Jugar con arena

Si este año no vas a ir a la playa de vacaciones, siempre puedes hacerte tu “piscina de arena”y jugar con arena en casa.

arena 2

 

Esparce migas, cereales, preparados de arroz o harina de avena cruda en una bandeja o similar. Tu hijo se divertirá usando sus coches pequeños, pala y rastrillo, cucharas u otros utensilios de cocina para hacer colinas, carreteras y pasteles de “arena” comestibles.

 

 arroz como arenajugando con arroz

 

Este juego es muy divertido y además fomentas su imaginación y desarrolla el tacto.

Aunque sea todo comestible, lleva cuidado, si es muy pequeño, que se puede atragantar.

 

 

FDO: Ana Molleda, la mamá de 5mimitos

 

 

Jugando en la arena de la playa

Cuando llega el verano, un destino habitual en las vacaciones es la playa, un lugar fascinante y de lo más estimulante para los más pequeños de la casa.

Bebé jugando en la playaLa edad ideal para empezar a llevarles es a partir de los 12 meses de vida, ya que, cuanto más pequeño es el niño, más aprende a través de sus sentidos, y el olor del mar y la arena de la playa son ideales para su estimulación. Así que ya sabéis, si vais a la playa no os podéis olvidar de los juguetes de toda la vida, el cubo, la pala y rastrillo, y algunos moldes para poder sentaros y jugar, en la arena con vuestros peques.

Además, tanto el agua como la arena son elementos que estimulan los sentidos, fomentan el crecimiento y el desarrollo, y ayudan a la coordinación motora de los niños.  Así que cuando vamos a la playa con nuestro bebé es importante incentivar juegos en la arena, que estimularán su capacidad motriz y su creatividad.

También puedes crear juegos simples para entretener al niño. Por ejemplo, cuando una ola este a punto de mojar el cuerpo del bebé, papá o mamá, lo levante. Este juego les pone a la expectativa y a la espera de la siguiente ola, porque saben que serán levantados. Cerca de la orilla del mar, también se puede cavar un hoyo para que simule como una piscina donde el bebé puede entretenerse, y chapotear sin preocupaciones.

Otra idea es construir castillos de arena, siempre que te hayas acordado de coger el cubo y la pala, el bebé te ayudará a mover arena de un sitio a otro.

Además, andar por la arena puede ser muy beneficioso para los primeros pasos del niño, ya que al ser una superficie fina, y ofrecer rugosidades e irregularidades, se estimula el tacto en los pies del niño y le incitan a seguir. Fíjate en que  la arena no esté muy caliente y que el agua no esté demasiado fría, para evitar complicaciones.

Jugar con el agua y la arena es también beneficioso para los niños muy movidos, ya que este tipo de juego puede tener un efecto tranquilizador sobre los ellos, y les ayudará a concentrarse, compartir y serenarse. Sólo hay que tener cuidado para que los más pequeños no intenten llevarse la arena a la boca. Estate pendiente siempre.

Por último, y casi lo más importante, recuerda que la piel de bebé es muy sensible, con lo cual debes protegerle bien del sol.