¿Cómo afrontar las rabietas?

Como continuación de los post anteriores, aquí os dejo algunas indicaciones de cómo afrontar las rabietas de vuestros hijos.Niña con rabieta

  • Lo primero e importante es entender que nosotros somos los padres y por tanto somos los educadores, la autoridad, y lo que hacemos lo hacemos por el bien de los niños, para que crezcan sanos y felices y quererlos no es siempre darles lo que piden, se quiere cuando le tenemos que poner un limite, se quiere cuando le decimos un no, y se quiere cuando le enseñamos a aceptar la frustración. Mejor es que aprenda esto con nosotros, en un entorno donde se le quiere y se le respeta, que cuando salga a la calle y ya no nos tenga cerca para aprender la frustración.
  • El niño es una personita de poco mas de tres años y creer que va a entender todo lo que le pidamos es una misión imposible. Un niño no es un adulto, se le pueden explicar las normas pero creer que por eso las va a entender no es real. Como niño quiero ese caramelo, como adulto sabes que no puedo comerlo porque sino no no me comeré el puré. Como niño quiero ese juego, como adulto sabes que es muy caro y no se puede comprar. Decírselo esta bien, pero que entiendan esos razonamientos y cambien de opinión no es fácil. Al final el No queda por encima. Ya crecerá y gracias a estas explicaciones que ahora no puede entender, acabará comprendiendo.
  • El niño ya metido en un arrebato de cólera, pierde el control emocional. No entiende nada. Arma un escándalo. Apremiarle o razonarle no hará más que reforzar la crisis.
  • En primer lugar debe desahogar la tensión nerviosa. Lo mejor es dejar al niño un tiempo para que descargue esta energía, pero cuando pasa tiempo hay que ayudarle a salir de la rabieta.
  • No ceder, si las rabietas se hacen rentables, se harán más frecuentes. Como hemos dicho el niño quiere conseguir algo si lo consigue con rabieta habrá aprendido que ese es el cauce para conseguir las cosas. Encima cada vez se harán mas frecuentes y de mayor grado. Saben que ese ratito malo conlleva algo positivo y ellos tienen mucha insistencia y aguante, a veces mas que nosotros.
  • No cojas una rabieta mas fuerte que la suya. Recuerda que tu actitud debe servir de ejemplo al niño.
  • Hablarle en positivo “cuando se te pase jugaremos” “cuando estés tranquilo hablamos”. Si todas nuestra palabras hacia ellos son negativas “ya no se que hacer contigo” “que horror” lo que les transmitimos es impotencia e inseguridad, ellos necesitan sentir que tu controlas la situación para sentir seguridad y confianza. Y ciertamente la situación la controlas tu para bien o para mal. Esta comprobado que los limites y las normas claras dan seguridad a los niños, aunque no les gusten.
  • A veces con nuestras palabras les provocamos sentimientos contradictorios que ellos no saben manejar. “me vas a volver loca” “mama no te va a querer si montas estas rabietas” por un lado les hace sentirse especiales, para bien o para mal, confundidos, quien tiene que saber que hacer no lo sabe, culpables del sufrimiento de mama, o no queridos, depende de lo que haga para que
  • Los niños aprenden por las consecuencias de su conducta, tanto para bien como para mal, y es bueno que puedan ir aprendiendo esto. “si rompes eso no juegas mas”, “cuando pares de llorar pintamos” “si no comes no hay gusanitos” “aunque patalees no te lo voy a dar” “si no me das la mano nos vamos a casa y no juegas en el parque”. Si la conducta del niño se da, aplicar esa consecuencia que dijimos, así le damos seguridad al niño y le enseñamos a funcionar como se hace en la vida, con consecuencias, y asumiendo sus actos poco a poco.
  • Se que decir que tener paciencia es algo muy relativo, pero para bien o para mal somos sus padres, nos tienen a nosotros, somos su balsa de salvación en muchos momentos y su torre de noes en otros, pero gracias a nosotros aprenden y salen al mundo, somos muy valiosos para ellos. Paciencia es confiar en que si mantenemos una estrategia al final funciona, si no lo hace es que algo no estamos haciendo adecuado, revisar y volver a poner en marcha y si solos no podemos no está de más consultar a un especialista que nos dirá que hacer en cada caso. Antes de desesperar y desesperarles es bueno esperar y pedir ayuda.
  • Si el niño tiene muchas rabietas, habría que mirar por un lado que no sea el quien mande en casa y por otro si realmente no le estaremos poniendo demasiadas normas que apenas pueden respirar. Revisar nuestro nivel de autoridad y nuestro sentimiento hacia quien dirige la educación.
  • En ocasiones siempre monta la rabieta en el mismo sitio, en el supermercado al pasar por el estante de los huevos kinder, si diciéndole que no se lo vamos a comprar no funciona, no esta de más distraerle de esa estantería, para que no lo vea y no monte en cólera. Esto vale cuando ya esta en rabieta y le damos otra cosa para que se entretenga (“con eso no puedes jugar pero con esto si”) Pero con esto a algunos les funciona a otros no. Para ello es bueno conocer a nuestro hijo y saber si puedo entretenerle o dejarle en la rabieta.
  • Algunas veces el no se puede convertir en un si limitado. Es el método sin perdedor. “de acuerdo con los caramelos pero solo tomas uno” “te compro el huevo pero te lo tomas cuando lleguemos a casa” “puedes jugar pero solo cinco minutos” y cumplir esto. Atención: no todo se negocia. Si no llegas a un acuerdo, eres tu quien tiene la ultima palabra.
  • Si el niño es muy agresivo en sus rabietas y se golpea, no despreciarle por eso “mira que eres tonto” “golpéate a ver si así aprendes”, protegerle en los golpes, dándole una almohada o agarrarle y tranquilizarle y después de pasarla darle cariño y explicarle que no te gusta que se haga daño. Si te golpea a ti o a otros niños, retirarle de la situación, dejarle claro que no puede dañar a los demás, que tiene derecho a sentir rabia y enfado pero no a destruir o dañar a los demás. También funciona la estrategia de darle otras cosas para que saque la rabia, un cojín, que dibuje la rabia, rugir como un león, patalear en la alfombra. Poco a poco tenderán a no necesitar sacarlo tanto, porque se lo permitimos. Cuando sientas que el niño ha descargado gran parte de su rabia, podrás si lo acepta, ayudarlo a terminar. Cógelo entre tus brazos y dale cariño. Esto le ayudara a recuperarse.
  • Si lo has mandado a su habitación recuérdale que puede salir y volver contigo cuando haya terminado con su rabieta.
  • No te quedes en el conflicto, enfadada con el todo el día ya, el niño tiene necesidad de saber que su rabieta no ha hecho disminuir el amor que le tienes. Dejarle claro que le quieres pero no te gusta su actitud.
  • Si rompe algo en la rabieta, cuando termine recogerlo con el y restituirlo. Pedir perdón a quien ha pegado, recoger los trozos del puzzle que ha lanzado. Con calma y tranquilidad, para no provocar otra rabieta. “ahora que estas tranquilo recogemos las piezas y luego jugamos”
  • Entender que igual que los adultos pasamos por crisis, que nos hacen sentirnos tristes, inseguros, con miedo, el niño también pasa por esas crisis, y mas si hay cambios en su vida, colegio, hermanitos…., por tanto respetar que emocionalmente el niño se sienta rabioso, triste, enfadado en ocasiones y lo exprese. Nosotros podemos hablar, llorar, explicar, pedir ayuda, ellos no tienen esa facilidad.
  • Revisar mi actitud hacia el niño, las rabietas provocan enfado en nosotros y rechazo hacia el niño, lo que hace que el niño se sienta no querido y busque el cariño de la única forma que sabe, montando rabietas, no hagamos de esto un circulo vicioso. No nos gustan ciertas conductas en el niño pero le queremos por lo que es, no por lo que hace. Es bueno demostrarle cariño y atención durante el día, no esperar a verle o mirarle solo cuando hace algo mal (como esta tranquilo, mejor no le digo nada, mira a si me deja en paz un ratito). El niño nos necesita y necesita que le digamos que le queremos a menudo. Es bueno estar pendiente de alabarle en los buenos momentos, no solo de regañarle en lo malo.

Cuando tenemos un hijo, tenemos una gran responsabilidad de educarles y enseñarles pero también de quererlos, de darles seguridad. No perdamos esa sensación. El niño nos necesita para estar alimentado, pero también es importante el cariño, el sentirse querido. Ser capaz de conjugar salud física con salud emocional. Y querer no es darle todos los caprichos, ceder a sus chantajes, querer es ser capar de ser madre, educadora y también persona.

      Madre: nutrir y dar cariño.

      Educadora: poner limites, normas, ayudarles a crecer.

      Persona: también nos podemos equivocar, no somos perfectos.

“Se hace camino al andar” “No podéis preparar a vuestros niños para que construyan mañana el mundo de sus sueños, si vosotros ya no creéis en esos sueños; no podéis prepararles para la vida, si no creéis en ella, no podríais mostrar el camino, si os habéis sentado, cansados y desalentados, en la encrucijada de los caminos”.

Celestin Freinat

Si tienes alguna duda sobre este tema u otros que te pueda ayudar, no dudes en contactar conmigo, en www.ciparhpsicoterapia.com o mandándome un correo a Sonia Rodriguez Martín

Bibliografía

  • Bacus A. Preguntas al psicólogo.. Edit. Salvat

  • Bowlby, J. (1993). La separación afectiva. Edit Paidós.

  • Caplan M. (2004) Tocar es vivir. Edit La Llave

  • Cubells, J.M y Ricart, S. (1999). ¿Por qué lloras?. Edit. Martínez Roca

  • Garth M. Luz de estrellas y Rayo de luna. Meditaciones para niños. (visualizaciones para ayudar a los niños a dormir bien, a no tener miedos….). Edit. Oniro

  • González C. (2010) ¡Bésame mucho!. Edit. Temas de Hoy

  • Grose M. Niños felices.. Edit. Oniro

  • Harrison S. (2002). La infancia feliz. Edit. La Llave

  • Revistas de “Ser padres”

  • Siegel J. y Hartzell M. (2005). Ser padres conscientes. Edit. La Llave.

  • White Burton L. No lo mimes, quiérelo.. Edit. Aguilar

La elección del carrito

Una de las cosas que nos planteamos los padres es qué carrito escoger y con qué criterios. Al margen del tema económico, que es importante tenerlo en cuenta y más con la situación de crisis económica que nos encontramos, he seleccionado algunos criterios para que los tengáis presentes. Es muy importante valorar el estilo de vida que lleváis habitualmente.

Antes de comprar el carrito debéis fijaros en las ruedas, ya que cuanto más pequeñas mejor funcionará en entornos urbanos y peor en el campo y la playa. El sistema de plegado es importante, hay dos sistemas el de paraguas, y el de libro. Hay que ver cuánto ocupan en el maletero del coche y si es de fácil y rápido plegado.

 

 

El peso es importante tenerle en cuenta, pues puede que viváis en un piso sin ascensor o que no tengáis coche y siempre tengáis que ir en transporte público. Si es de fácil manejo, si los manillares son ajustables, en función de quien lleve el carrito, o si las ruedas son de giro independiente.

Los materiales de los que se compone el carrito y sus accesorios, deben ser fáciles de limpiar y reponer, si son de calidad y evitan el calor o el frío para el niño.

Los carritos suelen estar compuestos por dos piezas:

1. El cuco o capazo: Donde el bebé puede ir tumbado y donde se recomienda que esté durante los cuatro a cinco primeros meses, aunque a veces los propios fabricantes indican el tiempo que deben permanecer en el cuco. Este debe ser firme, el bebé debe quedar bien protegido dentro de él y los materiales deben ser transpirables y debe ser de fácil manejo para cuando desenganchéis la estructura. Para vestir el cuco, os aconsejo cubrir el pequeño colchón con una sábana bajera, una sábana encimera y una manta si es invierno.

2. La silla de paseo o hamaca: Se recomienda su uso a partir del quinto al sexto mes. Algo que yo valoré fue que pudiera tumbarse completamente para que cuando mi hija se quedara dormida pudiera colocarla completamente horizontal. También me parecía importante que la silla al principio mirara hacia mí, para tenerlo todo controlado.

En el mercado, hoy en día hay muchos modelos diferentes de carrito, que se pueden ajustar a vuestras necesidades y gustos, pero es imprescindible que penséis en vuestros pequeños y creo que estos criterios pueden daros una idea de cómo elegirlo. De todas formas si aún no sois capaces de decidiros, fijaros en la calle o dejaros aconsejar por otros padres. Por cierto, si cuando vayáis a comprar el carrito, la dependienta no es capaz de plegarlo no elijáis ese.

¿Por qué ocurren las rabietas?

La rabieta es un desbordamiento emocional y en ocasiones violento que produce el niño. La manifestación según los niños y según la situación puede ser muy diferente, pero generalmente va a acompañada de llantos y gritos, otras veces de pataleo, e incluso de daño físico para el niño, cabezazos, golpes, o daño físico hacia el otro, pegan, muerden, si no consiguen lo que quiere.

Rabieta en el tobogánTIPOS:

  • Ante la negativa. En estos casos el niño expresa la frustración que le produce no conseguir lo que quiere, y su manifestación por un lado es la expresión de esa frustración y por otro es una estrategia para conseguir lo que desean y no quedarse en la frustración.
  • Salida de la tensión: Otras veces el niño ha tenido muchas experiencias negativas durante el día y una pequeña cosa rebosa el vaso y le hace montar en cólera, parece desproporcionado, pero no es más que una necesidad del niño de sacar sus emociones, de expresar su angustia o miedo.
  • Cansancio: Como habréis podido observar, a veces son mayores las rabietas al final del día como consecuencia del cansancio de todo el día. No sabe expresar el cansancio y como a los adultos cualquier cosa le molesta y es motivo de enfado.
  • Miedo al abandono: La rabieta se transforma en un dejarle solo, rechazarle, que el niño percibe y su llanto ya no es por frustración sino por ese miedo y angustia al abandono. El niño puede creer que ya no se le quiere, que no es importante, que es malo y eso le hace llorar.
  • Autonomía y Rebeldía: Hay quien dice que la etapa de los dos años es como la “primera adolescencia”, quieren sentirse mayores, hacer las cosas solos, pero no pueden. Con sus rabietas expresan ese deseo de ser autónomos, grandes, decidir por si mismos.
  • Desarrollo de la tolerancia a la frustración: Los niños hacen cosas y no consiguen lo que quieren, tienen que esperar, les sale mal la “torre”. Los fracasos les enfadan, les enseñan sus limitaciones y entran en contacto con sus sensaciones de pequeñez y desvalimiento. De pequeños estos sentimientos son muy frecuentes. Al fin y al cabo están en el proceso de adquirir las destrezas básicas, como andar, hablar, hacer solos ciertas cosas. Es inevitable que ocurra esto: cuanto mas he de aprender, mas a menudo sucede que no acierto a la primera.
  • Cambios: A veces hay niños que si nos salimos de su rutina, se sientes desbordados y descontrolados y montan una rabieta por cualquier cosa. Enseñarles poco a poco a aceptar los cambios es algo positivo para ellos.

Aunque parezca difícil de entender, a mi juicio, los niños no se enrabietan para incordiar a los adultos. Los llantos y las rabietas son exclusivamente, manifestaciones de desesperación, de una situación de desvalimiento. Es que quisieron hacer algo y no pudieron, o no lograron imponerse frente a otros niños, o no consiguieron persuadir a los padres de que les dieran permiso para hacer alguna cosa. La suma de estas derrotas da pie al desespero y entonces lloran, o también puede ocurrir que reaccionen con una rabieta. Con el tiempo y conforme el niño va adquiriendo más confianza en si mismo, no se cede ante sus rabietas si no es oportuno, aprenden a disminuir la frecuencia de sus llantinas y de los pataleos incontrolables.

Si tienes alguna duda sobre este tema u otros que te pueda ayudar, no dudes en contactar conmigo, en

www.ciparhpsicoterapia.com o mandándome un correo a  Sonia Rodriguez Martín

Bibliografía

  • Bacus A. Preguntas al psicólogo.. Edit. Salvat

  • Bowlby, J. (1993). La separación afectiva. Edit Paidós.

  • Caplan M. (2004) Tocar es vivir. Edit La Llave

  • Cubells, J.M y Ricart, S. (1999). ¿Por qué lloras?. Edit. Martínez Roca

  • Garth M. Luz de estrellas y Rayo de luna. Meditaciones para niños. (visualizaciones para ayudar a los niños a dormir bien, a no tener miedos….). Edit. Oniro

  • González C. (2010) ¡Bésame mucho!. Edit. Temas de Hoy

  • Grose M. Niños felices.. Edit. Oniro

  • Harrison S. (2002). La infancia feliz. Edit. La Llave

  • Revistas de “Ser padres”

  • Siegel J. y Hartzell M. (2005). Ser padres conscientes. Edit. La Llave.

  • White Burton L. No lo mimes, quiérelo.. Edit. Aguilar

Jugando con pompas de jabón

Como estamos en verano y hace calor, un buen juego para entretener a nuestro peque de cualquier edad son las pompas de jabón.

Bebé haciendo burbujasCuando empieces a hacer pompas de jabón, (mejor en el exterior que dentro de casa) verás como tu niño se quedará como hipnotizado, luego pondrá esa carita de asombro que tanto te gusta y por fin se reirá a carcajadas. Las burbujas son mágicas para los peques, porque flotan en el aire, no se sabe hacia donde irán, ni tampoco cuanto tiempo pasará hasta que exploten y desaparezcan.

Con este juego mantendrás a tu bebé entretenido mientras se divierte estimularás su curiosidad. Si además él quiere hacerlo solito, mucho mejor, porque así desarrollará la capacidad de soplar, que le ayudará a perfeccionar el control de la respiración, también la capacidad de percepción, y desarrollará la coordinación entre la vista y los movimientos de las manos, al intentar cogerlas, ya que esto le ayudan a trabajar el sentido de la anticipación y a coordinar mejor sus movimientos.

Como puedes ver con este juego son todo ventajas que ayudan positivamente a tu bebé, además puedes comprar el pompero en un montón de sitios o si lo prefieres fabricártelo tu mismo.Pompero burbujas

Aquí te doy la receta, para que tus pompas sean resistentes:

  • Mezcla 2 partes de agua
  • Con una de detergente líquido (el que usas para fregar los platos, sirve perfectamente)
  • Añade además una cuchara de glicerina o azúcar glace.
  • Coge 3 pajitas de refrescos, córtalas por la mitad y pégalas con celo.

 

Si sigues la receta mágica, cuando soples verás como las pompas salen en todas las direcciones y eso divertirá mucho a tu hijo.

Para unas pompas enormes, también puedes utilizar un colador o embudo, si usas el colador no te olvides de quitar la rejilla, o si prefieres usar una percha de alambre y darle forma de raqueta también funcionará, y con todos conseguirás en mismo resultado, cuando lo mojes en el cubo con la mezcla de jabón y sacudas la mano, tu peque se quedará impresionado con la súper burbuja que conseguirás hacer.