Educar en Navidad

En las fiestas que se aproximan ocurre algo maravilloso, sobre todo cuando se comparten con niños pequeños a tu alrededor!

Por eso hoy me paro y pregunto: ¿qué tipo de Navidad quiero trasmitir a mis hijos? ¿qué es lo que quiero que recuerden cuando sean mayores y miren a estos días?

¿Qué recuerdos tienes tú? ¿qué hacías con tu familia?

PortalBelen

Siempre recordaréesos días vividos durante años y años, compartidos con mis padres y mis hermanos. Mi madre que no tenía a su familia cerca se unióa la amistad de mi padre con su gran amigo desde pequeño, Gabriel, y así, mi padre y su amigo hicieron que dos familias compartieran durante muchos años estas fiestas y juntos creamos millones de diminutos recuerdos que convirtieron mi infancia en algo mágico , con mucho cariño, amor y respeto por esta época del año.

 

Los niños hacíamos obras de teatro, cantábamos canciones. Una vez en casa de Gabriel y otra en nuestra casa, estas fechas eran algo muy esperado. Nochebuena era la noche de cena tranquila donde luego los niños representábamos nuestras actuaciones.

Se hablaba, se observaba cuidadosamente el Belén puesto en la casa (mi padre y Gabriel competían casi por hacer el mejor, con música, con agua, con el ángel que daba vueltaso con las casas hechas con esmero artesano que durante años fue haciendo y añadiendo mi padre con la corteza de los arboles).

 

Con todo esto, quiero poner de relieve que, en esta época del año, el acercamiento entre lo afectivo-emocional y familiar es tan grande que, lo que hacemos, hablamos, vivimos, se suele quedar grabado en nuestras mentes y construyen en nosotros lo que somos y seremos. Una infancia feliz es la mejor de las vacunas para un buen desarrollo!!

 

Yo tengo claro que quiero que mis hijos descubran en esta época cosas muy valiosas que, sin que ellos se den cuenta son mis regalos de Navidad más valiosos:

Mesa decorada Navidad

  • Aprender a pensar en los demás: cuando hacemos las cartas a los Reyes Magos o a Papa Noel pido cosas para los demás, para los abuelos, para los tíos, para amigos que para mi son importantes.
  • Aprender a organizarse: cuando celebramos en casa, hay que saber preparar ciertas comidas antes, ellos ayudan a hacer canapés, a elegir que podemos poner pensando en qué le gusta a cada uno de los invitados.
  • Me gusta la belleza, para mi es armonía y lo intento enseñar. Mis invitados saben que mi mesa tendrá sorpresas, siempre un detalle en cada plCaja Regalo 5mimitosato…
  • Los regalos llevan mensaje: Los niños tienen que aprender a pedir y los padres a conceder con sabiduría. No creo en muchos regalos que crean confusión cuando son pequeños y apenas luego les hacen caso…intento que elijan juguetes que fomenten diversión pero también competencias y habilidades y NUNCA DEJO DE AÑADIR UN LIBRO A LA CARTA DE LOS REYES!

 

Tengo tantos recuerdos que estos darían para escribir mil y un blog con cosas que se quedaron dentro de mi y me acompañaran siempre, sobre todo ahora que ni Gabriel ni mi padre están físicamente conmigo. Por ellos yo transmito sus enseñanzas y los convierto así en eternos seres de mis Navidades!

¡¡Felices Fiestas a todos!!

Fdo: Montaña Navas. Psicologa infantil. (@monpsicologia)

Cómo enseñar a los niños a compartir

niños corriendo detrás de pelotaA menudo una de las cosas que más nos preocupa a los padres es que nuestros hijos sepan compartir y sean generosos, así que no es raro ver en el parque la escena de un padre diciendo a su hijo “hay que compartir” y coger el juguete del niño para dárselo a otro. Sin embargo, no nos planteamos el hecho de que muchas veces les pedimos a nuestros hijos lo que no estaríamos dispuestos a hacer nosotros mismos.

Si nuestro padre viniera y nos dijera que tenemos que compartir y dejarle nuestro coche al vecino, pensaríamos que en todo caso nuestro progenitor debería ofrecer su propio coche y no el nuestro. Sería una situación que nos parecería surrealista. Pero no menos surrealista es cuando nosotros les decimos a nuestros hijos que tienen que dejar su cubo y su pala.

Compartir por decisión y no por obligación

En lugar de sugerir la acción coaccionamos e imponemos a nuestros hijos que dejen sus cosas, sin plantearnos que puede que para ellos su pala sea lo más preciado en ese momento, que no tienen por qué compartirla con el primer niño que se siente a su lado en el arenero y que eso no significa que sea un niño egoísta. Pensamos que no es comparable nuestro coche con su pala que no es más que un trozo de plástico.

Un estudio de la Universidad de Cornell, confirma que dar a los niños la opción de decidir si comparten hace que aumente su generosidad posteriormente. Y es que el acto de compartir para que conserve su esencia, debe ser libre y voluntario. Así pues si dejamos que nuestros hijos decidan libremente si quieren o no quieren compartir sus cosas, es muy posible que luego empaticen y respeten más cuando el otro no comparta algo con ellos. Mientras que si les obligamos tenderán a exigir que los demás hagan lo mismo con ellos sin respetar la voluntad del otro.

Cómo mostrar a nuestros hijos las ventajas de ser generoso

Sin embargo, existen formas de enseñar a los niños a compartir respetando sus deseos. A menudo hay juegos en los que es más divertido jugar juntos que disponer de los juguetes para uno mismo. Los juegos de imitación como “jugar a las cocinitas” son mucho más divertidos si tienes a alguien que coma tus guisos y te diga lo buenos que están que si son sólo para tu peluche. Se establece así un juego colaborativo que hace que todos lo pasen mejor. En niños más mayores, los juegos de mesa, en los que es estrictamente necesario más de un jugador, pueden servir para la misma función.

Así pues no sólo conseguimos que nuestros hijos sean más generosos sino que contribuimos a una educación en valores más global en la que además aprenden a respetar los deseos del otro y empatizar cuando no quieren dejarles su juguete preferido.

Fdo: Martina Calzada.

 

Aprendiendo a compartir

A todos los peques eso de compartir no les gusta nada y además les cuesta bastante.

Cuando tienes sólo un peque esto se nota menos, pero cuando hay más hermanos, la cosa se va complicando y los pobres lo pasan un poco mal cuando llega el hermano mayor y le quita el juguete, o, por el contrario, es el pequeño el que quiere el juguete del mayor y tienen que compartir.

Por eso hoy, os proponemos un juego que podéis empezar a hacer a partir de los 6 meses de vuestro bebé, para ayudarlos  a  que aprendan a compartir.

 

Niñas jugando con pelotas

 

Es un juego muy sencillo. Necesitamos:  una pelota y a papá, mamá o a alguien más con quien jugar.

Para poder realizarlo, con lo más peques, lo mejor es sentarnos en  el suelo uno en frente al otro, con las piernas abiertas, y hacer rodar la pelota hacia él  diciéndole por ejemplo, “Ahora dámela a mi (señalándote tú mismo con el dedo)”. Ya sabes, ten paciencia… tardará un poco hasta que comprenda el juego. Con cada niño el tiempo es diferente.

También puedes hacer rodar o lanzar la pelota, ó abrazarla con tus brazos, pasarla de una mano a la otra y extender tus brazos hacia él para que pueda atraparla casi directamente de tu mano.

Luego volvéis al principio del juego. Y cuando ya lo tenga dominado, puedes incorporar una tercera persona y, así, hacer rodar la pelota entre los tres. No te olvides de ir siempre diciendo, por ejemplo: “Para mí, para ti, para mamá….” Siempre señalando con el dedo. ¡Ah! y, por supuesto, las risas y aplausos no pueden faltar en ningún momento.

Otra opcióm para variar el juego es ir escondiendo la pelota detrás de ti y dejar que el peque vaya a buscarla. Cuando ya se sepa el truco, escóndela detrás del resto de personas que participen en el juego.

Objetivos del juego:

– Ayudar al bebé a mejorar  la coordinación entre el ojo y las manos,

– Conocimiento espacial,

– Descubrir objetos escondidos,

– Fomentar la vida social del peque y la comunicación,

– Y, por supuesto, ayudamos a que aprenda el concepto de dar y recibir.

 

¿Qué juego utilizáis vosotros con los peques para que aprendan a compartir?