Las molestias durante el embarazo

 

Durante el embarazo sufrimos cambios fisiológicos que vienen acompañados de diversas molestias. No todas sufrimos igual, cada embarazo es diferente y la forma de llevarlo también.

Las estrías, que son roturas de la piel debido a la distensión tanto del abdomen como del pecho y que si se alcanza un exceso de peso, son más numerosas. Aconsejo aplicar durante todo el embarazo una crema antiestrias y aceite rosa de mosqueta, para aquellas que ya han aparecido. Cuidado con las cremas, que tienen que ser aptas para el período de embarazo, por ello es recomendable consultar al médico.

Se producen ardores de estómago, en diferentes momentos del embarazo, pero sobretodo en el tercer trimestre. Es recomendable hacer cinco comidas al día, en pocas cantidades, evitar alimentos de difícil digestión y dormir con la cabeza un poco más levantada para evitar los reflujos. Cuidado con tomar antiácidos, no todos están recomendados para el embarazo, por la posible toxicidad que se puede producir al bebé.

Las manchas en la piel, son bastante habituales y pueden aparecer en la cara, abdomen y pechos. Recomiendo una buena crema protectora de factor muy alto.

Debido al sobrepeso y el crecimiento del bebé, nuestro centro de gravedad cambia y se pueden producir dolores lumbares e incluso ciática. Para evitarlo es conveniente llevar una dieta sana para no tener una gran subida de peso y en caso de que aparezcan dichos dolores, la natación (evitando el estilo braza), mejora y disminuye el dolor. También existen fisioterapeutas especializados en embarazadas que pueden ayudar a reducir los dolores de espalda.

Es muy frecuente la hinchazón de pies, debido a la acumulación de agua contenida en el cuerpo. Da muy buen resultado poner los pies en alto, evitar cruzarse de piernas, beber mucho líquido, hacer una dieta sana, llevar un zapato cómodo ni muy plano, ni con mucho tacón y dar paseos cortos evitando las horas de más calor.

Las varices suelen aparecer por el aumento de peso que afecta a las articulaciones inferiores. No todas las mujeres las desarrollamos, tienen un componente genético que favorece su aparición.

Para prevenirlas, es conveniente dormir con las piernas más altas que el tronco, evitar los baños demasiado calientes, la exposición prolongada al sol y el uso de cera caliente para la depilación.

Nuestras encías son más sensibles debido al incremento de hormonas y se producen mayor número de infecciones. Así mismo la saliva lleva una sustancia rica en azúcar que produce el deterioro del esmalte dental. Los dientes se resienten y es necesario hacer revisiones dentales, para que el dentista valore dichos problemas.

Las uñas durante los meses del embarazo tienden a romperse debido a falta de ciertos nutrientes, por ello es necesario hacer una dieta variada y saludable.

No siempre se sienten todas estas molestias a la vez, depende de cada mujer y de cada embarazo. Es necesario cuidarse para evitar algunas o llevarlas mejor.

 

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