Aprendiendo idiomas de pequeños

[author] [author_image timthumb=’on’]http://5mimitos.com/wp-content/uploads/2012/05/AlejadraAlfaro.png[/author_image] [author_info]Alejandra Fernández Aladro. Psicóloga infantil y familiar de orientación sistémica que desde .oO PequeEnFamilia Oo. ofrece apoyo a familias con niños y adolescentes a través de asesoramiento puntual, orientación, talleres familiares, escuelas de familias y terapia individual y familiar, siempre desde la cercanía y para todas aquellas cuestiones que nos generan dudas en el día a día familiar.[/author_info] [/author]

Los niños de hasta tres o cuatro años pueden aprender varios idiomas sin problemas. A partir de esta edad, pueden adquirir nuevos idiomas, pero con menor rapidez y la forma será menos correcta. Entre los ocho y los diez años, es el momento en el que concluye una de las principales del desarrollo humano, por lo que a partir de esta edad los niños pierden la capacidad de aprender un idioma de forma intuitiva, natural, a partir de este momento tienen que esforzarse más por aprenderlo.

 

Niños Leyendo

Para que los niños aprendan un segundo idioma con mayor facilidad debemos tener en cuenta:

  • Cuanto antes mejor: como hemos explicado anteriormente, cuanto más pequeño sea el niño, su cerebro está más preparado para adquirir idiomas de forma natural e intuitiva, con menos esfuerzo.
  • Cantidad: Muchas horas. Para alcanzar niveles nativos, el niño debe escuchar ambos idiomas muchas horas, como parte de su rutina.
  • Intensidad: El contacto con la otra lengua es eficaz cuando impregna la vida del niño. Por eso, cuando no se aprende en el hogar, son muy eficaces los programas de inmersión.
  • Necesidad o deseo de establecer comunicación:  Los niños aprenden a hablar una lengua para comunicarse con sus iguales.
  • Cada uno, uno: Es importante que cada idioma sea focalizado en una persona, para que el niño pueda diferenciar los dos idiomas. Cuando los padres tienen un idioma diferente, lo adecuado es que cada padre enseñe su idioma. Si es a través de un programa de inmersión o colegio biligüe, que sea en ese espacio donde se ocupen de enseñarles el segundo idioma.

Aprender un segundo idioma tiene muchas ventajas:

  • Favorece la atención. Ayuda  a que la capacidad de atención del niño se potencie, tiene consecuencias positivas en las capacidades cognitivas del niño.
  • Favorece la apertura mental. Potencia la capacidad del niño para adquirir más informaciones y mayor variedad.
  • Mayor facilidad para los idiomas. Un niño bilingüe aprende con más facilidad un tercer idioma. Si el motivo de la introducción de un tercer idioma es porque el padre habla un idioma, la madre otra y viven en un país donde se habla un tercer idioma, el niño estará expuesto al contexto de los tres idiomas y le será fácil adquirilo, si no es así, es conveniente que se planifique de forma adecuada la forma en la que se va a introducir ese tercer idioma.
  • No entorpece el aprendizaje de ninguna lengua. El desarrollo del habla de un niño bilingüe será normal. Al principio puede que mezcle algún sonido, pero poco a poco diferenciará adecuadamente los dos idiomas y será capaz de utilizar cada uno en su contexto. De ahí la importancia, de diferenciar muy bien los contextos en los que aprende cada uno de los idiomas.

 Fdo:  Alejandra F. Aladro. Psicóloga. Peque en Familia

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