Entrevista a una futuro padre de mellizas

 

MultiPapá.EZ (@MultiPapaEZ), es un futuro padre, que hace poco ha entrado en la dimensión 2.0. Le hemos conocido a través de Twitter. De momento no tiene blog, pero es seguidor de algunos de los padres y madres blogueros que existe en la esfera internauta.

Va a ser padre de dos niñas, están a pocas semanas del nacimiento de las mismas y se están preparando para ello. Queríamos hacerle una serie de preguntas porque quizás sus pensamientos saquen de dudas a otros futuros padres en las mismas circunstancias.

1. @MultiPapaEZ, ¿por qué elegiste ese nombre para identificarte en twitter?

Este nombre representa mi nuevo e inminente estado de “multi padre” que tantísima ilusión me hace, acompañado de las iniciales de los nombres de mis futuras mellizas, Eva y Zoe.

Inspirado por la persona que me trajo a esta magnífica dimensión 2.0, @SomosMultiples, con la que siempre me sentiré en deuda por toda la ayuda que me ha brindado y los contactos que me ha facilitado, todos los padres y madres que forman el mundo 2.0 que siempre están dispuestos a echarnos una mano, unas palabras de ánimo y todo lo que está en su mano. En realidad me siento en deuda con todos ellos.

2. Cuando os comunicaron que venían dos en camino, ¿qué es lo primero que se te pasó por la cabeza?

Creo que no olvidaré ese momento nunca en mi vida. Aún recuerdo como la ginecóloga movía el mando del ecógrafo de un lado a otro y sonreía mientras nos miraba. Incauto de mí, le dije que era siempre la misma “bolita” vista desde distintos ángulos y fue entonces cuando nos mostró las dos a la vez en la pantalla. La risa “tonta” nos invadió en ese momento y no podíamos parar. La sensación era de felicidad, miedo, nervios, no sé cuantas cosas pasaron por mi cabeza en ese momento, pero si tengo claro que lo que más peso tuvo fue una inmensa sensación de felicidad y alegría.

3. ¿Habéis asistido a algún curso de preparación al parto? Si es así, ¿os ha parecido útil?

Sí, asistimos al curso de preparación al parto que imparten en el hospital donde llevamos el control del embarazo. Lógicamente no da tiempo a aprender “todo” en un curso de unos cuantos días, pero lo cierto es que nos pareció muy interesante, ya que nos aportó una base de conocimiento que no teníamos y nos dio pie a investigar sobre los temas que vimos más interesantes. Para nosotros, una de las cosas más útiles del curso fue que lo impartía una de las matronas del hospital y se encargó de enseñarnos los paritorios donde iremos a parir y explicarnos in situ todo lo que allí nos vamos a encontrar el gran día.

4. ¿Cuál es la mayor preocupación qué tenéis en estos momentos?

Ahora mismo nuestra mayor preocupación es que las niñas aguanten todo el tiempo posible en la barriga de su mamá antes de salir. La semana pasada tuvimos un amago de parto prematuro (semana 34), que nos pudieron frenar en el hospital y nos hizo estar una semana ingresados allí. Ya hemos pasado la “semana de seguridad” y pueden nacer en cualquier momento, pero claro está que si aguantan un poco más tendremos más posibilidad de librarnos de que tengan que pasar por la unidad de neonatos y sus primeros días de vida sean un poco más “fáciles”.

 A la multi mamá lo que más le preocupa es cómo será el parto. La primera está en cefálica desde hace meses y la idea es, a menos que se presente alguna complicación al final, intentar el parto natural. Seguro que todo saldrá bien!

Probablemente cuando pase el parto nuestra mayor preocupación será bien distinta, pero a día de hoy es nuestra meta más próxima.

 5. Dos hijos será un gran trabajo, ¿Vais a contar con alguien para que os ayude? ¿Cómo va a ser vuestra organización?

Tenemos claro que no será fácil, sobre todo al principio. Son muchas cosas las que debemos aprender, somos totalmente primerizos, y la organización será muy importante cuando lleguen las dos pequeñas. En principio no contamos con nadie que nos ayude, ni tampoco queremos. Serán nuestras hijas, y queremos valernos por nosotros mismos para sacarlas adelante. Ya veremos si somos capaces o tenemos que mandar una señal de SOS a los abuelos, pero al vivir a más de 200kms de ellos no será fácil. Con la ayuda que si contamos es con tod@s l@s blogguers y twitter@s de la comunidad 2.0, por supuesto, y de hecho ya la recibimos desde hace meses!

Los primeros meses, mientras dure la baja por maternidad de la mamá será ella quien se tenga que encargar de las peques durante el día. Yo ya tengo reservado para mí el baño y los mimos de la tarde. Cuando se termine la maternidad ya veremos qué hacer, porque nos da mucho reparo llevarlas a la guardería siendo tan pequeñitas. Un poco más adelante, según se desarrollen los acontecimientos, tendremos que tomar una decisión sobre esto.

6. ¿Cómo te imaginas la vida de padre?

Van a cambiar muchas cosas a partir de la llegada de las mellizas a mi vida, de hecho ya están cambiando. Las prioridades han cambiado, lo primero ya son ellas, lo demás tendrá que esperar.

Los primeros meses serán agotadores, estoy seguro, pero también tengo claro, sin miedo a equivocarme, que valdrá la pena y todo el esfuerzo será recompensado tan solo con verlas sonreír.

Quiero colaborar en todo, implicarme de lleno en su crianza, estar ahí cuando me necesiten, apoyar a la mamá en todo lo necesario, quiero ser un buen papá del que su familia se sienta orgullosa. Me da miedo no poder llevar esto a cabo por varios motivos: por el trabajo que me robará mucho tiempo al día, porque la situación me desborde, porque no sea capaz de aprender lo necesario, etc..

Quiero ser padre y voy a intentar hacer todo lo posible por ser el mejor del mundo para al menos llegar a ser un buen padre, tengo que conseguirlo, por ellas.

7. ¿Qué sentimiento tienes ahora, miedo, alegría, un poco de las dos?

Pues me resulta bastante complicado explicarlo con palabras. Mis sentimientos giran como una peonza en estos últimos días. Miedo por supuesto, mucho! Miedo porque quiero que todo salga perfecto, porque quiero que la multi mamá no lo pase mal, porque el momento está ya tan cerca..

Pero sobre todas las cosas, siento una alegría y una felicidad inmensa. Ya sueño con el día en que lleguemos a casa con las dos pequeñas. Ese día en que las acostemos en su cunita y podamos decir: ya están aquí y son nuestras hijas. Creo que el amor que se pueda sentir por un hijo solo lo conoce quien sea padre, porque yo aún no las tengo conmigo y ya me cuesta pensar que pueda quererlas más.

En definitiva, lo que siento es un miedo nervioso que me produce una felicidad indescriptible!

El equipo de 5mimitos agradecemos esta entrevista, la facilidad que nos ha dado MultipapaEZ para hacerla. Le deseamos que todo vaya bien y siempre podrá contar con nuestro apoyo y seguro que con el apoyo de los tuiteros padres y madres.

Recibimos tu pregunta e intento responderte.

Hemos recibido una consulta de Izaskun sobre el suelo pélvico y nuestra matrona responde:

Hola Izaskun, soy Matilde, la matrona de la Web. Recibimos tu pregunta e intento responderte.

En el embarazo se producen muchos cambios en el cuerpo de la mujer.  Realmente es increíble como el cuerpo  se adapta progresivamente  para que el bebé pueda crecer adecuadamente dentro de él y para que pueda  salir llegado el momento del parto.  Dentro de los cambios normales del embarazo se encuentran los que se producen en  las estructuras musculoesqueléticas, es decir en  las articulaciones que por la acción hormonal se vuelven más laxas o flexibles y en los músculos, que unos se hipertrofian  (aumentan la cantidad y la longitud de sus fibras) y otros se estiran como la musculatura abdominal para permitir el crecimiento del bebé o la musculatura del suelo pélvico que soporta el gradual y constante aumento de peso dentro del abdomen ( por el peso del bebé)  y  en el  caso de parto vaginal el estiramiento que permite  el paso del bebé a través de él.

Si entiendo bien tu pregunta has tenido un bebé mediante cesárea hace trece meses y ahora tienes incontinencia urinaria.

Me faltan datos de tu historia para poder valorar adecuadamente la situación y  darte una respuesta concreta. Además de que sería necesario una valoración física.

Por ello te voy a exponer varias posibilidades mediante casos que te permitan  entender las situaciones que con mayor frecuencia producen perdidas de orina después de tener un bebé.  Ten en cuenta que hay muchas circunstancias y diferentes tipos de incontinencia urinaria, por lo que sólo te voy a exponer las principales.

Caso nº 1. Hay mujeres que en el tercer trimestre de gestación empiezan a tener pequeñas pérdidas de orina normalmente cuando realizan esfuerzos, como saltar, correr, toser…  este tipo de incontinencia con los esfuerzos es frecuente en el tercer trimestre de gestación y se relaciona en gran medida con la debilidad de la musculatura del suelo pélvico que está estirado y sometido al  peso y el volumen del bebé.

Estas mujeres si no fortalecen su suelo pélvico en el embarazo, después del parto ,  sobre todo después del parto vaginal  siguen teniendo con mucha frecuencia  pequeñas pérdidas de orina con los esfuerzos.  Estas pérdidas, en estas mujeres, a veces remiten solas…porque después del parto normalmente las mujeres vuelven a colocar la cadera en una posición neutra  (o de equilibrio con respecto a la columna vertebral)  lo que protege el suelo pélvico de la presiones que se ejerzan en la cavidad abdominal en los esfuerzos. Es decir, dependiendo de cómo esté alineada la cadera con respecto a la columna vertebral,  el suelo pélvico sufre más o menos las presiones que se ejercen dentro del abdomen (Figura 1)

Cambios Internos

Si te fijas en la figura nº 1, en la mujer embarazada, la línea de fuerza diagonal se dirige hacia abajo y hacia la entrada de la vagina y en la no embarazada (sin hiperlordosis  lumbar o con la cadera bien alineada con la columna), la línea de fuerza diagonal que producen los esfuerzos se dirige hacia abajo y hacia atrás, donde está la estructura ósea del sacro.

Este conocimiento es el que ha hecho que en los programas de educación maternal, en el segundo nivel o sesiones de tercer trimestre de gestación se haya incorporado la información de suelo pélvico y que hayamos revisado toda la gimnasia prenatal para trabajar toda la musculatura que experimenta cambios en el embarazo.

Esta mujeres se benefician en el embarazo, si practican los ejercicios de fortalecimiento del suelo pélvico o ejercicios de Kegel  y si trabajan la musculatura abdominal, la musculatura dorso lumbar y la higiene postural.

En el postparto estas mujeres también se benefician de estos ejercicios. Por ello ahora, las matronas están  incorporado, en la visita postparto, una valoración de suelo pélvico que permita conocer la situación concreta de cada mujer para diseñar los cuidados adecuados.

Caso nº 2. Hay mujeres que no sufren ningún tipo de pérdida de orina en la gestación y que sin embargo empiezan a tenerlas en el postparto. A veces incluso después de meses del parto. En este caso las pérdidas también se asocian con los esfuerzos. Normalmente son mujeres cuyo suelo pélvico se ha debilitado en el embarazo, que han tenido un parto vaginal con episiotomía o una cesárea y que instauran lactancia materna. ¿Qué sucede? normalmente nos cuidamos poco en el postparto….no hay tiempo…el bebé va creciendo…cada día pesa más…y aunque no nos lo parezca o suene duro, estamos todo el día movilizando un “querido peso” (el bebé) sin cuidar las posturas…y nosotras estamos agotadas, pero nuestro suelo pélvico también, nuestra cadera no se alinea bien con la columna…y empezamos con pequeñas pérdidas que suelen ir a más si no ponemos pronto remedio….

Estas mujeres también se benefician de los ejercicios de suelo pélvico y de la higiene postural…pero normalmente no nos llegan pronto….por lo que las matronas valoramos y casi siempre encontramos que el suelo pélvico está “muy débil”, que las mujeres ni siquiera pueden contraerlo…, que las mamás tienen que seguir cuidando al bebé…por lo que las remitimos a los fisioterapeutas especializados en suelo pélvico que pueden hacer un trabajo directo del suelo pélvico mucho más rápido y eficaz que el que ellas conseguirían solas con los ejercicios de kegel o con los ejercicios hipopresivos que nosotras enseñamos.

Yo, personalmente, soy de las que defiendo que hay que realizar una valoración precoz de la puérpera que contemple su suelo pélvico  para conocer la situación de la mujer en conjunto y orientarla de acuerdo a su individualidad...La experiencia en el trabajo de promoción y prevención de suelo pélvico en el embarazo, parto y postparto, desde 1996, me ha hecho aprender, que hay muchas mujeres que con un buen trabajo preventivo en la gestación y en el parto, en el postparto  pueden recuperare ellas solas muy bien, pero que también hay mujeres que por su valoración física o por sus circunstancias personales van a recuperar mejor con el trabajo directo de un fisioterapeuta  especializado.

Caso nº 3. Hay mujeres que pueden tener o no perdidas de orina con los esfuerzos en el tercer trimestre de gestación, que tienen un parto por cesárea o un parto vaginal muy largo (con muchas horas de dilatación y de expulsivo) y normalmente con episiotomía o con desgarros, que después del parto empiezan con pequeñas pérdidas de orina…que normalmente empiezan relacionadas con los esfuerzos…pero que evolucionan a más pérdidas y a más situaciones….En estos casos estamos hablando de otras cosas…puede ser que las vías nerviosas que determinan el funcionamiento muscular se hayan afectado…y los músculos del suelo pélvico no funcionen bien no por debilitamiento (como en los casos anteriores) sino porque no les llegan bien las ordenes a través de la vía del nervio. También puede ser que las estructuras de continencia o estructuras del aparato urinario (vejiga y uretra) se hayan dañado en alguna medida en el parto o en la cesárea, lo que produzca que no funcionen bien y haya aparecido la incontinencia urinaria. En estos casos las mujeres deben ser valoradas por especialistas en suelo pélvico. Ahora hay unidades de suelo pélvico con ginecólogos, médicos rehabilitadores, urólogos, etc…donde de forma integral se pueden realizar las pruebas que permitan conocer la causa de la incontinencia y el tratamiento más adecuado para el caso.

Estimada Izaskun, no sé si he sabido encontrar la palabras adecuadas para explicar las principales situaciones que pueden producir pérdidas de orina después de tener un bebé. Si algo no te queda claro, no dudes en volver a preguntarnos….es difícil, con tan pocos datos y sin exploración, encontrar una respuesta  adecuada y exponer las situaciones en un lenguaje sencillo.

Me quedo preocupada, la incontinencia urinaria o perdidas de orina no es algo normal de las mujeres con los nacimientos y con la edad….la incontinencia urinaria es una patología o un problema de salud que afecta a la calidad de vida…me gustaría, que ahora que sabes que hay centros y unidades especializados en suelo pélvico, encontrases los profesionales adecuados para valorar  y si es preciso tratar tu caso. Hoy hay muchos medios…aunque es cierto que hay mucho por hacer en los cuidados de las mujeres sobre el suelo pélvico.

No sé si estás en Madrid, el día 13 o el día 15 de noviembre doy un taller (una tarde de 17 a 20 horas) en la Semana de la Ciencia  en la Universidad Pontificia de Comillas para explicar a público en general los cuidados de prevención del suelo pélvico, la higiene postural y los ejercicio de kegel. La inscripción se puede realizar a través de la Web de la Universidad ya que las plazas son limitadas.
Semana de la Ciencia
Un saludo

Matilde Fernández

Profesora de la Unidad Docente de Matronas de la Comunidad de Madrid

 

Dificultades para una crianza feliz, ¿las afrontamos?

Algo que ocurre muy a menudo, es que con la llegada del bebé, las opiniones y críticas por parte de los demás son constantes. Las inseguridades propias de una madre primeriza, hace más fácil que personas de vuestro entorno se entrometan y condicionen vuestras decisiones.

Parece que todo el mundo sabe cómo se debe criar a un bebé, qué se debe hacer y cómo, incluso es curioso personas que no tienen hijos, pueden llegar a deciros lo que tenéis que hacer.

Yo me he visto en alguna ocasión en esta situación y es difícil afrontarla, pero es necesario hacerlo. No hay una única manera de ser madre, ni de hacerlo bien. Creo que hay tantas maneras diferentes como madres existen en el mundo. Por eso este post, está pensado para afrontar estas situaciones incómodas. A mí me han ayudado mucho, aunque sigo sin entender porque la gente sigue criticando la forma que tenemos de hacer las cosas.

  • Ignorar y asentir: esto consiste en que si alguien, una amiga, un conocido, algún familiar, os censura, o critica vuestra forma de hacer las cosas con vuestro bebé, debéis ignorarle, escuchar y luego no hacer ni caso. Otra opción es asentir a esa persona mientras hace la crítica, pero en realidad no le estáis prestando atención.Y otra opción que os queda es cambiar de tema, por lo que se distrae del tema problemático y en muchos casos se consigue olvidar.
  • Dar información o mencionar a un profesional: Muchas veces antes de tomar una decisión con respecto a vuestro bebé, se suele hacer una consulta a vuestro pediatra, matrona o ginecólogo. Así que siempre podréis contestar  que lo que hacéis con vuestro hijo es porque os lo ha sugerido dicho profesional.
  • Mejorar el uso del lenguaje: A veces debéis ser un poco adivinas o incluso las críticas suelen ser repetidas, por lo que podéis tener respuestas preparadas. ¿cuántas veces os han dicho eso de por qué le sigues dando el pecho al niño? pues bien podéis responder que la OMS dice que recomienda amamantar hasta los 6 meses de manera exclusiva.
  • Expresar vuestros sentimientos: Muchas veces las personas que os harán esas críticas serán familiares, incluso madres, hermanos, etc. Pues quizás si le expresáis vuestros sentimientos pueden entender vuestro malestar. Son sentimientos; no es quién tiene la razón o la verdad.
  • Buscar madres que piensen como vosotras: esto ayuda mucho, tendréis más confianza en vosotras mismas para tomar decisiones.
  • Hay gente con la que no se puede razonar, así que poner en práctica el primer punto de ignorar y asentir.

Es algo de lo que nos quejamos muchas madres, esas críticas a nuestra forma de hacer las cosas. Como la gente no va a cambiar, lo que hay que hacer, es intentar afrontar estas situaciones lo mejor posible. Pero chicas, no dudéis de lo que decidáis. Ser madre significa aprender día a día, y confundirse también.

¿os habéis sentido a veces atacadas y criticadas? ¿cómo habéis logrado afrontar estas situaciones?

Fuente: La crianza feliz de Rosa Jové

¿Qué pasa cuando se lesiona el suelo pélvico?

Como continuación de mi post anterior, hoy os voy a contar ¿Qué pasa cuando se lesiona el suelo pélvico?Embarazada Sujetando su tripa

Para ver las consecuencias del daño sufrido en esta estructura muscular, tenemos que tener claros los tres grandes grupos en los que vamos a englobarlas. Estos son: Incontinencias, Prolapsos y Disfunciones sexuales. A medida que los vayamos desarrollando, me gustaría que fuéramos siendo conscientes de que ninguno de estos apartados es de poca importancia, ya que cada uno acarea una serie de problemas que deberían ser conocidos y, por tanto, evitados, en la medida de lo posible.

  • Incontinencias: todos hemos oído hablar de las incontinencias que, en la mayoría de los casos, llegan con la edad. Parece algo asumido que la mujer, quizá a partir de los 60, suele tener alguna pérdida de orina. Cierto es que está muy difundida la publicidad de compresas para evitar los incómodos momentos que una leve pérdida de orina pueda ocasionar. Son una gran ayuda, sí. Pero, si os dais cuenta, en esos casos estamos asumiendo que son pérdidas “leves” de orina. Y mi pregunta es: ¿y si no son leves? Es más, podemos preguntar también: ¿y si no sólo son de orina? Vamos a desarrollar todo esto.

Cuando hablamos de incontinencias urinarias, nos encontramos con distintos tipos según la causa o el modo de aparición, aunque el resultado sea el mismo. Existen las incontinencias de esfuerzo, de urgencia, de rebosamiento… Pero no quiero desviar la atención de la que más nos va a interesar debido al debilitamiento del suelo pélvico, y son las incontinencias de esfuerzo, es decir, aquellas que al toser, al reír, al saltar…hacen que se escapen una gotas. Bueno, no siempre son una gotas; hay mujeres que en un ataque de risa, pueden llegar a orinarse, completamente, encima.

Es verdad que muchas veces ocurre una situación así y la persona afectada se ríe más todavía, se le quita hierro al asunto, y parece que no ha pasado nada. Pero lo malo es cuando a una mujer le ocurre esto siempre. Si tiene tos, cada vez que alguien cuenta un chiste, cuando coge peso para mover o cargar algo… Creo que, como podéis imaginar, aquí deja de ser divertido. Sí, están las compresas, vale, pero cuando una mujer tiene tal incontinencia urinaria que no puede ni ir a un balneario con las amigas por miedo a tener un escape grande, eso ya empieza a condicionar la vida un poco más, con lo que traspasamos el plano de lo físico y nos adentramos en el emocional, donde una lesión puede llegar a provocar cosas muy serias como una depresión.

Por lo tanto, las incontinencias que toda la vida le han dicho las madres a las hijas: “ésta es una cruz que tenemos”, no deben de ser dejadas de lado… ¡ni deben de ser ninguna cruz que ha que llevar! (más adelante veremos cómo).

Antes he dicho que pueden haber incontinencias no sólo urinarias; entramos en otra área todavía más virulenta, en lo físico y, sobre todo, en lo psicológico, y es debido a las incontinencias fecales. A todo el mundo se le pueden escapar los gases en el momento menos oportuno, y eso no es ningún problema (unos minutos de vergüenza y arreglado), pero cuando lo que se escapa son las heces, creo que pocos comentarios necesitamos para darnos cuenta de lo que puede llegar a sufrir una mujer afectada por esto.

Por todo esto, espero que comprendamos que las incontinencias no hay ni que asumirlas como algo normal ni que dejarlas a la suerte de lo que el destino nos quiera traer. No, hay que evitarlas, y cuanto antes mejor.

  • Prolapsos: este término lo usamos para describir, hablando coloquialmente, cuando algo se mueve de su sitio. Es nuestro caso, nos encontramos con varias posibilidades de prolapsos:
    • De la uretra.
    • De vejiga.
    • De útero
    • Del recto.

Vamos a ponernos en situación: estamos hablando de que una o varias de esas estructuras abandonan su lugar natural para alojarse en otro sitio. Pues dicho así, no suena demasiado bien… porque es algo que no está bien. Imaginad los problemas que puede acarrear a la hora de orinar que la uretra se encuentre desplazada o aprisionada; imaginad si es la vejiga la que cae contra el útero y la vagina, o que el recto se prolapse hacia fuera… Porque no debemos olvidar que el suelo pélvico, en vuestro caso, está atravesado por esos tres orificios que comentábamos al principio: uretra, vagina y ano. Pues lo que ocurre con lo prolapsos es que la vejiga o el útero se pueden, literalmente, salir al exterior por la vagina. La primera vez que escuché a una mujer comentarme que cuando orinaba se le salía algo por la vagina y que ella se lo “metía para adentro” con la mano, imaginad cómo me quedé. Hoy, unos 15 años después de haberlo oído, lo sigo escuchando; y me sigue preocupando, no por la sorpresa, sino por lo grave que eso puede llegar a ser. Eso de “meterlo para adentro”, ya sea la vejiga o el propio útero, puede traer infecciones, podemos provocar una torsión que implique serios problemas, podemos organizar una buena, en resumen.

Para que nos hagamos una idea, quedaros con que la mayoría de las histerectomías (cuando que hay quitarle el útero a una mujer), no es por una enfermedad, un tumor, etc., sino por un prolapso, que ya no puede ser reducido por otros medios, y hay que terminar quitándolo. De hecho, son muchas las mujeres que usan el DIU no como método anticonceptivo (hablo de mujeres de mas de 70 años), sino como medio físico para sujetar sus órganos de cara a que no se prolapsen al exterior.

Con lo cual, este segundo punto creo que tampoco es para no hacerle caso, al igual que dijimos de las incontinencias.

  • Disfunciones sexuales: me han comentado en algunas ocasiones dando talleres de suelo pélvico, que, en comparación con los dos anteriores, es el más leve. Permitidme que os diga que es un error muy grande, porque las disfunciones sexuales traen consigo grandes depresiones e, incluso, rupturas de pareja, y ahora veremos porqué.

Tenemos que hablar de problemas como:

  • Dificultad de llegar al orgasmo
  • Anorgasmia: es la falta total de orgasmo.
  • Sequedad vaginal
  • Vaginismo.
  • Dolor durante o después del coito
  • Falta de apetito sexual.

Ha  llegado el momento de hablar de sexo: el debilitamiento del suelo pélvico hace que la comunicación nerviosa entre esos músculos y el cerebro sea “de mala calidad”. Entonces, eso produce una mala lubricación vaginal. No hace falta que os diga cómo es la penetración si la lubricación no es buena. Sencillamente, dolorosa. Por eso se insiste tanto en la importancia del periodo de excitación en las relaciones sexuales, porque preparan al cuerpo para lo que va a ocurrir después. Pero si tengo una alteración muscular que hace que no produzca suficiente lubricación, me enfrento a un problema serio. Además, la comunicación nerviosa con el músculo pubo-coccigeo es clave a la hora de trasmitir sensaciones placenteras. Sí, el clítoris es el principal encargado, pero si fallan los músculos, la estimulación de éste no va a ser suficiente. Si encima le sumo la sequedad vaginal, tenemos una relación sexual que duele, que es incómoda y que no consigue fácilmente, o nunca, que se llegue al orgasmo.

Por otro lado, nos encontramos con un alto número de mujeres que refieren dolor durante el acto sexual, dolor que llega a provocar que se detenga el coito por no poder aguantar. O también dolor que permanece después de dicha relación, y no unos minutos solamente, sino horas. Pensad, entonces, la ganas de tener sexo que una mujer con estos problemas pueda tener, lo cual conlleva, de nuevo, a trastornos psicológicos, ya que algo placentero, nexo de unión de la pareja, o mero disfrute físico, o cómo cada mujer lo quiera sentir, se convierte en un freno, una barrera que se llega a ver imposible de escalar. Y esto afecto, claro está, a la vida en pareja; si ella no quiere mantener relaciones sexuales (hay que entenderlo, obviamente), su pareja tampoco las va a tener, con lo que ya son dos los afectados… y os sorprendería saber el número de matrimonios o parejas rotas por este tema, únicamente. No es cuestión de juzgar ni culpar a nadie, sólo de evitar que ocurra.

El vaginismo es cuando la vagina se contrae tan fuertemente que no es posible la penetración. Esto es una consecuencia también del debilitamiento muscular, que puede provocar una respuesta totalmente contraria, y es la de un tono muscular demasiado elevado. También puede ocurrir debido a un exceso de ejercicios vaginales, que luego veremos, que provocan lo contrario a lo que buscamos. Otro motivo más para que las relaciones sexuales desaparezcan.

Llegados a este punto, creo que puede quedar claro que no es menos importante que los anteriores, en ningún caso.

Vistos estos tres grandes grupos, nos queda una cosa todavía más importante que conocer, y que es la clave de todo lo que deberíamos saber acerca del suelo pélvico, y es…¿puedo hacer algo para evitarlo? Afortunadamente, la respuesta es sí. mejor dicho: ¡SÍ!

Y esto es lo que vamos a desarrollar en el siguiente post, así que estar pendientes, que en breve lo publicaremos .