Unas vacaciones diferentes con los niños: Intercambia tu casa

Somos una familia de Barcelona, pero este mes de junio nuestros días siempre empezaban igual, desayunando en el jardín de una preciosa casa de madera de dos plantas con jardín en las afueras de Estocolmo y a diez minutos de un bonito lago. Fue fantástico pasar tiempo en el jardín, el lago y los mercadillos medievales y pueblecitos de alrededor.

Cuando cuento nuestras vacaciones siempre nos preguntan ¿pero tenéis familia o amigos allí? porque les sorprende que podamos hacer unas vacaciones tan largas en el extranjero. Y la respuesta es sencilla, desde hace 8 años intercambiamos nuestra casa con familias de otros países. Y nos gusta tanto que hemos lanzado una comunidad de intercambios para familias llamada happyhamlet.com

La ventaja más evidente de esta forma de viajar es el ahorro pero poco a poco hemos ido descubriendo otras, vives en el lugar como otra persona del lugar lo haría, comprando en los mismos lugares y alejado de las trampas para turistas. También es muy habitual que la otra familia te deje información con sus lugares preferidos de la zona en la que viven o incluso el contacto de un familiar o vecino para pedir consejo, así que te sientes en casa desde el primer día.

Otra de las ventajas es lo sencillo que es mantener las rutinas familiares, sobre todo si hay niños pequeños en la familia y al viajar más tiempo (porque el coste del alojamiento ya no es un problema)  también todo se hace con más calma.
Vieja casa francesa
Y algo que nos gusta mucho es que les permite a los niños vivir en un entorno diferente aunque sea durante unas semanas. Nosotros como vivimos en una gran ciudad como es Barcelona para las vacaciones buscamos pequeños pueblecitos por Europa donde disfrutar de la naturaleza.

También nos gusta el aprendizaje que supone para ellos el compartir con otra familia tu casa, tu cama, tus juguetes y al mismo tiempo que esa familia te abra su casa.

En estos veinte intercambios sólo podemos contar buenas experiencias, por ejemplo familias generosas que nos han ofrecido su casa sin pedir nada a cambio porque ya tenían otros planes o que nos han ofrecido su coche a pesar de que nosotros no podemos ofrecer uno para intercambiar así que pensamos seguir viajando así durante mucho tiempo.

Ahora ya ya estamos soñando con nuestro próximo intercambio, ¿quizá un fin de semana en el sur de Francia?

Fdo: Ana Modenes

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