Técnicas disuasivas para imponer límites a los niños

Han comenzado las clases y con ellas, la vuelta a la rutina. Más de un papá y mamá seguro que se embarcan en nuevas discusiones para imponer esa necesaria disciplina tras la relajación de las vacaciones. Por ello, los límites deben aplicarse siempre, sin rupturas a causa de la estacionalidad.

Como os comenté en mi anterior post, la supernanny Jo Prost nos recomienda varias técnicas encaminadas a imponer esos límites tan deseados para que nuestros hijos se comporten adecuadamente. Una de estas técnicas es la de la implicación, que suele resultar altamente beneficiosa con los niños pequeños para zanjar cuestiones relacionadas con los celos. Mantener a los pequeños entretenidos mientras realizas alguna labor en casa puede ser factible durante un tiempo pero no el que justamente necesitas. A los pequeños les encanta ayudar en las labores así que cuando comiencen los problemas, lo mejor es involucrarle para que te ayude a lavar verduras, hacer la cama o emparejar calcetines entre otras tareas. “Esta técnica te permite seguir prestando atención a tu hijo comentándole lo que estés haciendo en un momento dado. Una parte importante es el elogio. Agradece a tu hijo su esfuerzo y dile lo bien que lo estás haciendo y lo mucho que te está ayudando”, afirma Prost.

Mama regañandoLa técnica del aislamiento consiste en aislar al niño durante unos minutos para que se tranquilice y reflexione sobre su mala conducta. Se trata de enseñar al niño que un comportamiento inadecuado conlleva esa consecuencia, de esta forma, la situación se relaja y tú dispones de un espacio neutral. El lugar puede ser una habitación vacía, un rincón o un peldaño de la escalera, pero nunca su propia habitación. Procura que no se distraiga con nada para que este castigo surta el efecto deseado.

Hay una tercera técnica que según Prost, es la más exitosa y es “a la próxima te vas fuera”. No obstante, en algunos casos, si el niño es mayor o el mal comportamiento está más arraigado, puede que tengas que probar otras opciones. Si la técnica del aislamiento no funciona, “puede ser porque el niño aún esté deleitándose con la atención que recibe, aunque sea negativa”. La técnica “a la próxima te vas fuera” puede romper esta pauta porque le enseña que el mal comportamiento no le garantiza tu atención en absoluto. No la utilices directamente porque si no, tu hijo pensará que lo estarás ignorando y continuará portándose mal para llamar tu atención.

Prost recomienda para la técnica “a la próxima te vas fuera” lo siguiente:

–      No hay advertencias verbales. Cuando el niño se porte mal, sácalo de la habitación. No habitación. No es necesario que lo lleves a ningún sitio especial, simplemente apártalo de ti. Dile que su comportamiento es inaceptable y que vuelva cuando esté preparado para portarse bien.

–      Si vuelve a la habitación para desafiarte, vuélvelo a sacar. No le prestes atención y dile: “No me interesa”. Evita el contacto visual.

–      Usa el control de la voz. Dile: “Por favor, sal de la habitación”, en voz baja y autoritaria, para no tener que sacarlo personalmente de la habitación siempre que vuelva.

–      Continúa con esta actitud hasta que te diga lo que siente. Esto sucederá más a menudo de lo crees. Privar de atención a un niño que está acostumbrado a tenerla por su mal comportamiento siempre es una verdadera sorpresa para él.

–      Cuando se haya disculpado, elógialo y pídele que vuelva a unirse al juego.

 

FDO: Olga Quintanilla, periodista y madre.

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