la mañana y otros 30 min. en la tarde.

No nos podemos olvidar de los más peques de la casa, cada vez hay más dulces navideños específicos para los niños, más próximos al chocolate y menos cercanos a la tradición, es decir, al turrón clásico, los polvorones y el mazapán. Las navidades no deben ser excusa para olvidarnos de la educación nutricional de los niños.

¿Cómo reducir el consumo de dulces de los niños?

Esconder los dulces y sacarlos solo en las ocasiones señaladas.

Fomentar los postres a base de fruta fresca todos los días y siempre antes de ofrecerles los dulces.

Llevarles con nosotros a hacer las compras de los menús de navidad y dejarles elegir uno o dos dulces para estas fechas, pero no más.

Fomentar el agua como bebida frente a los refrescos y los zumos.

Darles ejemplo con nuestros buenos hábitos y poner las mismas normas para todos. Lo que no es bueno para ellos, tampoco lo es para nosotros.

Fdo: Dayana Gomes. Nutricionista

Consejos para hacer videos con Vine a nuestros peques

¿Eres capaz de contar una historia en 6 segundos?

Muchas veces las fotos se nos quedan cortas para compartir con nuestra familia y amigos las genialidades de los niños. Por eso surgió Vine, una aplicación que te permite hacer originales vídeos con tu móvil de tan sólo 6 segundos de duración. ¿Crees que es poco tiempo? Pues prepárate, porque en este post te vamos a dar algunos trucos, consejos y breves inspiraciones sobre cómo usar Vine para obtener los vídeos más curiosos de las peripecias de los reyes de la casa.

 

 

¿Qué es Vine?

Es una aplicación gratuita para smartphones que te permite grabar vídeos de 6 segundos (ahora propiedad de Twitter) con la que se pueden hacer montajes increíbles. Grabar y edita fácilmente el orden de las secuencias, ya no hace falta ser Steven Spielberg para obtener resultados fabulosos.

Cómo usar Vine:   Para grabar vídeo sólo tienes que apretar (sin soltar) la pantalla de tu móvil, verás como la barra de arriba te indica cuánto estás grabado. Si sueltas el dedo dejas de grabar. ¿Fácil? Pues ya sabes utilizar Vine, ahora lo importante es ver muchas referencias, pensar en pequeñas historias de tus peques que contar y lanzarte al vacío. Y no te preocupes porque desde aquí te vamos a enseñar varios ejemplos para inspirarte:

 

6 segundos pueden contar mucho, como lo que tarda una niña en subir y bajar unas escaleras, y es que con vídeos tan cortos, es muy fácil sacar la vena más artística de los pequeños de la casa:

 

Además con la ayuda de algún cómplice y algo de preparación, podemos situaciones divertidas y mágicas.

Retrata lo cotidiano, igual vale una búsqueda en el bolso de mamá, que saquear la caja de juguetes o echarse a dormir, lo importante es conseguir que no te preste atención para ganar en naturalidad:

Pues ya sabes, si quieres inmortalizar pequeños momentos de los reyes de casa para compartirlos con los tuyos sin que duren 4 horas y nadie se duerma, ésta, es tu aplicación. ¡Ánimo y felices vídeos!

Fdo: David. The king of the house

Enseñar buenos modales.

Se entiende por modales las normas de conducta que hacen ver que una persona es correcta y educada. Ser educado es además una actitud, una forma de comportarse con respeto hacia los demás, una manera de hacer que los que te rodean tengan una vida más agradable cuando están a tu alrededor.

Muchos padres tienen claro que quieren que sus hijos estudien carreras, aprendan idiomas y se especialicen con un master y sin embargo  olvidan algo tan básico como enseñarles a decir gracias y por favor.

baby-eating
Fuente:Theparentreport.com

La buena educación aunque escasea cada vez más, no se ha pasado de moda, así que vamos a a recordar cuales son las reglas básicas que deberían aprender nuestros hijos:

–          Saludar. Algo tan básico como dar los buenos días o  las buenas tardes y que cada vez se escucha menos.

–          No hablar a gritos ¿Nos hemos quedado todos sordos?

–          Nunca sobra un gracias ni un por favor. Mejor pecar de exceso que de defecto.

–          El respeto a todo el mundo, hermanos, amigos, compañeros de cole, pero en especial a los mayores:  sujetar las puertas, dejarles pasar primero, cederles el asiento…Enseñar a ser tolerantes y pacientes.

–          Los modales en la mesa: la boca cerrada, nada de ruidos al masticar, bien sentado, no levantarse sin motivo…, esas cosillas básicas.

Y a medida que los niños crecen ir aumentado las exigencias en cuanto a la forma de comportarse, en función de sus capacidades y de su nivel de madurez pero teniendo en cuenta siempre que lo más importante de todo,  es predicar con el ejemplo, y que por muchas reglas que contemos, si no nos ven aplicarlas, no servirá de nada.

¿Crees que los buenos modales han pasado de moda?

 

Fdo. Cristina Rodrigo

Educar a los niños en la era digital.

Internet llegó a nuestras vidas y vino para quedarse. Las generaciones que crecimos con la TV en blanco y negro convivimos con los “nativos digitales”, nuestros hijos, que nos guste o no crecen en ese entorno y lo viven como algo natural.

He oído a madres decir:

“Yo no tengo internet ni lo quiero, que cuanto más tarden los niños en meterse ahí  mejor”.

Bebe usando tabletLos padres de ahora no sólo tenemos que advertir a los pequeños de lo mismo que nos prevenían nuestros padres: hablar con desconocidos, no abrir la puerta de casa a nadie…, sino que además tenemos que extender esto al mundo digital. Hacer como que no está ahí no sirve de nada porque el acceso es cada vez más fácil. Hay que educar para prevenir.

Lo mejor es seguir unas pautas sencillas y de sentido común para educar a los niños en esta nueva realidad:

–          La red es un mundo paralelo al real. Enséñale los valores que tiene que aplicar en su vida y los extenderá a todos los campos de ésta.

–          No vas a conseguir nada prohibiéndole hacer esto o aquello en la red.  Edúcale para que sea él quien tenga la capacidad sensata de decidir. Lo prohibido atrae y si no lo tiene en casa lo buscara en cualquier otra parte.

–          Para enseñar primero tienes que saber. No te mantengas al margen  y aprende a manejar las redes sociales e Internet. Los primeros pasos en la red tienes que llevarle de la mano, enseñarle hasta donde puede y debe llegar y aunque seguro que sabe más que tú  no tiene la misma madurez. Existen filtros para limitar el acceso a determinadas webs.

–          Enséñale cuales son los posibles riesgos que tiene la red. No le asustes. Internet es una ventana al mundo que ofrece un abanico enorme de posibilidades, pero dentro de ellas  las hay dañinas. Muéstraselas y dile qué debe hacer en caso de que se le presenten.

–          La privacidad es importante. En internet se pierde el sentido de lo que es público o privado, todo vale y todo se puede contar. ¿Te desnudas en plena calle? Pues hazte a la idea de que internet es una pero mucho más transitada que cualquiera que conozcas en tu ciudad. Enséñale  que hay cosas que no se deben contar y no deben mostrarse.

Como padres no podemos cerrarnos a esta nueva era de información a destajo y comunicación fácil. Todo es bueno si se usa correctamente, por lo que vamos a enseñarles  a hacerlo bien.

Y tú, ¿Estás ya metido en la nueva era digital?

 

Fdo. Cristina Rodrigo.

El sentimiento de culpa al comenzar la guardería.

Comienza el curso escolar y a muchas madres nos preocupa la adaptación que tendrán los hijos en el colegio o guardería  deseando que  para nuestros retoños sea un camino de rosas y  no les cueste en absoluto comenzar el curso.

Lo que genera más quebraderos de cabeza en la mayor parte de los casos  es la incorporación de la madre al mundo laboral tras la baja maternal,  ese momento en el que hay que separarse por primera vez del bebé después de cuatro meses y dejar a nuestro pequeño en unas manos que no son las nuestras.

Aparece un  sentimiento de culpa al comenzar la guardería o cole que nos hace creer que somos malas madres, que podríamos hacer mucho más de lo que estamos haciendo, o hacerlo de forma diferente  y mejor.

 

sentimiento de culpa

 

Vamos a daros unas pautas para hacer esa separación lo más llevadera posible:

 

–           Es importante estar plenamente convencidas de la opción que se ha tomado para suplir nuestros cuidados, tener absoluta confianza en el centro  o la persona que hemos elegido.

–          ¿Conoces alguna superwoman? Pues es porque no existen. Al final todas necesitamos ayuda, del papá,  los abuelos,  la guardería o de una cuidadora.

–          Si el tema de la alimentación es algo que te agobia porque le das el pecho, piensa que ahora  existen medios que hacen que el bebé pueda seguir recibiendo  la leche  materna. Al final hay soluciones para todo.

–          Piensa en los beneficios para el niño. Está claro que todo tiene su cara y su cruz pero centrémonos en el lado positivo  y pensemos que la guardería le hará más independiente, sociable, adaptativo y  muchas cosas más.  Además, ellos siempre se adaptan mejor que nosotros a todo y sino, ayúdales con unas pautas sencillas.

 

sentimiento de culpa

 

 

–          Algo útil es recordar los motivos por los que te incorporas de nuevo al mercado laboral, mira los consejos que te da Alejandra Vallejo Nájera, psicóloga,  sobre cómo evitar el sentimiento de culpa.

–          Y sobre todo piensa que una mamá feliz cría niños felices.  No lo olvides.

¿Tuviste tú ese sentimiento también? ¿Cómo lo afrontaste?

 

Cristina Rodrigo.

¿Por qué habla mi hijo peor tras la vuelta al cole?

“Si hablabas muy bien, ¿Por qué ahora lo haces peor?”, “Habla como antes, que no lo hacías tan mal”.

Con la vuelta al colegio, se produce, en muchas ocasiones, una regresión en el lenguaje, aún en proceso de adquisición. Los niñ@s, vuelven a una fase anterior del desarrollo lingüístico, produciendo errores que ya no cometían.

¿Por qué sucede esto? ¿Es algo que debería preocuparme?

Muchos niñ@s, en algún momento de su evolución, pasan por periodos en los que parece que retroceden en lugar de avanzar, y muestran conductas que ya habían superado. Aunque sorprendente a primera vista, es algo normal, y más habitual de lo que parece.

Estas regresiones, como ya hemos comentado, pueden manifestarse de diversos modos: El niño que vuelve a usar chupete, el que vuelve a hacerse pis en la cama, el que habla como un bebé pequeño, el que está todo el tiempo encima de sus padres para ser cogido en brazos, el que no quiere comer cosas que antes le gustaban, el que llora en todo momento, el que coge rabietas muy fuertes….

Una de las explicaciones que se da a este fenómeno, es que es el modo que tienen los niñ@s de demostrar que en ese momento, no son capaces de hacer frente a las exigencias de la vida cotidiana. Se puede dar por muchas causas, la llegada de un hermano, algún suceso traumático, la pérdida de algún familiar, un cambio de hogar, empezar la guardería o el colegio, etc. Aunque también es cierto que a veces simplemente sucede, sin saber exactamente por qué, y es una de las situaciones que probablemente origina más estrés en los padres.

back to school

La vuelta al colegio tras más de dos meses de vacaciones, en un contexto con menos rutina, menos exigencias, horarios diferentes, en los que se pasa mucho más tiempo rodeados de padres, familiares y otros niñ@s, puede suponer un cambio drástico en el niño que ya se ha acostumbrado a ese ritmo de vida, que será más acusado cuanto más pequeño es y menos capacidad tiene para asimilar los cambios.

En realidad, aunque pueda parecer alarmante en un primer momento, es muy común en el desarrollo infantil, por lo que no es algo que debería preocuparnos excesivamente, sobre todo si sabemos cómo afrontarlo.

 

¿Cómo es la regresión en el lenguaje?

En general, puede ser de diversas maneras. Lo más habitual es que el niñ@ se exprese con un lenguaje menos desarrollado del que posee, el que muchas veces se denomina “habla bebé”, con las características que lo determinan, un habla con errores articulatorios, estructuras sintácticas más simples o incompletas, un vocabulario más limitado. En otras ocasiones puede ser algo más concreto, como volver a articular mal u omitir el fonema o tipo de sílaba que ya producía correctamente (esto sucede a veces con niños que asisten al logopeda). Si el niño es algo más mayor y ha comenzado el aprendizaje de la lectoescritura, puede manifestarse con errores de lectura de letras y palabras que ya leía sin problemas, o una escritura con peor grafía e igualmente errores ortográficos.

 vuelta al cole

¿Qué puedo hacer?

Es en primer lugar aceptar con naturalidad, que al igual que el niño a veces tiene una evolución prodigiosa, otras veces puede suceder lo contrario. No es para nada síntoma de un desarrollo anormal.

Hay que tener muy claro desde el principio, que de ningún modo los padres son los culpables de esa regresión. Hay que mantener la calma y actuar del modo adecuado.

Nuestro modo de actuar debería ser el siguiente:

–          Empatía. Tratar de comprender al niño. Él no lo hace a propósito. Debemos intentar no ser rígidos, ya que no va a servir para nada.

–          No enfadarse con él. En ningún momento recriminarle su conducta. No nos va a solucionar nada mostrarle que estamos disgustados con él, y el efecto puede ser el contrario al buscado. E igualmente no enfadarnos con nosotros mismos o nuestra pareja o familiares, echándoles la culpa. Hay que desdramatizar un poco. No se acaba el mundo porque pase algo así.

–          No reforzar la situación. A veces al darle demasiada importancia, el niño nota que le prestamos más atención, que estamos más pendientes de él, etc. Él lo toma como un refuerzo positivo, y continúa actuando de la misma manera para seguir teniendo nuestra atención permanente. Hay que actuar por lo tanto con naturalidad, como hayamos hecho siempre, sin imitar el habla que tenga, sin repetir sus errores, sin recriminarle cada error como si se acabara el mundo (es paradójico, pero un niño ve esto muchas veces como un refuerzo positivo, no como un castigo).

–          Darle demasiada importancia. Relacionado con el punto anterior. Hay que evitar estar demasiado pendientes de su habla, no decirle frases del tipo “Eres muy mayor para hablar así” o “Deja de hablar como un bebé y habla bien”, que a menudo y sin ser conscientes de ellos, solemos decir a los niñ@s en estas situaciones.

Y de un modo más específico respecto a nuestro lenguaje:

–          Usar el mismo lenguaje que hayamos usado anteriormente. Ya dedicamos un post sobre cómo dirigirnos a los niños pequeños.

–          Corregirle adecuadamente ante los errores que pueda producir.

–          Estimular mucho y adecuadamente al niñ@. Aprovechar cada situación que tengamos para conversar con él y contarle cosas. Durante las comidas, mientras le bañamos, en un paseo, leyendo un libro, al contarle un cuento antes de dormirse, etc. Con un lenguaje adecuado a su nivel, haciéndole preguntas, contándole cosas, enseñándole el nombre de objetos que aún no conoce, cómo son y para qué se utilizan, etc.

 

arrival to school Si actuamos correctamente, en poco tiempo, las cosas volverán a su cauce. El niño poco a poco se volverá a adaptar a la situación y desaparecerán las regresiones. Sólo en caso de que se siguiera manteniendo pasados unos meses, será aconsejable acudir al logopeda o al psicólogo, para que puedan valorar si hay otro tipo de problemas, que deben ser adecuadamente evaluados y tratados.

 

 

 

 

FDO: Samuel Arroyo, Diplomado en Logopedia y Psicólogo Clínico

 

Establecer límites a los niños

Establecer los límites es fundamental en la educación del niño pequeño.

En caso de no haberlos establecido desde el principio, el niño se vuelve caprichoso, sobre excitable, inquieto e inseguro, recurriendo cada vez a cosas más insólitas y peligrosas con tal de llamar la atención. Cuando se comporta así es porque el niño cree que a nadie le interesa lo que pasa. Los límites le dan seguridad y protección.

setting limits

A partir de los 10 meses es cuando el niño empezará a comprender las prohibiciones, la palabra “no” y las órdenes, coincidiendo con la etapa de separación de la madre.

 

Consejos para establecer los límites:

 

–          En casa todos tenéis que poneros de acuerdo sobre cuatro o cinco cosas que estarán prohibidas para el niño.

–          Hay que explicar cuál es el motivo por el cual no puede hacer esto o aquello.

–          Utiliza gesto y tono de voz duro y firme y recuerda ser consecuente y coherente con tu decisión.

–          Si tienes poco tiempo para estar con el niño, no quieras compensarle siendo permisiva y así, tal vez, evitar la sensación de culpabilidad. No hay nada por lo que te debas sentir culpable. Lo importante no es la cantidad sino la calidad del tiempo que estéis juntos.

–          Si te encuentras en la necesidad de negarle algo rotundo, antes es mejor que busques otra opción para ofrecerle. Siempre la hay.

poner limites

Los límites son indispensables para un correcto y equilibrado desarrollo de la personalidad. Hay que prohibir:

-Todo lo que haga daño.

-Lo que hace daño a los demás.

-Cuando destruye juguetes y objetos con actitud agresiva y caprichosa y no con la finalidad de descubrir cómo son las cosas, investigando.

 

Un niño amado, aceptado y respetado será feliz y si los límites establecidos han sido consecuentes, se sentirá seguro y con una buena autoestima que será fundamental en la edad adulta para auto valorarse.

 

 

FDO: Ana Molleda, La mamá de 5mimitos